Con buenas ventas y 40.000 visitantes en cuatro jornadas (récord histórico), con algo más de tres cuadras de cola por momentos y un público cada vez más ávido y exigente en materia de libros y catálogos específicos fue lo que arrojó el balance general de la 15.ª edición de la Feria de Editores (FED), el gran evento literario que conecta al lector con las editoriales independientes llevado a cabo del 6 al 9 de agosto, con entrada gratuita e inscripción vía QR en el C Art Media (avenida Corrientes 6271, CABA).
Los números son contundentes: la FED26 cerró con una concurrencia de público de 39.950 personas, es decir, un 30% más respecto a la edición anterior, que arrojó un saldo de 30.800 asistentes. Su vínculo permanente con el lector se afianza en cada temporada.
El desglose se traduce de la siguiente manera: el jueves 6 de agosto, la fecha de apertura, fue la jornada de menor asistencia en la FED, con 3.150 personas respecto a los 4.250 visitantes de la edición anterior. La merma de público se debió a las fuertes lluvias que azotaron a la Ciudad y a la marcha en el Congreso de la Nación en contra de la Ley de Propiedad Privada.
Pero el viernes 7 (San Cayetano), el número se triplicó a 9.500 personas frente a las 7.130 del año pasado. El sábado 8 hubo récord total de asistencia con 15.200 personas (9.050 en 2025) y el domingo cerró con 12.100 visitantes frente a los 10.300 que dejó el año pasado.
Tanto el viernes, sábado y domingo, el público desafió el frío que se sintió este fin de semana sobre Buenos Aires y aguantó varias horas a la intemperie para ingresar a la FED 26, que llegó a tener unas tres cuadras de cola. Pese a algunas quejas, –menores a lo esperado–, la gente fue a conversar con los editores y, sobre todo, a comprar los libros que andaban buscando.
El efecto de las 19:40
Sin embargo, volvió a repetirse el efecto de que a las 19:40 casi no hay colas afuera, sin importar el día. Según las estadísticas de los organizadores, el “peor momento” para hacer la fila está en la franja horaria de 15:30 a 18:00. “A las 13:00 ya tenemos espera, pero como los hacemos pasar para que no tomen frío y el predio está vacío puede absorber bien la cantidad de lectoras y lectores”, advirtieron los organizadores.
La Feria de Editores cerró con récord: casi 40.000 visitantes y buenas ventas. Foto: Emmanuel Fernández.Pero, adentro, la FED se convirtió en un “hormiguero humano”, con más de 1.300 personas que compraban libros y conversaban activamente con los editores en simultáneo; también participaban de charlas y talleres o bien recorrían el predio, que contó con más de 330 sellos editoriales independientes, nacionales y extranjeras.
“Estamos muy contentos. Cerca de 40.000 personas vinieron a conocer lo mejor de la edición independiente latinoamericana e inclusive me animo a decir, española. Fue todo un récord a pesar de la lluvia y la marcha del jueves quitó bastante público”, afirmó Víctor Malumian, uno de los organizadores de la Feria de Editores.
“Estamos muy contentos de poder sostener programas como Librería Aliada, que este año ganó Volcán azul (de la provincia de Córdoba). Esto le inserta mucha energía al proyecto y no solo por el dinero y la posibilidad de comprar los libros sino por las notas de prensa que atrae.
Además, el premio Rumbo Guadalajara fue para la editorial Gourmet Musical Ediciones, un sello argentino fundado en 2005, dedicado exclusivamente a la cultura musical y musicología especializada en temas argentinos y latinoamericanos. La editorial estará en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, a celebrarse del 28 de noviembre al 6 de diciembre de este año en México.
“También nos pone muy contentos poder regalar 7.000 ejemplares del libro del Trabajo (un obsequio para los visitantes de la FED como ocurre todos los años). Por eso, el balance es positivo; a los editores los vemos contentos en este contexto de tanto problema para nuestro universo editorial”, resumió Malumián.
“Por supuesto siempre hay cosas para mejorar”, reconoció Malumián. “Nos marca mucho el espacio. Queremos que todo el mundo esté cómodo y no haga ninguna fila. El C Art Media siempre nos recibió espectacular. Nos encanta el lugar. Habría que pensar en otro espacio, necesitamos más metros cuadrados pero habría que ver qué otros espacios hay y qué condiciones piden. Es muy difícil saber qué va a pasar el año que viene”, reveló a Clarín.
“Sin embargo, el balance es súper positivo y en el contexto actual te diría que es extraordinario”, completó.
Cristina y Milei en la FED
En tanto, el ciclo de charlas de la FED cerró ayer domingo a las 19 con “Editar el pasado para gobernar el presente”, que tuvo a la historiadora Camila Perochena como oradora.
Docente en Historia de la UBA, magíster en Ciencia Política de la Universidad Di Tella y doctora en Historia en la Universidad de Rosario, Perochena expresó: “Cristina y Milei son los dos presidentes más obsesionados con establecer una narrativa histórica desde el poder con diferencias enormes en cuanto al contenido de esas narrativas pero comparten ciertas matrices comunes, ciertas formas a la hora de usar el pasado. Son dos líderes políticos que hicieron un uso muy frecuente del pasado y un uso polarizador del pasado donde hay claramente héroes y villanos y donde hay momentos que marcan el declive de la historia argentina”.
La autora de varios libros sobre el kirchnerismo y columnista del programa “Odisea” aludió a las fuerzas que conspiran permanentemente para llevar adelante ese declive. “En el caso de Cristina, conspira contra lo nacional y popular y en el caso de Milei conspira contra el avance de la libertad”, fue parte de su alocución en la Feria de Editores.
Y también dijo que Cristina y Milei son “dos guerreros memoriales”. “Son dos líderes que están diciendo: hay una verdadera historia que el poder político tiene que defender, tiene que mostrar el museo, mostrar dentro de la Casa Rosada, en redes sociales, en videos y en discursos. Esa verdadera historia se opone a una historia falsificada, ocultada durante mucho tiempo”, relató.
La Feria de Editores cerró con récord: casi 40.000 visitantes y buenas ventas. Foto: Santi Garcia Díaz.“Un público muy sofisticado”
Clarín consultó a varios editores y sellos independientes que participan en la FED año tras año y especialistas en el rubro. Destacaron la respuesta del público, a los lectores que “saben a lo que vienen, a comprar libros específicos porque conocen los catálogos”, y al repunte generalizado de las ventas con respecto a las del año pasado.
Carlos Díaz, director de Siglo XXI, la editorial que lleva ocho ediciones consecutivas, consideró que el saldo en la FED es “muy positivo”.
“Es una feria que la evaluamos no solo en términos comerciales, nos encanta que se venda mucho, y nos preocupamos por que eso suceda, pero no es la única evaluación que hacemos. Es un momento espectacular para encontrarte con lectores y charlar con ellos. Es tener una experiencia de primera mano con los lectores que para los editores no es tan habitual”, expresó.
Respecto a los visitantes de la FED, aseguró: “Es un público muy sofisticado que te opina, te discute, te dice qué no le gustó y si están caros los libros. Son más exigentes porque, por lo general, son lectores. Acá, el promedio de compradores de libros de un público muy lector. Eso está muy bueno”, subrayó Díaz.
La Feria de Editores cerró con récord: casi 40.000 visitantes y buenas ventas. Foto: Santi Garcia Díaz.Siglo XXI trae a la FED ejemplares que, por lo general, no se comercializan en otros grandes eventos como la Feria del Libro, para un público más exigente como académicos y lectores cotidianos. “Tenemos unos 350 títulos, hacemos una selección especial pero tenemos mucha variedad: muchos de los libros más raros de nuestro catálogo funcionan acá de manera espectacular. Son nuestros bestsellers”, agregó Díaz.
Con respecto a las ventas de libros en la FED, desde la editorial aseguraron que van a quedar “un poquito más arriba” que el año pasado. “Afuera, el contexto es muy malo, pero la FED es un micromundo, hay gente muy lectora que juntará el mango para venir. Acá no notamos las caídas que vemos afuera, en las librerías”, aseguró Díaz.
¿Los más vendidos? Un fantasma recorre el mundo (de Pablo Stanoni, por $24.900); Juan Manuel de Rosas (de Marcela Ternavasio, por $29.900) y Mi miedo xixi, un libro autobiográfico para chicos de Claudia Piñeiro, por $23.900.
“Es increíble que los dos eventos más importantes de Latinoamérica los tengamos acá, en Argentina, sobre todo en Buenos Aires: la Feria del Libro y la Feria de Editores (FED). También tenemos que valorar la masa crítica de lectores que tenemos acá. En otros países de Latinoamérica no ves esta vitalidad”, completó Díaz.
La gente está feliz
Constanza Brunet, directora de Marea Editorial, elogió la respuesta del público en la Feria de Editores: “Fue una FED muy buena, la cantidad de gente fue increíble, sobre todo el fin de semana. Eran cuadras de cola. Siempre valoran la Fed, aun con los apretujones en los pasillos y las colas que tienen que hacer. La gente está feliz, contenta y con ganas de charlar sobre los libros. Fue impresionante”.
Marea es una editorial especializada en el tratamiento de temas vinculados a los Derechos Humanos. “Lo que se sumó este año como gran interés fueron los temas alrededor de la inteligencia artificial y en torno al ternocapitalismo. Tenemos el libro La nueva oligarquía tecnológica, de Ariel Goldstein ($26.900): cada persona que pasaba lo miraba. También tenemos Inteligencia Artificial y estupidez colectiva, de Jorge Millones ($27.900) que generó mucho interés y muchas ventas, un tema que le interesa mucho a la gente”, añadió la directora de Marea.
“El público de la FED es muy literario, le interesa mucho la literatura –opinó Brunet, y agregó–. Dentro del stand de Marea les interesa mucho Los cuentos políticos de Luisa Valenzuela; La mamá Coca, de Libertad Demitrópulos ($26.900) y No importa cuando leas esto, los cuentos de Patricio Barton ($26.900). Estuvo en la FED y vino mucha gente a verlo. Vendimos muchos ejemplares”, resumió.
La Feria de Editores cerró con récord: casi 40.000 visitantes y buenas ventas. Foto: Santi Garcia Díaz.Brunet también se refirió a las ventas: “no tenemos los números definitivos pero, sin dudas, el feeling de lo que fue el día a día fue mejor que el año pasado, que había sido bueno pero había tenido una pequeña baja con respecto a 2024. Creo que este año volvió a subir. Estamos muy conformes en Marea tanto con las ventas como en la experiencia con los encuentros con tantos lectores intensos que, sin duda, es el público de la FED”.
Un encuentro de pasión
En tanto, Ezequiel Fanego, uno de los tres editores de Caja Negra, también brindó su punto de vista. “Ha sido un evento de público excepcional, como en todas las FED. Es un encuentro de pasión por el libro pese a la crisis que no acompaña, acá siempre está lleno, hay mucha gente, mucho interés. El balance es muy positivo.
Este año, Caja Negra mostró su colección de ensayos contemporáneos denominada “Futuros próximos”, otra de ficción contemporánea llamada “Efectos colaterales” y “Cinestesia”, una colección literaria sobre cine, música y arte.
Los más pedidos: Destino Común (de Lucrecia Martel, $39.000), y Teoría de la independencia digital (de Cecilia Rikap, $35.000). También se vendieron a buen ritmo los libros del escritor francés Erik Sadin y Mark Fisher, que rondan en los 35.000 pesos, señalaron desde la editorial.
También, Fanego se refirió al récord de asistencia de público. “Pese a que es una celebración del libro también tiene su complejidad, hay mucha gente, hay que tener paciencia. Me sorprende y también me da esperanzas”.
“El jueves no fue un buen día por la tormenta y la marcha; había poca gente y hubo pocas ventas. Pero el viernes y el sábado remontamos. Y el domingo logramos emparejarnos con el año pasado, con buenas ventas. Levemente debajo del año pasado, pero muy poco”, opinó el editor, traductor y escritor argentino Damián Tabarovsky, de editorial Mar Dulce.
“Nos sorprendió la venta de algunos libros del catálogo que el año pasado no se habían vendido tan bien. Como Narraciones para cine, del director de cine ruso Andrei Tarkovski”.
Además, se refirió al encuentro con el público lector. “Además del intercambio comercial, este año pudimos, como en los años anteriores, conversar con los lectores, escuchar sus opiniones, contarles sobre nuestro catálogo en una atmósfera de alegría y buena predisposición. “En fin, la Fed siempre nos deja algo bueno”, cerró.
La Feria de Editores cerró con récord: casi 40.000 visitantes y buenas ventas. Foto: Emmanuel Fernández.Balance espectacular
“El balance es espectacular. Hay muchísima gente, una avidez lectora en esta ciudad increíble y me llena de orgullo. Además, siempre se dice que hay muchas librerías. Y a propósito de la discusión sobre la Ley del Libro, sería una desgracia absoluta para la cultura y para el país que deroguen esa ley, es una ley ejemplar”, analizó la productora brasileña Joana DAlessio, creadora de Vinilo, una editorial independiente de libros pequeños en la Argentina.
“Vemos en la FED una gran avidez: la gente quiere venir, quiere participar y quiere hablar de libros y comprar libros. Cada vez más”, agregó.
Si bien no se refirió a los números, anticipó que la venta de libros va en aumento en la feria. “Este año, parecen crecer los números por lo que vemos en nuestro stand y por lo que vamos escuchando de los organizadores de la FED, por la cantidad de personas que visitan la feria.
“Para nosotros, cada año es mejor, es como volver a encontrarnos con editores que vienen de México o Chile que ya los conocemos, continuar con esos vínculos y volver a entrar en contacto con los lectores. Realmente, la FED es una fiesta. Lo que siento es que cada año es un poco mejor, un poco más”, completó DAlessio, radicada en Buenos Aires.
En el año 2025, pasaron por la Feria de Editores (FED) más de 30 mil personas. Foto: Matías Moyano, gentileza FED.Mara, editora y cofundadora de editorial FERA, opinó sobre la FED26. “Estoy sorprendida, no solo por la convocatoria: según el contexto macroeconómico esperábamos un poco menos, sino que la gente viene muy decidida a comprar, sabe lo que quiere, charla y gasta”, aseguró una de las mentoras de esta editorial que lleva cinco participaciones consecutivas en la Feria de Editores.
En nuestro stand vinieron a buscar mucho las novedades como La muñeca ($33.000). Se trata de un rescate editorial de cuentos sobre lo sobrenatural escritos por una mujer que utiliza el seudónimo de Vernon Lee, con traducciones y comentarios de Betina González. También se vendió mucho la Argentrivia, un juego de cartas con preguntas y respuestas y un dado, por $33.000.
“Tenemos todo exhibido en la mesa. Poder charlar con las editoras y con autoras hace que la gente muestre más interés por lo demás. Al final, se llevan entre tres y cuatro cosas más”, contó Jini, creadora de contenidos de FERA.







