Sol Baumstarh perdió su corona ante Yadira Bustillos

Sol Baumstarh perdió su corona ante Yadira Bustillos

El boxeo argentino sufrió un golpe que excede largamente una derrota individual. Sol Baumstarh perdió por puntos, en fallo unánime, ante la estadounidense Yadira Bustillos y resignó el título interino mínimo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), el último cinturón mundial que conservaba el país. Así se terminó una racha histórica de más de 20 años con al menos un campeón del mundo, entre hombres y mujeres.

La pelea se disputó el sábado por la noche en el estadio de la Federación Argentina de Box, en Almagro, donde la bonaerense de 28 años había conquistado la corona el 5 de junio frente a la misma rival. Aquella vez, Baumstarh había ganado por decisión dividida en un combate polémico. Esta vez, las tarjetas no dejaron dudas: 96-94, 96-94 y 99-91 para Bustillos, que consiguió el título en su cuarto intento mundialista.

La Picante no pudo imponer su potencia ni encontrar respuestas al planteo de la estadounidense. A diferencia del primer enfrentamiento, cuando había derribado a Bustillos en el segundo asalto y había estado cerca de noquearla, esta vez se mostró más contenida. La visitante conectó los golpes más claros, manejó mejor los tiempos y terminó imponiéndose con justicia.

La revancha había sido ordenada por la FIB después de que el equipo de Bustillos apelara el resultado del primer combate. La estadounidense sostenía que había ganado entre siete y ocho asaltos y cuestionaba las tarjetas de los jueces argentinos. Cuatro meses después, consiguió desquitarse y dejó a Baumstarh con un récord profesional de 15 triunfos, ocho de ellos por nocaut, ocho derrotas y un empate.

Pero la consecuencia más significativa de la derrota trasciende el récord de la boxeadora de Coronel Brandsen. Desde el 20 de mayo de 2006, cuando Alejandra Oliveras noqueó a la mexicana Jackie Nava en Tijuana y conquistó el título supergallo del Consejo Mundial de Boxeo, Argentina siempre había tenido al menos una campeona mundial. Esa continuidad llegó a su fin después de dos décadas. Y hay un dato que provoca aún más dolor: tampoco hay por estis días monarcas entre los hombres.

La situación se había vuelto crítica durante los últimos meses entre las mujeres. El 13 de junio, Evelin Bermúdez perdió sus tres coronas minimosca ante la mexicana Estefany Alegría, mientras que el 11 de julio Soledad Matthysse resignó el título interino superligero de la AMB frente a Litzy Vázquez Ochoa. Baumstarh era la última representante argentina que conservaba un cinturón mundial.

La noche en la FAB dejó, al menos, dos victorias para el boxeo nacional. Ayrton Giménez noqueó en el sexto asalto al venezolano Antonio Guzmán y retuvo el título latino superpluma de la OMB, mientras que Celeste Alaniz superó por nocaut técnico en el noveno round a la mexicana Tania García y conservó su corona latina mosca.

Sin embargo, ninguno de esos títulos tiene jerarquía mundial. Por primera vez en más de 20 años, el boxeo argentino se quedó sin campeones del mundo.