detuvieron a un remisero que conocía a la víctima y es el principal sospechoso

detuvieron a un remisero que conocía a la víctima y es el principal sospechoso

La Policía de Misiones detuvo a un remisero de la ciudad de Eldorado por el crimen de la adolescente Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, cuyo cadáver fue hallado el jueves en la cámara séptica de una construcción abandonada, en el barrio El Tucán. El hombre había quedado en el radar de los investigadores el sábado, pero la jueza del caso rechazó apresarlo en ese momento porque consideraba que no existían indicios que lo vincularan con el hecho.

La orden fue emitida este lunes por la jueza de Instrucción María Laura Rodríguez tras mantener una reunión con el director general de Seguridad de la Policía, el comisario general Raúl Maslowski, quien está al frente de las investigaciones junto a agentes de Investigaciones de la Unidad Regional III, de la Dirección Homicidios, y la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC).

El detenido fue identificado como Mario Alberto Yung (46), quien mantenía una relación cercana con la víctima. El nombre del sospechoso surgió a partir de “relevamientos, análisis de registros, pericias, entrevistas y diversas diligencias que permitieron reconstruir los últimos movimientos de la víctima y reunir elementos” de prueba, señalaron desde la fuerza.

El sábado el hombre fue demorado por los agentes que trabajaban en el caso. Desde la Policía le comunicaron la novedad a la jueza Rodríguez, pero la magistrada dispuso que se lo dejara en libertad por considerar que los elementos reunidos por los investigadores no eran suficientes.

Este lunes la magistrada cambió de criterio tras el encuentro con Maslowski. El remisero fue localizado en el barrio 20 de Junio, en el Kilómetro 3 de Eldorado. Los agentes le secuestraron dos teléfonos y constataron que al menos uno de ellos había sido reseteado, perdiéndose toda la información que contenía.

Los agentes de Cibercrimen de la Policía de Misiones ahora realizarán un cotejo de las antenas donde impactaron los celulares del remisero. De esa manera buscarán establecer si estuvo en el barrio El Tucán el día en que la adolescente fue estrangulada, según la estimación de los peritos del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial.

Fuentes vinculadas a la causa dijeron que en las próximas horas podría realizarse un allanamiento en la casa del detenido y también una requisa del auto que conducía. Allí buscarían posibles rastros genéticos de la víctima pese al paso de los días.

Tras la detención del remisero, el comisario general Maslowski se reunió con los padres de la adolescente asesinada. Desde la fuerza dijeron que fue para ponerlos al tanto de los avances de la investigación.

El director general de Seguridad destacó que “continuaremos trabajando con todos los recursos humanos, tecnológicos y logísticos que dispone la Jefatura de Policía, de manera coordinada con la Justicia, hasta lograr el total esclarecimiento de esta causa”.

La investigación por la desaparición de Dulce se inició el pasado miércoles cuando Lilian Lurdes Maciel se presentó en la Comisaría de la Mujer para denunciar su desaparición. La mujer contó que la adolescente había quedado en la casa al cuidado de su hermana de diez años mientras la mujer permanecía al cuidado de su padre, que estaba internado en el Hospital Samic.

La víctima fue vista por última vez el 17 de mayo al anochecer. Ese día salió al atardecer rumbo a una iglesia cercana y ya no regresó. La familia no alertó rápidamente a la Policía porque era habitual que la adolescente desapareciera algunos días sin avisar sobre su paradero.

Al día siguiente de la denuncia, vecinos del barrio El Tucán, en el Kilómetro 4, alertaron a la Policía sobre malos olores que salían de una construcción abandonada. Una patrulla llegó al lugar y se topó con el cadáver en un pozo destinado a cámara séptica.

El hallazgo de una tela sobre el cuello robusteció la hipótesis de que la adolescente había sido estrangulada, algo que luego ratificaron los médicos forenses.