El impacto del escándalo de corrupción que protagoniza Manuel Adorni, el jefe de ministros de Javier Milei, continúa expandiéndose. Ya no solo genera tensión dentro del Gobierno argentino, donde el presidente ultra insiste en sostenerlo pese al avance de la causa judicial por presunto enriquecimiento ilícito. En las últimas horas también frustró una sesión del Senado, suspendida por el mismo oficialismo que la había convocado este jueves, para evitar un pedido de interpelación al jefe de Gabinete. Y, además, provocó fracturas en los partidos que han mantenido una postura de diálogo y colaboración con Milei, el PRO del expresidente Mauricio Macri y la centenaria Unión Cívica Radical (UCR). Ambas agrupaciones se dividieron internamente esta semana entre quienes protegen al cuestionado funcionario y quienes consideran que es necesario apartarlo.
Los partidos aliados de Milei se dividen por la protección al jefe de Gabinete, investigado por corrupción








