El papa León XIV ha salido del hospital Gemelli de Roma a las tres y media de esta tarde del sábado, tras recibir el alta médica por la mañana. Ha dejado el centro por su propio pie, sonriente y con buen aspecto cuatro días después de la operación en la que le fue extraído un tumor maligno. El Pontífice ha ido saludando a las decenas de personas que se habían colocado en la salida del complejo, tanto en el interior como en el exterior, detrás de las hileras de vallas dispuestas por la mañana. El Papa ha estrechado la mano de algunas de ellas y también ha conversado con otras. Después ha subido al coche oficial y ha abandonado el lugar rumbo al Vaticano, donde ha llegado 12 minutos después, a las 15.43.
Antes de irse, el Pontífice ha conversado brevemente frente a la puerta del hospital con una familia ucrania, acompañada de un cura de la sección de Radio Vaticana de este país, el padre Taras Kotsur. Se trata de la familia de Varvara, una chica de 12 años, que vive como refugiada en Turín con sus padres, que padecía una grave enfermedad y que en diciembre se encontró con el Papa en la plaza de San Pedro. Este sábado ha acudido a esperarle a la salida del hospital para decirle que el abrazo que le dio entonces le había transmitido “la fuerza para superar la enfermedad”, que ya ha superado, según ha informado Vatican News.
La guerra de Ucrania ha estado también presente en la convalecencia de León XIV, pues habló el viernes por teléfono con Vladímir Putin. Según el Vaticano, le expresó su “profunda preocupación por la grave situación humanitaria en la ciudad de Oleshky, en la región de Jersón”. El Papa le pidió una tregua en la zona para permitir la llegada de alimentos y ayuda médica, y “la evacuación voluntaria y segura de la población civil”. Fue un importante gesto diplomático en pleno recrudecimiento de las hostilidades rusas contra Ucrania, pues el Pontífice no hablaba con Putin desde que recibió una llamada suya semanas después de ser elegido, en junio de 2025, y con Francisco interrumpió la comunicación desde 2021.
La Santa Sede había anunciado a media mañana la noticia del alta del Pontífice en un comunicado: “Tras el diagnóstico de los médicos esta mañana, el Papa recibirá el alta hoy del hospital Gemelli, donde fue ingresado para una cirugía en el pulmón derecho. Abandonará el hospital a primera hora de la tarde y regresará al Vaticano. Mañana rezará el Ángelus desde la ventana de los aposentos papales”.
En otra nota, el equipo médico también informó de la decisión: “Tras los análisis de sangre, la radiografía de tórax realizada esta mañana y la evaluación del estado clínico del paciente, se ha considerado que el Santo Padre está en condiciones idóneas para recibir el alta”. Fuentes vaticanas han precisado que no se organizará un despliegue médico particular de vigilancia en el apartamento papal.
León XIV ha dejado el centro tres días antes de lo inicialmente previsto, pues el Vaticano había informado de que la hospitalización duraría al menos una semana y la agenda del Papa quedaba suspendida hasta el próximo martes, día 20. De este modo, la Santa Sede continúa transmitiendo un mensaje de normalidad y optimismo, tras la aprensión con la que se había recibido la noticia en los primeros días.
La gran incógnita, a partir de ahora, es cuál será el resultado de los análisis posteriores a la operación, que determinarán si el cáncer está completamente curado y si deberá someterse a algún tratamiento, como ciclos de quimioterapia, que incidirían en su estado físico y en el ritmo de su actividad diaria.
Los resultados de los exámenes histológicos se esperan para entre 10 y 14 días después de la intervención, es decir, entre el 23 y el 27 de octubre aproximadamente. Ese será el momento decisivo para comprender el impacto de la enfermedad en el futuro del pontificado.

Hasta entonces, la situación en el Vaticano es de gran incertidumbre. De entrada, cabe la posibilidad de que se suspenda el viaje que el Papa tenía previsto a Uruguay, Argentina y Perú, del 6 al 17 de noviembre. Hasta el momento se mantiene en pie, pero las dudas sobre el estado de salud del Pontífice impiden hacer previsiones.
El viaje a Latinoamérica, en el aire
Esta es la otra decisión importante que se espera para los próximos días para calibrar el estado físico del Papa, pues si finalmente se anula debería anunciarse con cierta antelación, no pocos días antes de la salida prevista para el 6 de noviembre.
Se trata de un viaje muy intenso, pues, según el programa, están previstos 14 vuelos, dos de ellos en helicóptero, el Papa pronunciará 36 discursos y, además, hay una visita a Cuzco, a 3.300 metros de altura, donde podría tener dificultades respiratorias. Una de las razones para hacer lo antes posible la operación ha sido, precisamente, que el Pontífice pudiera contar luego con las tres semanas de recuperación aconsejables antes de poder viajar en avión.
León XIV fue operado el martes tras la detección de un nódulo en un pulmón, que resultó ser un tumor maligno, según confirmó esa misma noche el Vaticano. El tejido era un adenocarcinoma y fue extraído totalmente, con la extirpación de todo un lóbulo pulmonar.
El Vaticano había subrayado en los últimos días la evolución favorable del estado de salud del Papa. El viernes ya fueron difundidas las primeras imágenes del Pontífice oficiando misa en una sala habilitada en el hospital. También se informó de que había recibido varias visitas de trabajo. La idea era dar la sensación de que León XIV ya había vuelto a su rutina diaria y a despachar los asuntos cotidianos.








