Eran ocho y todos iban en un viejo Chevrolet Chevette este viernes alrededor de las 21. Según los testigos, la tormenta dificultaba la visibilidad y una curva en la ruta provincial 192, a la altura del kilómetro 22, en Torres, partido de Luján, los puso en peligro. Investigan si el auto se cruzó al carril contrario y por eso chocaron contra un camión que venía de frente.
A causa del impacto murieron siete personas, entre ellos tres chicos de 15, 11 y 10 años. Hubo un sobreviviente del auto que está internado en grave estado en el Hospital San José de Exaltación de la Cruz.
En redes sociales difundieron una cadena de oración para pedir por la recuperación de Ignacio Sobot (21), un joven panadero de Parada Robles, una localidad de Exaltación de la Cruz.
“Nacho”, como todos le dicen, estaba de novio con Ludmila Fredes (20), una de las víctimas fatales.
El siniestro está siendo investigado por la fiscalía descentralizada de Exaltación de la Cruz, a cargo de Juan Manuel Esperante que por ahora no encontró elementos suficientes para tomar ninguna medida contra el conductor del camión, otro joven de 22 años, llamado Juan Bautista Rodríguez.
Junto a él viajaba Mariano Humberto Desandi (53) y ninguno de los dos sufrió lesiones. En sus declaraciones ambos coincidieron en que el Chevette “estaba de contramano”.
“Por el momento no existen elementos objetivos que permitan atribuir responsabilidad penal ni que justifiquen la adopción de una medida restrictiva de la libertad del camionero. Esto no implica cerrar ninguna hipótesis, sino esperar el resultado de las pericias antes de adoptar una decisión. Pero hay elementos para sospechar que el auto no tenía buena visibilidad y estaban en un curvón que tira el auto para el sentido del camión”, explicaron fuentes de la investigación.
Tamara Albarenque se dedicaba a la venta de productos por redes sociales. Para determinar qué pasó y si los testimonios de los sobrevivientes coinciden, esperan el resultado de las pericias.
“Policía Científica trabajó durante toda la noche y realizó un relevamiento complementario con luz de día; se efectuaron mediciones, se preservaron y secuestraron ambos vehículos y se relevaron las huellas existentes sobre la calzada, entre ellas una posible huella de frenado del camión. La mecánica y la causa del siniestro todavía se encuentran bajo investigación”, indicaron a Clarín.
Lo cierto es que al momento del hecho llovía intensamente y en este sector del camino no hay buena iluminación.
Cinco de las víctimas del choque en Luján: Santiago Fredes (19), Milagros Moreyra (15), Josefina Moreyra (10), Ludmila Fredes (20)) y Martina Moreyra (11).En el lugar trabajaron agentes de la Policía de Robles, personal del Destacamento Torres, Bomberos Voluntarios de Luján y peritos de la Policía Científica, quienes llevaron adelante las pericias para determinar las causas de la tragedia.
El Chevrolet Chevette es un auto que fabricó la compañía estadounidense General Motors (GM) con dos modelos: uno, modelo producido por la subsidiaria GM en Brasil desde 1973 hasta 1993; y otro, el producido por la empresa matriz GM en Norteamérica entre 1976 hasta 1987.
De acuerdo a sus especificaciones técnicas, tiene capacidad para cinco personas.
Quiénes eran las víctimas fatales
Al volante del auto estaba Emiliano Ramón Moreyra (34) el papá de tres de los cinco hijos que tenía con su pareja, que iba como acompañante, Tamara Albarenque (35). Ambos fallecieron en el acto, igual que los hermanos Ludmila Fredes (20), Santiago Fredes (19), y los menores Milagros (15), Martina (11) y Josefina Moreyra (10), todos hijos de Tamara.
Ludmila Fredes (20) murió junto a sus hermanos.“Gracias por ser como sos y dar lo mejor de vos para todos, porque siempre ves el lado bueno de todo, por criarme y educarme, porque por vos soy la persona de hoy en día. Ojalá algún día llegue a ser la mitad de lo que sos vos. Gracias por enseñarme que puedo hacer todo lo que me propongo. Sos la mejor persona del mundo y tenés un corazón como pocos“, le escribió Ludmila Fredes a su mamá en el día de su cumpleaños.
Tamara usaba sus redes sociales para vender productos en la zona de Luján, Exaltación de la Cruz y Torres: zapatillas, ropa, cocinas y hasta accesorios para cocina.
“Tan buena. Siempre te dije que te admiraba por la fuerza y tu Valentina. Y las ganas que le ponías a la vida. Cuánto dolor amiga. Me quedo con todo pero con todo lo lindo que vivimos y que compartimos. Te voy a extrañar toda la vida. Gracias por todo“, la despidió Sofía, una amiga.
Tamara, junto a su hijo Santiago Fredes (19).Tamara había sido madre adolescente y su primera hija nació cuando tenía apenas 15 años. Poco después tuvo a su segundo hijo, Santiago, que cumplió los 19 hace dos meses.
En sus perfiles compartió fotos de la celebración de los 15 años de Milagros Moreyra, a quien llamaban “Milu”.
“Deseo que todos tus días sean felices, que siempre encuentres un motivo para sonreír y disfrutar la vida. Yo siempre voy a estar para bancarte, de eso no tenés que tener dudas. Te recontra amo, princesa“, le dedicó al compartir fotos de la fiesta junto a los hermanos Milagros, Santiago, Ludmila, Josefina y Martina.
Tamara Albarenque (35), Emiliano Moreyra (34) y su hija Milagros (15).







