Tomás Rebord analizó el lanzamiento político de Axel Kicillof después del plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro en Avellaneda, donde el gobernador bonaerense llamó a construir una alternativa nacional para las elecciones de 2027. Kicillof afirmó allí “cuenten conmigo” y sostuvo que las nuevas construcciones políticas deben realizarse “de abajo para arriba”, una señal que Rebord interpretó como el comienzo de su carrera hacia la candidatura presidencial.
“Se lanzó Axel, para mí se lanzó, no cabe duda que se lanzó”, afirmó Rebord en su programa de +Perfil. Sin embargo, consideró que la forma elegida resultó poco contundente: “Se lanzó a lo Axel, se lanzó a Flojardópolis. ‘Cuenten conmigo’ es el lanzamiento más raro de la historia”.
Un lanzamiento que consideró demasiado ambiguo
Rebord puso especialmente el foco en la frase final utilizada por Kicillof: “Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa”. Para el conductor, la formulación transmite disponibilidad antes que conducción: “El liderazgo le dice a la gente qué hacer, no se ofrece para que las personas sepan si alguien quiere decirle a él qué hacer”.
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El gobernador también afirmó que “las nuevas canciones se componen colectivamente y se componen de abajo para arriba”, una expresión interpretada como parte de su diferenciación interna. Rebord relativizó la disputa alrededor de esa frase y cuestionó que el debate peronista termine concentrándose en símbolos y mensajes indirectos en lugar de definiciones políticas más explícitas.
El “cuello de botella” del peronismo
“Yo lo que veo es un cuello de botella en el peronismo”, sostuvo Rebord al describir la interna. Según su interpretación, “Axel está entrampado también en una discusión interna, no con una vocación de conjunto”, mientras La Cámpora continúa organizada alrededor del liderazgo de Cristina Kirchner.
El conductor fue especialmente crítico con esa dinámica y definió a La Cámpora como “una organización de retaguardia y de barricada”. A su juicio, el problema aparece cuando las disputas internas se imponen sobre una discusión más amplia acerca de “qué proyecto político viable, qué candidato viable logra proyectar en la sociedad civil esperanza y aire de futuro”.
Cristina Kirchner y la estrategia judicial
Rebord sostuvo que “la estrategia de La Cámpora es Cristina candidata” y cuestionó que toda la discusión electoral quede supeditada al resultado de las presentaciones judiciales. La defensa de la expresidenta pidió al Comité de Derechos Humanos de la ONU una medida para suspender su inhabilitación y presentó nuevos elementos con los que pretende revisar la condena.
“Para mí este es el principal problema: la estrategia ‘Cristina candidata, Cristina o nada’ traba la política porque existe la posibilidad de que Cristina no pueda ser candidata”, planteó. Actualmente, la condena a seis años de prisión e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos está firme desde el 10 de junio de 2025, cuando la Corte Suprema rechazó el recurso de la defensa.
Rebord diferenció su crítica política de su posición sobre esa sanción. “Una cosa es el proceso judicial, la condenaron a seis años. Otra es la inhabilitación política de por vida para ejercer cargos públicos”, sostuvo, y calificó esa pena como una “animalada”; esa es su interpretación jurídica, mientras la inhabilitación continúa vigente en la Justicia argentina.
Frente a ese escenario, el conductor planteó que la discusión debería salir de las disputas personales. “El debate del peronismo realmente tiene que ser qué le conviene al peronismo, qué proyecto político viable, qué candidato viable logra proyectar en la sociedad civil esperanza, aire de futuro y conducción”, afirmó.









