El español Carlos Alcaraz ganó este lunes por primera vez el Masters 1000 de Cincinnati, después de que el italiano Jannik Sinner se retirara de la final. Alcaraz dominaba 5-0 el primer set cuando un visiblemente indispuesto, el defensor del título anunció su abandono tras 23 minutos de juego.
Al parecer, Jannik Sinner estuvo con fiebre y no se sentía bien antes de jugar el partido. De todas formas, el número uno del mundo salió a la cancha para disputar el encuentro ante un Carlos Alcaraz que se lo llevó puesto: rápidamente, el español se puso 5-0 arriba y, visiblemente afectado, el italiano tiró la toalla.
Antes del arranque del sexto game, Sinner pidió asistencia, se quedó un rato bajo la sombrilla y, luego de respirar hondo con las manos sobre su rostro, le comunicó al umpire y a su rival que no seguiría. Después de la decisión, Alcaraz se acercó a consolarlo.
So very sad to see 💔@carlosalcaraz comforts a disappointed Jannik Sinner after the World No. 1 is forced to retire due to illness.@CincyTennis | #CincyTennis pic.twitter.com/RzCZJGVPUT
— ATP Tour (@atptour) August 18, 2025
“Siento mucho la retirada, pero desde el domingo que no me encuentro bien y, nada más empezar la final, me he ido sintiendo peor. Ha sido un torneo con mucho calor”, dijo luego Sinner en la ceremonia de premiación.
“A nadie le gusta ganar de esta manera, pero todos sabemos que Jannik volverá más fuerte como hace siempre”, se sumó Carlitos.
Si bien llamó la atención el abandono del número uno del mundo en la final, los inconvenientes y las quejas de los tenistas por las altas temperaturas bajo las que disputaron los encuentros en el Masters 1000 de Cincinnati fueron una constante.
Fueron casi inhumanas las condiciones en las que se jugó el en Ohio, en el centro de los Estados Unidos. Con una térmica cercana a los 40 grados, el argentino Francisco Comesaña se descompuso y vomitó en pleno partido frente al estadounidense Reilly Opelka. La actuación del marplatense quedó en el recuerdo porque, a pesar de la adversidad, se repuso, levantó tres match points y se quedó con la victoria.
Pero las alarmas sonaron fuerte cuando el francés Arthur Rinderknech debió abandonar su partido de tercera ronda frente al canadiense Felix Auger-Aliassime tras caer desplomado en el centro de la cancha cuando se jugaba el segundo set. Rápidamente, el galo fue atendido por el cuerpo médico del torneo y asistido con toallas congeladas para bajar la temperatura de su cuerpo.
El calor de Cincinnati, sumado a los horarios inapropiados en los que se jugó, fue tan despiadado esta semana que la organización implementó unos aires portátiles que refrescaban a los jugadores cuando se sentaban en los intervalos del juego.
Un rato después del partido, el jugador español Alejandro Davidovich Fokina publicó un tuit que describe lo que fue la semana en Cincinnati a la perfección: “Final un lunes, a las 3 de la tarde en agosto en Cincinnati, después de toda la gira de Toronto y Cincinnati, con tantas retiradas y jugadores muertos físicamente… algo tiene que cambiar”.
Final un lunes, a las 3 de la tarde en agosto en Cincinnati, después de toda la gira de Toronto y Cincinnati, con tantas retiradas y jugadores muertos físicamente… algo tiene que cambiar
A Monday final at 3pm in August in Cincinnati, after the whole Toronto–Cincinnati swing,…
— Alejandro Davidovich Fokina (@alexdavidovich1) August 18, 2025
El martes, Carlos Alcaraz superó al serbio Hamad Medjedovic con una temperatura de 32 grados y 54 por ciento de humedad. Cuando le consultaron, el murciano intentó bajarle la tensión a la situación: “A veces los tenistas (con el calor) solo nos enfocamos en nosotros mismos. Simplemente pensamos que estamos teniendo problemas con el calor y con el sol y te sientes mal… Y a veces te olvidas del rival, que también está teniendo problemas o incluso más problemas que tú”.
“Yo intento pensar en el rival también y en tratar de convertirlo en una batalla, que sea duro. Yo soy de Murcia y en Murcia hace mucho calor en el verano. Así que intento decirme que tengo que acostumbrarme porque estoy acostumbrado. Intento que no me afecte a mí y a mi juego”.
Quedó claro que Carlitos fue el que mejor se adaptó al infierno de Cincinnati. Pero los problemas por las temperaturas en el Masters 1000 de Ohio fueron una constante.
El francés Rinderknech se retiró el lunes totalmente ahogado por el intenso calor que sufrió en el cruce con el canadiense Felix Auger-Aliassime. El martes, el argentino Comesaña tuvo que ser atendido también tras descomponerse por las altas temperaturas en su duelo contra el estadounidense Opelka. Y el lunes a las tres de la tarde, Sinner cantó cartón lleno en una final en la que se jugaron apenas 23 minutos. Como dijo Davidovich Fokina, algo tiene que cambiar.








