Todo empezó con un prompt de Gemini. Mientras experimentaba con herramientas de Inteligencia Artificial Generativa, el músico y compositor Andrés Arbe decidió hacerle un pedido inusual: “Le pregunté si me presentaba un artista IA para que lo produciera, y de una me contestó: ‘Te presento a Lumi-7’”.
De esa conversación surgió una cantante digital que hoy tiene rostro, voz y presencia en redes sociales. Detrás del proyecto están Arbe y Diego Tucci, dos artistas argentinos que, en medio de un debate ético sobre la infiltración de la IA en el mundo del arte, decidieron explorar hasta dónde puede llegar la colaboración entre creatividad humana y tecnología.
Arbe cuenta que la idea inicial fue espontánea, o como él la describe, “una entelequia, que es una intuición intelectual”. El músico de 38 años incursionó en el mundo artístico como miembro de la banda de funk y rap Lo’ Pibitos, donde rapeaba y componía letras desde los 15 años. Luego tomó la decisión de dejar los escenarios. “No me sentía músico de profesión, no me quería dedicar a eso”, explica.
A pesar de no contar con experiencia profesional en el mundo de la Inteligencia Artificial, sí era un usuario activo de herramientas como Gemini, la IA de Google. Lo que comenzó como un experimento rápidamente empezó a tomar forma. A través de su conversación con el chatbot comenzó a configurar la personalidad de Lumi: “Le cargué información que a mí me interesaba de filosofía, desde los presocráticos hasta el transhumanismo”.
Paso seguido utilizó otra Inteligencia Artificial: Suno, una herramienta que no solo es capaz de crear pistas musicales, sino también voces indistinguibles a las de un cantante de carne y hueso. Al ver los primeros resultados, se sorprendió. “Me encantó, lo mostré y todos quedaban tipo ‘wow’, porque no se distinguía de una persona. Ahí fue donde dije: ‘Me lo voy a tomar en serio y voy a hacer la primera artista IA de Argentina’.”
Su estética hiperrealista fue desarrollada a través de herramientas de IA generativa. Foto: Instagram.En ese momento entró en escena Diego Tucci, director audiovisual de 42 años especializado en videoclips, que se sumó al desarrollo visual del proyecto. Con dos décadas de experiencia en la industria musical, trabajó con artistas como Miranda!, Tan Biónica y Tini. Fue justamente durante la realización de un video musical para Lo’ Pibitos cuando conoció a Andrés Arbe.
Cuenta que en los últimos años su profesión se volvió cada vez más difícil: “Me empezó a costar filmar por los costos, las discográficas no cuentan con los presupuestos como para trabajar bien. Ya no quiero pasarla mal en los proyectos”.
Frente a este escenario, Tucci decidió explorar el mundo de la Inteligencia Artificial de manera autodidacta. En pocas semanas ya estaba realizando proyectos para marcas con imágenes generadas por IA.
El universo de Lumi-7 combina música, videoclips y presencia en redes sociales. Foto: Instagram.Cuando Arbe lanzó el proyecto de Lumi-7 en redes sociales, el director le escribió para felicitarlo. Por una coincidencia, ambos terminaron viviendo a pocas cuadras de distancia, y lo que empezó como una colaboración puntual para dirigir un videoclip terminó transformándose en un proyecto conjunto. Tucci se sumó para rediseñar la estética de Lumi y construir una identidad visual clara.
Aunque Lumi-7 sea presentada como una cantante virtual, sus creadores aclaran que la IA no reemplaza completamente el trabajo humano. El proceso creativo funciona más bien como una colaboración entre herramientas tecnológicas y decisiones artísticas.
Arbe, con amplia experiencia como compositor, se encarga de escribir las letras, y luego utiliza la IA para generar la voz y la producción musical. El procedimiento implica dialogar con las herramientas, ajustar los resultados y probar diferentes versiones hasta llegar a un resultado final. “La música está hecha por mí, pero a través del lenguaje”, dice, en referencia a los prompts con los que guía a los sistemas de IA.
Sus creadores utilizan IA para generar la voz y producción musical. Foto: Instagram.Frente a la percepción de que trabajar con IA es un proceso fácil, Diego Tucci sostiene lo contrario: “Demanda muchísimo tiempo, y como está todo en la compu es muy difícil cortar. Trabajo las 24 horas”.
Más allá de la música, Lumi-7 también es un personaje. Sus creadores pensaron desde el principio que no se trataba solo de lanzar canciones, sino de construir una identidad que pudiera desarrollarse en redes sociales. Hoy, la cantante trabaja con marcas y es embajadora de una línea de calzado.
Esa construcción de la artista también incluye su forma de comunicarse y su presencia digital. Lumi responde comentarios, publica contenido yendo a cafés o jugando al básquet, y desarrolla un discurso propio, pensado para interactuar con el público y generar conversación. “Quisimos crear una actriz social que pueda plantarse en ciertas cuestiones y opinar. Ella está entrenada en retórica, sofismo, dialéctica, todo lo que tiene que ver con el discurso”, explica Arbe.
Lumi-7 en una cafetería, una de las imágenes que publican en sus redes sociales. Foto: Instagram.La aparición de una cantante creada con IA inevitablemente despierta controversias. En las redes, Lumi-7 genera tanto curiosidad como críticas, especialmente entre quienes consideran que este tipo de herramientas pueden amenazar el trabajo de los artistas humanos. “¿Por qué no invierten en artistas de verdad?”, es uno de los muchos comentarios que reciben.
Para sus creadores, el debate forma parte del proyecto. De hecho, Arbe reconoce que fue intencional: “Yo supe que desde el vamos el objetivo era la polémica”. Según ellos, Lumi funciona como un experimento cultural para pensar la relación entre arte y tecnología. “Detrás hay una filosofía post-dualista, que plantea la coexistencia con la tecnología”, explica el compositor.
Desde su perspectiva, la Inteligencia Artificial es simplemente el próximo paso de la evolución humana. Arbe afirma que el rol del artista “es inmodificable” y agrega que “en la sociedad del espectáculo en que vivimos, este es un show más”.
Por ahora, Lumi-7 está dando sus primeros pasos como artista. Ya sacó su primer single, La Flor de la Vida, y el siguiente paso será lanzar su primer álbum. “El LP se llama Monstrua, justamente porque para mí esa idea de lo otro ahora lo encarna la IA. Es lo nuevo a lo que temer”, expresa el músico.
Tucci y Arbe trabajan en “Monstrua”, el primer album de Lumi-7. Foto: Francisco Loureiro.Nuevos videoclips, más colaboraciones con marcas y features con artistas de carne y hueso podrían formar parte del camino de Lumi-7, según adelantan sus creadores. Arbe incluso menciona que le gustaría realizar un show en vivo con hologramas y una cantante humana que encarne a la artista digital.
Mientras tanto, la IA sigue evolucionando y el debate cultural continúa. El tiempo dirá si este tipo de artistas se convertirán en el futuro de la industria musical o serán una tendencia pasajera. Frente a las críticas, Diego Tucci plantea: “Yo siempre trato de recalcar que detrás de Lumi hay dos artistas humanos que la desarrollan”.








