“Sos un payaso, andá al Bailando, payaso de mierda”. “Acá estoy chiquito, sos un gil. Me invitaste y acá estoy”. Un momento de gran tensión se vivió este martes en una nueva audiencia en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona con un fuerte cruce de palabras e invitación a pelear entre los abogados Fernando Burlando y Francisco Oneto.
La discusión entre el abogado de Dalma y Gianinna Maradona y el defensor del neurocirujano Leopoldo Luque escaló tanto en plena audiencia que los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón dieron un cuarto intermedio para calmar los ánimos.
“Basta o los apartamos a los dos”, llegó a amenazar el juez Ortolani. En ese momento Oneto ya se había levantado y caminado hacia la puerta de ingreso, donde esperó a Burlando, quien fue tras él.
Los policías que cuidaban la sala fueron rápido hasta el lugar. Ahi, frente a la escalera, se pusieron ambos cara a cara. Como si fuese un ring de boxeo, detrás de cada uno estaban los abogados que los acompañan en cada audiencia.
Además de periodistas, otros letrados presenciaron el momento en el que Burlando y Oneto intercambiaron palabras y hasta insultos.
“Sos un payaso, andá al Bailando. Payaso de mierda”, le dijo Oneto. Burlando, también mirándolo a los ojos, le respondió: “Acá estoy chiquito, sos un gil. Me invitaste y acá estoy”.
Luego fueron separados y llamados por el presidente del tribunal, Alberto Gaig, con quien mantuvieron una conversación en privado.
La discusión entre Burlando y Oneto no es nueva. Los abogados tuvieron varios intercambios verbales en las 27 audiencias que lleva el juicio, pero ninguna llegó al nivel de este martes, donde se invitaron a pelear.
El motivo que desencadenó el enfrentamiento ocurrió mientras estaba declarando el único testigo del día, el custodio Julio Soria.
La fiscalía, a cargo de los fiscales generales adjuntos Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, lo estaban indagando sobre una serie de conversaciones que el custodio mantuvo con Luque, a quien señaló como médico de Maradona antes y luego de su internación en la Clínica Olivos.
En ese contexto, la fiscalía señaló que era un testigo hostil al no recordar momentos o conversaciones que él mismo tuvo. El presidente del tribunal dijo que no lo iba a declarar de esa manera pero si advirtió que era un testigo importante; y que tenía que recordar qué pasó respecto a las conversaciones que tuvo con Luque.
Allí fue que Burlando le pidió al tribunal que le recuerde a Soria que estaba declarando bajo juramento y que podía incurrir en un delito. Esto provocó la reacción de Oneto, quien dijo que estaba amenazando al testigo.
“No, en todo caso amenazo a tu cliente”, le respondió Burlando. “Está amenazando a mi cliente, que se extraiga testimonio”, pidió Oneto. El clima ya se había enardecido.
“No me gusta que me griten. Es un irrespetuoso”, le dijo Oneto a Burlando, quien le respondió tajante: “Usted está mal de la cabeza”. Oneto seguía diciéndole que nadie le levantaba la voz.
“A vos te gritan en todos”, le retrucó Burlando. Esto generó el fuerte enojo de Oneto, quien le dijo que era “un irrespetuoso” y lo invitó a salir de la sala.
Tras una charla con el presidente del tribunal, regresaron ambas partes. Burlando regresó sonriente y Oneto más tranquilo. Gaig informó que llamaron la atención de ambos y que la próxima vez que ocurra una situación igual serán echados de la sala.









