Después de meses de conflicto y medidas de fuerza, el Gobierno de Javier Milei se rindió ante el reclamo de la comunidad universitaria argentina y dispuso este miércoles un aumento de sueldos para profesores y demás trabajadores de la educación superior. También anunció que girará recursos para mejorar el presupuesto de funcionamiento de las universidades y sus hospitales, aunque no actualizará los fondos para becas de ayuda económica a estudiantes de bajos ingresos. Los incrementos anunciados suponen la parcial marcha atrás de la motosierra presidencial, pero son, de todos modos, inferiores a la ley de financiamiento universitario aprobada por el Congreso y que Milei se niega a aplicar. Por eso, las universidades advirtieron que la medida es “un paso importante pero de ninguna manera definitorio ni suficiente”.








