la histórica muestra de un museo argentino es la cuarta estrella

la histórica muestra de un museo argentino es la cuarta estrella


De día la ciudad de Doha es un espejismo que solo a la noche se vuelve real, con sus cientos de rascacielos encendidos. Bajo un sol cegador, la primavera ha llegado oficialmente con Qatar Creates, un ciclo cultural que encadena inauguraciones internacionales, este año en torno de Chile y Argentina.Y en el corazón sobresaliente del programa, “Latinoamericano”, la muestra memorable de la colección Malba en Qatar, con los clásicos conocidos en casa pero no aquí, más obras pertenecientes al acervo personal de Eduardo Costantini que han sido una sorpresa.

Con cientos de invitados del Golfo y de Argentina, fue abierta personalmente por la Sheika Al Mayassa Al Thani, una patrona cultural irremplazable en el mundo árabe.

El ambicioso programa comenzó el pasado jueves. Junto a la inauguración de murales hechos por artistas de ambos países –se recordará a Messi junto al Emir en el colosal “Noche mágica en el estado Lusail”, del artista Ron–, se cuentan muestras de los videos que participaron del envío qatarí a la Bienal de Venecia 2024, de fotografía y un ciclo de charlas con figuras notables. Entre otros, participaron de ellas el artista italiano Giuseppe Penone –exponente del Arte Povera que hoy tiene una muestra de sitio específico en los jardines de la londinense Serpentine Gallery– junto a su director, el suizo Hans Ulrich Obrist, que prolonga su atracción de rock star de la crítica incluso en Medio Oriente.

Autorretrato con chango y loro de Frida Kahlo escoltado por los curadores Amalia García y Issa Al Shirawi, jefe de Exposiciones Internacionales de Museos de Qatar.Autorretrato con chango y loro de Frida Kahlo escoltado por los curadores Amalia García y Issa Al Shirawi, jefe de Exposiciones Internacionales de Museos de Qatar.

La apertura, al caer la tarde del domingo en el imponente Museo Nacional, reunió a los directores de las instituciones culturales más destacadas del país –sin obviar a altos funcionarios de otras áreas del gobierno que en 2022, según ellos mismos recordaban, cantaron los goles como si fueran argentinos–. Las figuras sobresalientes de la noche, sin embargo, fueron la Sheika Al Mayassa bint Hamad Al Thani, factótum de la cultura qatarí desde hace quince años y una figura femenina única en la esfera islámica, junto a Teresa Bulgheroni, presidenta de la Fundación Malba, sin quien esta memorable escala de internacionalización no habría sido posible. El paseo por el fabuloso museo continuó con una cena en el antiguo y austero palacio original donde comenzó la leyenda de la dinastía Al Thani, una de las familias ricas de esta península que por siglos se dedicó al comercio de perlas naturales. Unos 400 invitados disfrutaron del menú del chef Mauro Colagreco.

Inauguración de "Latinoamericano", la esperada muestra del Malba en el imponente Museo Nacional de Doha.Inauguración de “Latinoamericano”, la esperada muestra del Malba en el imponente Museo Nacional de Doha.

Hermana del Emir Tamim bin Hamad Al Thani, cabeza de esta monarquía absoluta desde 2013, la Sheika Al Mayassa detectó temprano la necesidad de agregar capital simbólico a esta nación, surgida casi ex nihilo a partir de los años 70. En 2013 sacudió el ambiente de las subastas premium al comprar para su colección privada el tríptico “Tres estudios sobre Lucian Freud”, de Francis Bacon, en 89 millones de libras de la época. Al Mayassa preside el Board nacional de Museos de Qatar y lleva más de una década como interlocutora activa entre el gobierno qatarí y el mundo del arte y las instituciones occidentales. Sin ir más lejos, en cada inauguración, desde el comienzo hasta el cierre, vimos al artista Jeff Koons orbitar en su cercanía. “Soy amigo de Qatar hace décadas; los visito varias veces al año”, nos dijo.

Constelaciones, de Gyula Kosice, Ca. 1972, Acrílico (plexiglás) pintado, madera, fotografías y fuente de luz, 127,5 x 200 x 18 cm, de la Colección Malba.Constelaciones, de Gyula Kosice, Ca. 1972, Acrílico (plexiglás) pintado, madera, fotografías y fuente de luz, 127,5 x 200 x 18 cm, de la Colección Malba.

En sus palabras, al abrir la cena de anoche –al aire libre y sin riesgo de lluvia–, esta mujer de bella sonrisa y apenas 40 años, a quien todos se refieren como “Su Excelencia”, agradeció la generosidad de Eduardo Costantini, que no viajó a Doha, y celebró con afectuosa complicidad el impulso de Teresa Bulgheroni. También tuvo palabras de gratitud para la Ministra de Cultura porteña, Gabriela Ricardes, y el diputado Hernán Lombardi, de la Comisión de Cultura en Diputados. Al Mayassa recorrió la muestra “Latinoamericano” atendiendo al relato preciso de la argentina Maria Amalia García, curadora en jefe del Malba, y de Issa Al Shirawi, jefe de Exposiciones Internacionales de Museos de Qatar, acompañada en todo momento por la ministra de Cultura de Francia, Rachida Dati, y su par egipcio, Ahmed Fouad Hano, ambos de visita a Doha. El embajador en Doha, Guillermo Nicolás, y su esposa acompañaron cada inauguración con simpatía y en gran estilo. Pero ha sido lo que se dice una oportunidad de oro perdida para el gobierno argentino, que no creyó necesario enviar a una autoridad nacional a forjar contactos privilegiados en uno de los países más ricos del mundo, justo ante la cuarta estrella ganada anoche por Argentina. Es que Qatar todavía nos mima por la “noche mágica”.

La poética “Shadow travelling in the sea of the day”, del danés Olafur Eliasson, cercana al sitio arqueólogico de Al Zubaran.La poética “Shadow travelling in the sea of the day”, del danés Olafur Eliasson, cercana al sitio arqueólogico de Al Zubaran.

Los rumores en Doha indican que México volverá a ser el país de honor para Qatar Creates en 2026 (ya lo ha sido una vez, también Brasil), con una gran exposición de una colección privada –el dato original mencionaba la del magnate Carlos Slim pero otras colecciones nacionales han surgido en las últimas horas–. “El gobierno qatarí suele inclinarse por tratar con instituciones privadas antes que con los estados; eso simplifica el diálogo y resuelve los detalles”, observó un conocedor diplomático.

El director del Museo Nacional de Qatar, Abdulaziz Bin Hamad Al Thani, frente a Autorretrato con chango y loro de Frida Kahlo.El director del Museo Nacional de Qatar, Abdulaziz Bin Hamad Al Thani, frente a Autorretrato con chango y loro de Frida Kahlo.

Fiesta latina

Un contingente de curadores y figuras de la crítica europea, y referentes institucionales y periodistas argentinos fueron invitados a cuerpo de rey -entre ellos, los principales diarios de Argentina-, en un viaje de inmersión en la cultura qatarí que incluyó todas las instituciones y paseos a sus desiertos de piedra. En el Museo Nacional, las siluetas de los invitados, de blanco y de negro de la cabeza a los pies, respectivamente hombres y mujeres, alternaban con el incorregible bullicio latino y el saludo entre amigos porteños, todo bajo los auspicios de diminutas delikatessen y unos juguitos de fruta exóticos –aquí no hay atajos para la disuasión del alcohol en el ámbito oficial–.

BLACK NATION, de Matías Duville, 2013-2014, Grafito, 150 x 230 cm, de la Colección Eduardo F. Costantini. A la derecha, Pintura
o Círculo negro, de Clorindo Testa, 1963, Óleo sobre tela, Colección Malba.BLACK NATION, de Matías Duville, 2013-2014, Grafito, 150 x 230 cm, de la Colección Eduardo F. Costantini. A la derecha, Pintura
o Círculo negro, de Clorindo Testa, 1963, Óleo sobre tela, Colección Malba.

A pocos metros de distancia de los principales ministros qataríes y su nube de fotógrafos, las nietas de Nicolás García Uriburu se tomaban selfies junto a las obras de su abuelo, expuestas en un sitio destacado. Estaban presentes en la inauguración el nuevo director del Malba, el brasilero Federico Moura, los responsables de la Fundación Federico Klemm, Valeria Fiterman y Fernando Ezpeleta y el presidente de la Academia de Bellas Artes, Sergio Baur, entre muchos otros.

El pájaro amenazador – De la serie Monstruos cósmicos, de Antonio Berni, 1965,Madera, bronce, hierro, acero, mimbre, paja, esponja, plástico, esmalte y ramas, 200 x 90 x 185 cm, Colección Malba.El pájaro amenazador – De la serie Monstruos cósmicos, de Antonio Berni, 1965,Madera, bronce, hierro, acero, mimbre, paja, esponja, plástico, esmalte y ramas, 200 x 90 x 185 cm, Colección Malba.

Una vez revelada la expo, encontramos los íconos que fundan el prestigio del Malba, junto a piezas nunca vistas, ya sea porque pertenecen a Costantini o por su adquisición reciente. Entre las primeras, no faltan el “Autorretrato con chango y loro” (1942), de Frida Kahlo, y “Baile en Tehuantepec” (1928), de Diego Rivera, dos de los récords en las compras del coleccionista. De Antonio Berni, el fresco “Mercado Colla” (salió por primera vez del país), su “Juanito dormido” y “El pájaro amenazador”, la gran escultura de mimbre de la serie “Monstruos cósmicos”, entre otras piezas. El “Rompecabezas”, de Jorge de la Vega, también está aquí. Para el coleccionista, el escalofrío de dejarlas partir se ve recompensado por la admiración que despiertan.

Marta Minujín paga a Andy Warhol la deuda externa argentina con maíz, el oro latinoamericano, 1985, Secuencia fotográfica en color
135 x 126 cm c/u junto a Couple 2,  de Marisol Escobar, 1966, de Madera pintada 243,8 x 70,5 x 25,4 cm.Marta Minujín paga a Andy Warhol la deuda externa argentina con maíz, el oro latinoamericano, 1985, Secuencia fotográfica en color
135 x 126 cm c/u junto a Couple 2, de Marisol Escobar, 1966, de Madera pintada 243,8 x 70,5 x 25,4 cm.

Entre las 170 obras, hay pintura, fotografía y escultura de Chile, Uruguay, Colombia, Venezuela, Paraguay y Cuba. También vimos “Omi Obini, de 1943, un óleo sobre tela de Wifredo Lam, y “Armonía (Autorretrato sugerente),” de la surrealista Remedios Varo, algunas de sus compras recientes. Además del Lam, dos exquisitas piezas de la extraordinaria grabadora habanera Belkis Ayón, nunca expuestas en el Malba, sobre los rituales de la religiosidad Abakuá. Belkis, como la llaman los cubanos, tuvo una vida trágica en virtud de su disidencia política y sexual; mereció una gran retrospectiva en el Reina Sofía hace tres años.

Del italiano Victor Brecheret, emigrado a San Pablo, se incluye la escultura Tocadora de banjo, una pieza mediana hecha en Carrara en las líneas modernistas del art déco. Y de la paraguaya Lotte Schulz, Guri, tinta y técnica de burilado sobre cuero nonato con pelo, de la Colección Malba. Y se incorporaron piezas del boliviano Gil Imaná, entre otras donadas al Malba por la artista y ex presidente de la Academia Matilde Marín.

Obras del alemán Mathias Goeritz, emigrado a Latinoamérica, del museo Mathaf. Se titula Laberinto de Jerusalén, 1973, Cartón ensamblado y pintado, Maquette: 49 x 38 x 31,8 cm, Sketch: 76 × 56.5 cm.Obras del alemán Mathias Goeritz, emigrado a Latinoamérica, del museo Mathaf. Se titula Laberinto de Jerusalén, 1973, Cartón ensamblado y pintado, Maquette: 49 x 38 x 31,8 cm, Sketch: 76 × 56.5 cm.

Entre las obras que ha sumado Qatar, mencionemos el retrato René, de la libanesa, emigrada a Argentina, Bibi Zogbé, recuperada por el curador Adriano Pedrosa en la última Biennale. También hay obras de la surrealista Alice Paalen Rahon –”Luna de octubre”, al comienzo de la muestra–, y del escultor germano mexicano Mathias Goeritz. Todas ellas pertenecen al Mathaf, el Museo de Arte Moderno de Doha.

Halcones y rascacielos de autor

La capital tiene un estilo que consiste en… mostrar todos los estilos, a partir de un planeamiento urbano que atribuye rasgos a diferentes barrios. Aquí la arquitectura de grandes firmas ha creado un catálogo y el conjunto, donde los edificios empiezan a revelarse fechados, encarna la idea del lujo edilicio como emblema del “petro-capitalismo”.

Cena de inauguración de "Latinoamericano", la esperada muestra del Malba en el imponente Museo Nacional de Doha.Cena de inauguración de “Latinoamericano”, la esperada muestra del Malba en el imponente Museo Nacional de Doha.

Mediante los oficios y amistades de la sheika Al Mayassa, Doha lleva años invirtiendo en arte público, hasta convertir las piezas, en general monumentales, en hitos cardinales distintivos. Por mencionar solo algunas, dos instalaciones del escultor Richard Serra, una suerte de faro de acero junto al Museo de Arte Islámico y otra, en el desierto-, el renglón de esculturas caligráficas del francés Jean-Michel Othoniel, hechas con perlas de metal negro (expuso en el CCK “Nudos salvajes” en 2019), y la controvertida “El viaje milagroso”, de Damian Hirst, con 14 fetos de bronce de tamaño colosal, extendidos en su evolución dentro del útero, instalados frente al Sidra Hospital, una maternidad y sanatorio para niños, entre otras piezas. Y la poética “Shadow travelling in the sea of the day”, del danés Olafur Eliasson, cercana al sitio arqueólogico de Al Zubaran.En Occidente habría instigado brigadas vandalizadoras pero aquí desató una tormenta de rechazo en las redes, por motivos de pudor y de esta cultura iconoclasta, y debiò permanecer cinco años cubierta.

Los edificios de autor, dijimos, compiten. El Museo Nacional fue diseñado por el francés Jean Nouvel; no es este su único edificio. Sus volúmenes citan las “rosas del desierto”, esas formaciones minerales de piedra caliza compuestas por diagonales salientes. En el centro de su gran patio, aislado de los rascacielos, se levantan los 16 cuerpos de inflables rayados de Marta Minujín: la “Escultura de los sueños” es un bienvenido arcoíris pop, en contraste con el color arena del entorno Nouvel y de la ciudad misma.

Otra de las gemas es el Museo de Arte Islámico, del arquitecto chino I.M. Pei, creador de la pirámide de vidrio del Museo Louvre. La construcción de cubos desplazados se levanta en una isla artificial al otro lado de la bahía, donde no recibe ninguna amenaza de sombra. Su iluminación interior, sus vitrinas de vidrio opaco y su museografía lo hacen simplemente perfecto; también se destaca la colección de piezas que el país ha ido recogiendo por todo el mundo islámico por años. Otro de los arquitectos muy influyentes en Doha es el neerlandés Rem Koolhaas, que diseñó la vanguardista Biblioteca Nacional.

Con cientos de invitados del Golfo y de Argentina, fue abierta personalmente por la Sheika Al Mayassa Al Thani, una patrona cultural irremplazable en el mundo árabe.Con cientos de invitados del Golfo y de Argentina, fue abierta personalmente por la Sheika Al Mayassa Al Thani, una patrona cultural irremplazable en el mundo árabe.

Doha misma es el factor dominante, materializada a partes iguales por la prepotencia del empeño y los ríos de dinero que lo hacen triunfar. La ciudad no es una selva de cemento y cristal, por la amplitud de sus avenidas, pero dista de ser un oasis, a falta de vegetación. Su costado casi infantil se despliega en el shopping Villagio, un seudo veneciano a la manera de Las Vegas, completo con laguna, góndolas y cielo pintado: allí florecen los logos más costosos.

Con su cuadrícula de edificios uniformes y terrazas planas –impecables, desde lo altos lucen como la maqueta de una urbanización utópica–, las manzanas tradicionales y de baja densidad contrastan con un horizonte de rascacielos caprichosos al final de la Corniche, la rambla que rodea la Bahía Oeste, bella y azul, pero donde es imposible asomarse antes de las 17 horas.

En el centro de su gran patio,  los 16 cuerpos de inflables rayados de Marta Minujín en la “Escultura de los sueños”.En el centro de su gran patio, los 16 cuerpos de inflables rayados de Marta Minujín en la “Escultura de los sueños”.

Todo es nuevo en Doha, todo ha sido inventado, empezando por la tradición. Dentro de la región, es un país tolerante. Sin exagerar… Existe la vida privada pero debe ser privadísima. La linda plaza del zoco Waqif, construida al estilo árabe del Golfo, es punto de reunión de locales los fines de semana, con sus bares al aire libre donde las familias y amigos conversan y se apoltronan con el narguile. A pocas cuadras de allí, la plaza de camellos, que llegan temprano a la mañana, y el Hospital de Halcones, donde estos pájaros extraordinarios van al médico. El arte de la cetrería sigue cultivándose en las competencias anuales de enero; una ave entrenada es el más alto signo de estatus. Los halcones tienen pasaporte -anillado a una pata- y solo pueden viajar al exterior en primera clase.