Las elecciones en Estados Unidos son un deporte de contacto y, desde que Donald Trump entró en escena hace una década, ese deporte suele lucharse en el barro. La campaña para los comicios de medio mandato del 3 de noviembre no ha sido precisamente una excepción.
Una madre maltratadora contra su hija candidata: la bajeza de un anuncio electoral pone patas arriba las ‘midterms’









