Murió Eugenio Zanetti, el artista cordobés que llegó a Hollywood y ganó un Oscar

Murió Eugenio Zanetti, el artista cordobés que llegó a Hollywood y ganó un Oscar

Eugenio Zanetti falleció este viernes en Buenos Aires, a los 79 años, pocos días después de regresar a Córdoba para presentar una retrospectiva que recorría seis décadas de una trayectoria marcada por el cine, la pintura, el teatro, la escenografía y la ópera. La noticia fue confirmada por su círculo íntimo, quienes señalaron que Zanetti se había sentido mal durante un ensayo en el Teatro Colón y que luego, al llegar a su casa, sufrió una descompensación y falleció.

Pronto a cumplir 80 años el próximo 19 de octubre, según sus allegados, se encontraba especialmente entusiasmado tanto por la muestra que acababa de inaugurar en Córdoba como por la producción de Los Cuentos de Hoffmann, la ópera en la que estaba trabajando en Buenos Aires. “No paraba de trabajar”, resumieron quienes lo acompañaban en sus últimos días.

Su muerte se produce así en plena actividad, como si su recorrido artístico hubiera mantenido hasta el final esa característica que lo convirtió en una figura difícil de encasillar. Zanetti nunca transitó una sola disciplina: construyó una obra que pasó de la pintura al cine, de la escenografía al teatro y de allí a la ópera, con una carrera internacional en la que combinó una búsqueda estética propia con una profunda dimensión espiritual.

De Córdoba a la cima de Hollywood

Nacido en Córdoba capital, Zanetti comenzó muy temprano un camino artístico que lo llevó desde los espacios culturales locales hasta los grandes escenarios internacionales. Durante la década de 1960 llegó a cursar el primer año de Arquitectura en la Universidad Nacional de Córdoba, una formación que terminaría dialogando con buena parte de su posterior trabajo como diseñador de producción y director de arte.

También participó siendo muy joven en la filmación de Medea, la película dirigida por Pier Paolo Pasolini. Aquel contacto temprano con el cine anticiparía una carrera que décadas después lo llevaría a trabajar en Hollywood junto con algunos de los principales directores, actores y realizadores de la industria.

El reconocimiento máximo llegó en 1996, cuando obtuvo el Oscar a la mejor dirección de arte por Restauración (Restoration). El premio de la Academia de Hollywood convirtió a Zanetti en uno de los nombres argentinos con mayor reconocimiento internacional dentro de la industria cinematográfica. Tres años después volvió a quedar entre los nominados al Oscar por su trabajo visual en Más allá de los sueños, la película protagonizada por Robin Williams. Aquella nominación confirmó la dimensión alcanzada por una trayectoria que había comenzado muy lejos de Hollywood, en Córdoba, y que se había extendido hacia distintas expresiones artísticas.

Pero su recorrido no se limitó al cine. Zanetti desarrolló una producción vinculada con la pintura, la escenografía, el teatro y la ópera, siempre desde una mirada que buscaba integrar distintas formas de creación. Esa amplitud explica, en parte, la dificultad para definirlo exclusivamente como cineasta, pintor, escenógrafo o artista plástico. En 2010, la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina le otorgó un Cóndor de Plata especial, en el año del Bicentenario, por su aporte a la difusión del cine argentino y de los profesionales argentinos en el exterior. Compartió aquella distinción con Juan José Campanella, Luis Puenzo, Gustavo Santaolalla y Luis Bacalov.

Entre el cine y la ópera: Eugenio Zanetti y el arte de construir mundos

La última visita a Córdoba

La relación con Córdoba permaneció como una referencia central en su trayectoria. Apenas unos días antes de su muerte, Zanetti había regresado a la ciudad para inaugurar “Eugenio Zanetti. El hombre que habita muchos mundos”, una retrospectiva que reunió diferentes dimensiones de su producción artística.

La muestra, presentada en el Museo Tamburini de Bancor, adquirió una significación especial después de la muerte del artista. La exposición propone justamente recorrer esa multiplicidad que definió su obra: un creador que pasó por diferentes lenguajes sin quedar definitivamente atrapado en ninguno de ellos.

Sus allegados contaron que Zanetti estaba feliz con el reconocimiento recibido en Córdoba y que había vivido con entusiasmo la inauguración de la retrospectiva. Al mismo tiempo, continuaba trabajando en Buenos Aires sobre Los Cuentos de Hoffmann, una nueva incursión en el universo de la ópera que mantenía abierta su agenda creativa. La muestra permanecerá abierta hasta el 8 de enero de 2027, de 9 a 16, en el Museo Tamburini de Bancor, ubicado en San Jerónimo 166. La entrada es libre y gratuita.