Ha sido año y medio de investigación, con agentes infiltrados de la Policía Nacional, que se ha saldado a principios de esta semana con la desarticulación de una organización criminal que introducía desde hacía años cocaína por el puerto de Valencia, uno de los de los de mayor tráfico de mercancías de España. La macroperación Spider ha culminado con 81 detenciones y la incautación de 4,5 toneladas de cocaína. La corrupción en los procesos de acceso a la estiba del puerto dio cobertura a la red, según han explicado este viernes los mandos policiales al frente de la operación.
Los agentes han detenido a tres narcotraficantes del cártel de los Balcanes, dos que forman parte de organizaciones criminales colombianas y un guardia civil que actuaba como intermediario entre el cártel y las organizaciones criminales sudamericanas, facilitando la importación de cocaína. La lista es larga e incluye el arresto también de de 17 trabajadores portuarios, nueve camioneros y 17 responsables de cinco empresas, en una macroperación en la que los agentes han realizado 59 entradas y registros en diferentes localidades de la provincia de Valencia y en Ibiza.
La investigación, que arrancó a principios de 2024, detectó la existencia de una organización criminal que operaba como un cártel de droga en el puerto de Valencia que utilizaba varios métodos sofisticados para extraer la cocaína del interior de las instalaciones portuarias para luego distribuirlo a gran escala. Para ello, contaban con “hombres araña”, el eslabón más bajo de la trama, que escalaban por los contenedores para localizar la droga y sacarla del puerto.
En la trama hay implicados estibadores, camioneros, empresarios del sector del transporte, los cuales estaban perfectamente coordinados mediante una clara división de tareas, así como representantes sindicales, un médico y personal relacionado con el centro de empleo portuario. Estos colaboraban en el tráfico de drogas, facilitando la incorporación de nuevos miembros a la Estiba Portuaria, crucial para el control del proceso de carga y descarga de contenedores.
Por último, los “hombres araña” se dedicaban a escalar por los contenedores del puerto para acceder hasta la mercancía, empleando además a propietarios de empresas de transporte o concesionarios de vehículos industriales y transitarias, con las que lograban legitimar el acceso al recinto portuario.
Los 50 registros realizados por los agentes se han llevado a cabo en Valencia ciudad y diversas localidades –Bétera, Alboraia, Picassent, Chiva, Benetússer, el Perellonet, Balcón de Montroy, la Pobla de Vallbona, Canet de Berenguer, Sueca, Godelleta, Albalat dels Tarongers, Mislata, Aldaia, Puçol, Massamagrell, Massalfassar, Sedaví, Algemesí, Quart de Poblet y Sagunto–, y en la isla de Ibiza.
Aparte de la droga incautada, se han intervenido 365.000 euros en efectivo y diversas armas de fuego, tales como un rifle, una escopeta, tres revólveres, un arma corta, dos bolígrafos pistola, dos armas simuladas, abundante munición y tres táser. También numerosos bienes de lujo, entre los que destacan 53 vehículos de alta gama, una embarcación valorada en 400.000 euros, 60 relojes de prestigiosas marcas, diversas joyas, diamantes y lingotes de oro.
Además del narcotráfico, la organización dominaba todo un entramado empresarial que permitía introducir los beneficios generados por el tráfico de drogas en el flujo legal de capitales.
En la operación Spider han participado 450 efectivos de diferentes unidades, como las Brigadas Provinciales de Policía Judicial y Seguridad Ciudadana de Valencia, la Comisaría General de Policía Judicial, así como el Grupo Especial de Operaciones -GEO-, Grupos Operativos Especiales de Seguridad -GOES-, la Unidad Aérea de la Policía Nacional, la Unidad de Intervención Policial -UIP-, la Unidad de Prevención y Reacción -UPR- y el Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas -GOIT-. En alguna de las incautaciones se ha contado también con la colaboración de otros cuerpos policiales.
Las investigaciones continúan abiertas al objeto de identificar a otros miembros de la organización y comprobar posibles conexiones con anteriores aprehensiones de droga.








