¿Cómo seleccionan las obras los coleccionistas? ¿Cuáles son sus criterios y cómo se van enriqueciento? Y más importante, ¿cuáles sus secretos? Para responder a estas preguntas se dieron cita Juan Cambiaso, del equipo fundador de arteba; Aníbal Jozami, coleccionista y fundador de Bienalsur; Irene Gelfman, directora Artística y Curadora Global de Pinta y Mariela Ivanier, coleccionista y directora de la Feria de Arte Pequeño Formato. Junto a ellos acompañó Hugo Pontoriero, director del Museo Nacional de Arte Decorativo.
El encuentro fue el tercero de este año en el marco de un ciclo titulado Secretos de Coleccionistas, organizado por la revista cultural digital Be Cult, el Museo Nacional de Arte Decorativo e Ingot Arte. La iniciativa nació como un programa dedicado a explorar el coleccionismo de arte contemporáneo desde una perspectiva cultural y reunió esta vez a lo que Claribel Terré Morell denominó “coleccionistas en roles directivos”.
Moderadora de estos intercambios, Terré Morell explicó que el ciclo “plantea al coleccionismo como una actividad capaz de intervenir en la construcción de carreras artísticas, tendencias, mercados, instituciones y patrimonio”.
Por eso, abundó, los encuentros “buscan hacer visibles las historias personales que existen detrás de las colecciones y comprender cómo se toman las decisiones que terminan influyendo en el arte contemporáneo”.
Para la moderadora, la variedad de invitados evidencia que el sistema de coleccionistas no sólo se basa en los más reconocidos dentro del arte argentino, como Julio Crivelli, presidente de la Asociación de Amigos del Museo de Bellas Artes, o Marion Eppinger Helf, representante de una gran colección que hace muy poco se presentara en W Galería, sino también en aquellos referentes que están actualmente construyendo una importante colección, como Andrés Buhar, fundador de Arthaus y noticia recurrente por la adquisición de artistas argentinos de relevancia.
Desde la primera edición, ocurrida en abril de este año, el tema se fue ampliando de cómo comienza una colección hasta el descubrimiento de artistas emergentes, pasando por la relación entre coleccionismo y mercado y la dimensión cultural del acto de coleccionar.
Obra elegida especialmente
Para Terré Morell, una cuestión recurrente en los encuentros fue la mirada inclinada desde una sensibilidad particular para llegar a la adquisición de una obra elegida especialmente, pero también remarcó que el coleccionismo o la adquisición de obra no es sólo una práctica reservada a las grandes fortunas.
En esta tercera edición se percibió nítidamente cuando Mariela Ivanier describió su pasión por la compra de arte como una reunión y analizó el éxito de la última edición de la Feria de Pequeño Formato, realizada en junio en el Museo de Arquitectura y Diseño (MARQ), con obras de hasta 50 centímetros como máximo, que reunió a 34 galerías nacionales e internacionales, y firmas de trayectoria como Van Riel, Vasari, Rolf, Rubbers y Hache.
El más distendido en sus definiciones fue Juan Cambiaso, quien, ante la consulta de si se percibe coleccionista o mecenas, sostuvo que no tiene tanta plata como para ser mecenas y, como coleccionista, cree que debe haber sidolo; ahora está descoleccionando.
Aníbal Jozami, en cambio, admitió que le gusta ser coleccionista: “Creo que es una palabra importante y muy linda, pues los coleccionistas han tenido un rol muy importante en la historia del arte, ya que sin ellos mucha obra se habría perdido”.
Cuando hubo que contar cuál fue la primera obra que adquirieron, Mariela Ivanier recordó que “por esa época compartía oficina en el mismo lugar donde estaba el CAyC y Jorge Glusberg había invitado a una artista joven a exponer. Fue Paula Sokolovski; la ayudé a comunicar la muestra y ella me pagó con dos obras”.
Cambiaso narró que su amigo Povarché lo invitó a comprar una obra de Petorutti y así comenzó su colección y, desde otra generación y sistema, Irene Gelfman comentó que cuando estaba transitando el Programa de Arte de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) se quedó prendada de una obra de un artista tucumano y esa fue su primera adquisición.
En un nuevo encuentro de Secretos de Coleccionistas, Juan Cambiaso, Aníbal Jozami, Irene Gelfman y Mariela Ivanier compartieron sus experiencias. Foto: gentileza.En relación a lo institucional, uno de los ejes de esta tercera convocatoria, Cambiaso dio su testimonio: “A principios de los 90 nos dimos cuenta de que había que fomentar el galerismo para que los artistas pudieran vivir de su trabajo. En esa dirección nos guio e inspiró mucho Rosina Gómez-Baeza, quien mantuvo una extensa y muy influyente dirección de la Feria ARCO Madrid durante casi 20 años”.
Jozami dio testimonio de su avanzada sobre mostrar arte fuera del centro, como fundador de los museos dependientes de la Universidad de Tres de Febrero, entre ellos el Museo de Artes Visuales dentro de la sede de la provincia de Buenos Aires, donde se celebraron muestras internacionales de gran relevancia como la de Picasso, con un éxito enorme de público.
Irene Gelfman, quien hace cuatro años trabaja en la dirección artística de Pinta, admitió que la articulación fue cambiando hasta pasar a ser una plataforma de difusión del arte latinoamericano, “incluso en escenas donde no hay mercado, como Centroamérica o el Caribe, donde comenzaron los Pinta Art Week”.
Reconoció también que hoy no se trata sólo de un sistema de feria, sino de un complejo anclaje de difusión que se extiende a la línea editorial con la revista Arte al Día y los espacios de diálogo conocidos como los Live Talks.
Regatear o pagar directamente
Para comprar obra, ¿es necesario regatear el precio? Tanto Cambiaso como Jozami sugirieron que preguntaban el precio a los artistas y pagaban lo que les parecía justo, sostenido por el propio creador, incluso a veces subiendo el monto, pero sí ponían sus diferencias cuando compraban a galeristas, porque a veces la intermediación se lleva un porcentaje muy alto.
En un nuevo encuentro de Secretos de Coleccionistas, Juan Cambiaso, Aníbal Jozami, Irene Gelfman y Mariela Ivanier compartieron sus experiencias. Foto: gentileza.Pontantiero, quien dirige un museo que contiene una gran colección que comienza con el patrimonio atesorado por la familia Errázuriz Alvear, les preguntó sobre el futuro de una colección importante.
Jozami y su mujer Marlise Ilhesca admiten que será repartida entre sus hijos, del mismo modo que, por sugerencia de su hija menor, Juan Cambiaso y su mujer Tiny han consentido que su colección será diseminada, entre lo que cada hijo quiera para sí y otras obras que serán donadas a instituciones.
Mariela Ivanier ya hizo su primera división de su colección con su hija, que se fue a vivir sola, y ella también está segura de que el resto tendrá el mismo destino.
Comprar arte es un acto de libertad, dijeron en el cierre, y en un consejo de coleccionista: “Compren lo que les gusta, no por su valor a futuro, sino por lo que quieren ver en su casa; una colección puede o no tener un curatorial, pero siempre está sujeta al placer. Nunca piensen en que comprar puede ser un buen o un mal negocio, y el tiempo no deteriora las obras, a veces las valoriza y otras las pone en un 10 o 20% del valor de adquisición”.
El próximo encuentro, cuarto del ciclo Secretos de Coleccionistas, tendrá lugar en octubre del 2026, siempre en el Museo de Arte Decorativo y con entrada libre y gratuita.








