ahora permite el uso del castellano en todas las conferencias de prensa del Mundial

ahora permite el uso del castellano en todas las conferencias de prensa del Mundial

La FIFA dio marcha atrás y permitió el uso del castellano en todas las conferencias de prensa oficiales del Mundial, después de una dura controversia que involucró a periodistas, futbolistas y referentes del fútbol internacional, pero también a especialistas en libertad de expresión.

La decisión puso fin a una restricción que generó cuestionamientos en distintos países y abrió un debate sobre el acceso a la información en uno de los eventos deportivos con mayor cobertura mediática del mundo.

Con la nueva decisión de la FIFA, el español ya es una de las alternativas de traducción disponibles en las conferencias de prensa, por lo cual cualquier periodista ahora puede preguntar en castellano y los futbolistas o técnicos tienen la opción de responder en este idioma.

La polémica surgió en los primeros días del Mundial, cuando comenzaron a registrarse impedimentos para formular preguntas o responder en castellano durante las conferencias organizadas por la FIFA, para aquellas selecciones donde ese idioma no era el oficial.

Uno de los episodios que más repercusión tuvo ocurrió con el marroquí Achraf Hakimi. Cuando el periodista Rodrigo Ornelas, de TV Azteca, intentó realizarle una pregunta en español, un moderador de la FIFA interrumpió el intercambio con una frase que rápidamente se viralizó: “En español, no”.

El caso llamó la atención porque Hakimi nació en España, se formó en las divisiones inferiores del Real Madrid y habla español con fluidez. El futbolista intentó continuar el diálogo y le dijo al periodista: “Está bien, entiendo”. Luego consultó a la organización: “¿Cómo debería responder, en inglés o en español?”. Pero le ordenaron responder en inglés, para ajustarse al protocolo vigente en ese momento.

Poco después se produjo una situación similar con Vinicius. Durante una conferencia de prensa de Brasil, el periodista español Sergio Quirante, de DAZN, no pudo formular una pregunta en castellano al delantero del Real Madrid, pese a que el futbolista domina ese idioma después de varios años viviendo en España. La escena, que rápidamente se viralizó, provocó fuertes críticas porque no existía ninguna dificultad de comunicación entre periodista y entrevistado, sino una restricción derivada de las reglas impuestas por la FIFA.

Las objeciones también alcanzaron a una conferencia de prensa de Países Bajos, con Frenkie de Jong, cuando un periodista mexicano intentó realizar una consulta en español al mediocampista neerlandés, que también habla ese idioma por su extensa etapa en Barcelona. La restricción de la FIFA alimentó el malestar de numerosos corresponsales acreditados, que consideraron que la medida levantaba barreras innecesarias para el trabajo periodístico.

La restricción era para algunas selecciones

El debate se concentró en las conferencias de prensa de selecciones no hispanohablantes. La Selección Argentina, por ejemplo, no enfrentó este problema, lo mismo que las de España, Uruguay, Ecuador, Paraguay, Colombia o México. La polémica apareció cuando periodistas intentaron dialogar en castellano con futbolistas de otros seleccionados que dominan ese idioma -como Hakimi, Vinicius o De Jong- y la organización impidió esos intercambios, pese a que no existían dificultades de comprensión entre ambas partes.

La contradicción resultó todavía más llamativa porque México es uno de los países organizadores del Mundial. En un torneo con fuerte presencia de medios latinoamericanos y millones de espectadores hispanohablantes, la restricción al idioma español terminó convirtiéndose en uno de los aspectos más cuestionados de la política de prensa de la FIFA.

En el organismo oficial explicaron que todas las conferencias de prensa tenían permitido el inglés y el idioma de los dos equipos que jugaban ese partido. Además, cada selección podía pedir una lista de idiomas que creía necesitar en esa conferencia de prensa. Pero el debate trascendió rápidamente el ámbito deportivo, ya que para muchos periodistas, las conferencias de prensa constituyen una herramienta central para acceder a información de primera mano durante el Mundial y la limitación del español afectaba la posibilidad de establecer intercambios más naturales con los protagonistas.

La discusión también alcanzó a figuras del fútbol. Una de las voces más críticas fue la del exfutbolista francés Thierry Henry, ahora comentarista deportivo, quien cuestionó la decisión al afirmar que “el fútbol está creando barreras donde no existía ninguna”.

La controversia adquirió además una dimensión particular por el contexto del torneo. El Mundial se disputa en Estados Unidos, México y Canadá, y el español es uno de los idiomas con mayor presencia entre los medios acreditados y las audiencias que siguen la competencia, especialmente en México y en Estados Unidos, donde hay 57 millones de personas que hablan español.

Por eso, numerosos corresponsales y medios de comunicación, así como sus audiencias, interpretaron la restricción como una contradicción con el carácter global y multicultural que la propia FIFA promueve para este torneo.

Finalmente, tras la repercusión internacional de los casos y las críticas que recibió la medida, la FIFA resolvió incorporar la traducción al español y permitir preguntas y respuestas en castellano en todas las conferencias de prensa oficiales.

De este modo, la FIFA cerró una de las polémicas mediáticas más inesperadas del inicio del Mundial y estableció una práctica habitual en las coberturas internacionales: que periodistas y protagonistas puedan comunicarse en el idioma que comparten, sin restricciones que interfieran el acceso a la información.