Cómo cayó un empleado de limpieza del Hospital de Clínicas que robó un equipo médico de alta complejidad

Cómo cayó un empleado de limpieza del Hospital de Clínicas que robó un equipo médico de alta complejidad

Un empleado de limpieza del Hospital de Clínicas aprovechó el acceso que tenía a las diferentes áreas y habitaciones y se robó una bomba de infusión valuada en casi dos millones de pesos, que son utilizadas para medicación a pacientes con distintas patologías. Fue detenido gracias a una “compra controlada”.

Según la denuncia, realizada por el personal del hospital, el robo ocurrió el pasado 16 de mayo cuando notaron el faltante de una bomba de infusión de jeringa, que es un equipo médico de alta complejidad que es usado en quirófanos y en salas de terapia intensiva.

Ese tipo de aparatología es utilizada para suministrar medicación, fluidos y nutrientes de manera específica y controlada a pacientes de distintas patologías y tratamientos.

La denuncia fue radicada en la Comisaría Vecina 2B por personal del área de Anestesiología del hospital, por lo que detectives de la División Investigaciones Comunales 2 de la Policía de la Ciudad comenzaron a trabajar bajo las órdenes del fiscal Marcelo Solimine, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 47.

Los oficiales detectaron en una búsqueda por redes sociales el perfil de un hombre que vendía un aparato de similares características por Market Place, de Facebook, que luego fue reconocida por la médica que efectuó la denuncia.

“Vendo Bomba de Infusión a Jeringa de alta gama Medcaptain HP-30, el estándar de oro en equipamiento hospitalario moderno. Ideal para quirófano, terapia intensiva (UTI), neonatología o uso veterinario de alta complejidad. Equipo compacto, robusto y con una interfaz ultra intuitiva a través de su pantalla táctil a color de excelente respuesta”, decía la publicación en un grupo de compra y venta de equipos médicos.

La bomba de infusión era ofrecida a valor de 850 mil pesos, casi la mitad de lo que sale este tipo de maquinaria que oscilan entre el millón y medio y los dos millones de pesos.

Los policías pactaron una compra controlada de la unidad, lo que fue pedido por la fiscalía y avalado por el juez Mariano Iturralde, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 16.

La transacción se pactó para el pasado miércoles 27 cerca de las 19 horas. El lugar elegido fue el sector gastronómico de la plaza Houssay, ubicada sobre la Avenida Córdoba y Junín, a escasos metros del Hospital de Clínicas.

Hasta allí llegó el vendendor con una mochila. Dentro de ella tenía la bomba de infusión envuelta en una bolsa de residuos negra.

Cuando estaba a punto de mostrarsela a la falsa compradora, tres oficiales vestidos de civil lo rodearon y lo detuvieron.

El imputado es un joven de 29 años. Tras su identificación se comprobó que trabajaba en la empresa de limpieza tercerizada del Hospital de Clínicas.

Según la investigación, el acusado obtuvo la bomba de infusión valiéndose de su trabajo y el fácil acceso a distintas áreas como ser salas de terapia intensiva o quirófanos.

El juzgado avaló la detención y lo imputó por el delito de “hurto”, indicaron las fuentes. Además del aparato, la policía secuestró el teléfono celular Samsung del acusado.