Que nadie se lleve a engaño: el cambio de panorama en el Mundial de Fórmula 1 que insinuó la jornada de este sábado en Miami no responde a la batería de cambios correctores introducidos este fin de semana con la intención de naturalizar las carreras. El meneo en la tabla de tiempos no responde a esa sacudida exprés, sino al trabajo hecho por unos y otros en sus respectivas fábricas a lo largo del último mes, en el que se cancelaron las visitas a Baréin y a Yedda. McLaren, Red Bull y Ferrari se presentaron en Estados Unidos con sus coches muy revitalizados con mejoras, mientras que Mercedes se limitó a dar ciertos retoques al monoplaza con el que firmó tres dobletes en las tres primeras paradas del calendario.








