La imagen final de Matías Soulé, celebrando casi desnudo el triunfo de la Roma ante Lazio en el clásico de la capital de Italia por la Serie A, podría describir cómo jugó el mediocampista argentino. Es que, otra vez y ante la ausencia de Paulo Dybala, fue fundamental para el equipo de Gian Piero Gasperini que se impuso 1-0 con una asistencia del marplatense para el tanto del redimido Lorenzo Pellegrini.
Fue superior la ‘Loba’ a su rival, que terminó con dos hombres menos por las expulsiones de Matteo Guendouzi y el marroquí Reda Belahyane, y que podría haber ampliado el marcador si no fuera por el arquero Ivan Provedel, decisivo frente a Devyne Rensch (45+3), Angelino (49) y Tommaso Baldanzi (82).
Pellegrini decidió el derbi del Roma con su tanto en lo que fue una redención personal tras unos últimos meses complicados para él, lesionado desde mayo, en lista de transferencias en el mercado y sin brazalete de capitán en la presente temporada. Fue en su primera titularidad, más de cuatro meses después de su último partido con la camiseta ‘giallorossa’.
La hinchada de la Roma, en minoría al ser el Lazio local en el estadio Olímpico, se acordó del que fue su capitán desde 2021, heredero designado del brazalete designado por el propio Francesco Totti. “Bentornato Capitano”, lució el fondo sur. “Bienvendio, capitán”, en español, como mensaje de apoyo a su número ‘7’, que por política de Gian Piero Gasperini, nuevo entrenador, dejó de ser el primer capitán al no ser el jugador con más partidos en el club del vestuario.
Con contrato hasta 2026, la situación de Pellegrini ha sido complicada de gestionar en Roma, emblema para gran parte de los hinchas pero lejos de su mejor nivel.
“Cuando llegué estaba lesionado y nunca pudo entrenar con el equipo. Lo que he visto es que hay una situación que no está muy clara; es evidente que el club no tiene intención de renovarle el contrato y es evidente que él tiene que jugar para aspirar a la selección nacional y a sus objetivos”, dijo Gasperini en agosto en una rueda de prensa.
Terminado el mercado, decidido a continuar en el club de su vida y a convencer a su técnico en año de Mundial, Pellegrini, que también arregló su relación con la directiva del club, aprovechó a lo grande su primera oportunidad de la temporada, ante el rival histórico, ese al que tiene tomada la medida, al que más goles ha marcado, un total de cuatro.
Recibió en el corazón del área el pase de su compañero argentino Matías Soulé y cruzó de primera el remate para vencer a Provedel. Se emocionó en la celebración. Lanzó un sentido beso a la hinchada que le había dedicado una pancarta en su retorno. Solo le falta marcar en ese lado del estadio, para poder celebrar con la tribuna.
“Más allá de todo, yo amo al Roma. Mientras esté aquí, nunca dejaré de dar el máximo por esta camiseta. No sé qué pasará en el futuro: estaba cerca de irme, ahora juego el derbi y marco. El fútbol es bonito porque es impredecible”, explicó a DAZN tras el partido.








