Sáb. 20.06.2026-10:11
La tranquilidad que reinaba en el banco de Brasil se transformó en preocupación a los 38 minutos del primer tiempo. La Verdeamarela ya ganaba 2 a 0 frente a Haití en el Estadio de Filadelfia, cuando Raphinha levantó la mano, dejó de participar de una jugada ofensiva y se sentó sobre el césped. De inmediato, todas las miradas se posaron sobre una de las grandes figuras del equipo de Carlo Ancelotti.
El extremo del Barcelona, uno de los futbolistas más determinantes del seleccionado brasileño, permaneció tendido durante varios segundos mientras sus compañeros intentaban entender qué ocurría. Vinicius Junior, Matheus Cunha y Casemiro fueron los primeros en acercarse para consultarle por la molestia. La imagen no pasó desapercibida: Raphinha exhibía gestos de fastidio y preocupación. Seguir leyendo








