Aguirre, ante el dilema de que todos jueguen en la selección mexicana

Aguirre, ante el dilema de que todos jueguen en la selección mexicana


Hay un mensaje que Javier Aguirre ha repetido en un bucle desde hace más de un mes sobre sus jugadores: “Estoy cómodo con los 26. Juegue quien juegue. No hay titulares ni suplentes“. El entrenador ha dado un espaldarazo a sus jugadores desde el minuto cero y ha sido congruente con sus alineaciones. Hasta el momento, el Vasco ha utilizado a 22 de sus jugadores. El último encuentro de la fase de grupos, frente a Chequia, es una ventana de oportunidad para que le dé cuerda, sobre todo, a Guillermo Ochoa, aunque sea algunos minutos.

Los únicos futbolistas que no han tenido minutos tras las victorias contra Sudáfrica (2-0) y Corea del Sur (1-0) son Mateo Chávez (AZ Alkmaar), Guillermo Martínez (Pumas) y los porteros Ochoa (AEL Limassol) y Carlos Acevedo (Santos Laguna). De ellos, Chávez puede suplir algunos minutos a Jesús Gallardo en la lateral izquierda de la defensa y Martínez, y su 1,9 metros de altura, se probará con los defensas Chaloupek, Hranac y Krejci, torres de casi dos metros.

“Nuestro chip está en que tenemos que ganar el partido, no podemos pensar en otra cosa y creo que no hay mejor emoción que ganar los nueve puntos de nueve y llegar a la siguiente fase con confianza”, contó Erik Lira, mediocampista sobresaliente de México, a Televisa. Nunca en la historia, la selección mexicana ha ganado sus tres partidos en la fase de grupos, por lo que también Aguirre no puede darse el lujo de jugar con suplentes.

Para los aficionados mexicanos sería un buen detalle que Ochoa tuviera minutos contra Chequia al entrar de cambio. Aguirre le ha dado su confianza absoluta a Raúl Rangel desde inicios de este año, aunque, si hay un resultado positivo frente a Chequia, puede que le dé algunos minutos frente al Estadio Azteca. Rangel ha demostrado ser muy seguro en el juego de pies, en las atajadas y en las salidas aéreas por el balón, algo que ha sido un revés en el estilo de juego de Ochoa. El veterano portero jugaría así en su cuarta Copa del Mundo porque en las ediciones de 2006 y 2010 fue suplente. Jorge Valdano, campeón del mundo en 1986, apuesta más por la constancia de Rangel por encima de cualquier homenaje a Ochoa porque un Mundial “no es un lugar para hacer diplomacia”.

Tras la pandemia, la FIFA permitió a los clubes y a las selecciones hacer cinco cambios durante los partidos. Y desde el Mundial de 2022, cada país puede convocar a 26 jugadores en vez de 23. Eso ha permitido ampliar la baraja de posibilidades para los entrenadores.

El Mundial pasado, que supuso el mayor fracaso de México gracias a la gestión de Tata Martino, cinco futbolistas no tuvieron minutos: los porteros Alfredo Talavera y Rodolfo Cota, además de los defensores Johan Vásquez, Gerardo Arteaga y el mediocampista Luis Romo, anotador en la victoria frente a surcoreana. En 2018 se quedaron sin minutos Talavera, Jesús Corona, Erick Gutiérrez y Javier Aquino. En 2014 quedaron excluidos cinco: los mismos guardametas que en 2018, Alan Pulido, Miguel Ángel Ponce e Isaac Brizuela. La última vez que Aguirre entrenó a la selección, en 2010, dejó en el banquillo a cinco jugadores: Alberto Medina, Jonny Magallón, Jorge Torres Nilo, Luis Michel y a Ochoa, quien se veía como titular hace 16 años.