Una mujer decidió publicar una carta abierta desde la localidad de Montecarlo, en Misiones, para pedirle a la Justicia que reabra una investigación contra su padre al asegurar que el hombre la violó en reiteradas oportunidades desde que era una niña de 8 años y que producto de esos ataques tuvo un hijo con su propio progenitor.
Las revelaciones de la mujer, que la prensa misionera identificó apenas como Griselda, generaron gran polémica en la provincia, especialmente cuando se supo que la denunciante llegó a realizar una presentación por escrito ante la justicia pero las autoridades rechazaron tomar el caso, alegando que la causa había “prescrito”.
En la denuncia que hizo la mujer en su carta abierta, afirmó que padeció los abusos por parte de su propio padre que comenzaron cuando ella tenía ocho años y se extendieron hasta que alcanzó la mayoría de edad. Además, las violaciones resultaron en que la víctima tuviera un hijo.
Además, señaló que pasó por hasta tres intentos fallidos para radicar su denuncia en la Justicia. Sin embargo, la situación llegó a un punto límite cuando fue informada de que la causa fue declarada prescripta, lo que la llevó a difundir una carta abierta.
En su descargo, la mujer compartió unas palabras sobre su caso y del temor que experimentó por los prolongados abusos. “No hablo de un simple expediente. Hablo de años de dolor, de silencio, de miedo y de consecuencias que marcaron para siempre mi vida. Hablo de un abuso cometido por quien debía protegerme: mi propio progenitor”, afirmó.
Sobre la negativa de las autoridades escribió: “La prescripción podrá cerrar una causa judicial, pero no borrará la verdad. No borrará la memoria. No borrará el daño causado. Y no borrará mi voz”.
El escrito terminó con la denunciante afirmando que “hoy levanto la voz por mí, por mi hijo y por todas las personas que han sobrevivido al abuso sexual en la infancia”.
Luego de que la carta diera a conocer su caso en la comunidad de Montecarlo, por medio de una entrevista con FM Show, la mujer detalló cómo fue el rechazo judicial: “Hice la denuncia el 12 de febrero y nunca tuve una respuesta”.
Además, contó que, a raíz de su decisión de denunciar el calvario que vivía, terminó siendo excluida por su núcleo familiar. “Hasta el día de hoy no tengo contacto con ellos por ese tema”, sostuvo.
Y detalló que en su familia “quisieron que yo abortara” y al no lograr esto, “me decían que diga el nombre de cualquier otra persona”.








