A un mes del polémico título de Rosario Central, un tsunami que desató la peor crisis de Chiqui Tapia al frente de la AFA

A un mes del polémico título de Rosario Central, un tsunami que desató la peor crisis de Chiqui Tapia al frente de la AFA

Fue el efecto mariposa del fútbol argentino, un cimbronazo en la teoría del caos. Una pequeña variación, ese título de escritorio para Rosario Central, el 20 de noviembre, hace exactamente un mes. Un trofeo designado en las oficinas de la Liga Profesional que derivó en resultados impredecibles a futuro. Incluso hoy, no está claro cómo terminará la historia para Claudio Tapia y Pablo Toviggino. De lo que hay certezas, claro, es que la AFA quedó manchada tras una investigación que puede provocar un quiebre interno en el año del Mundial.

Fueron 30 días de idas y vueltas, cruces mediáticos y a través de las redes sociales, tensión y una Justicia que se activó como pocas veces para escarbar detrás de la escena. A partir de esa polémica estrella celebrada por los rosarinos, el espaldazo de Estudiantes, la sanción a Juan Sebastián Verón y sus jugadores, a la vez que el bochornoso arbitraje en Central Córdoba-San Lorenzo, empezaron los operativos alrededor de Sur Finanzas, la financiera vinculada a Tapia, y luego las revelaciones que incluyeron testaferros supuestamente relacionados con Toviggino. Mansiones, autos de lujo, caballos y bienes de lujo obscenos. La última escena fue la Bruja levantando el trofeo de campeón del Clausura en una tribuna de Santiago del Estero, una imagen que puede repetirse esta noche pero en San Nicolás.