el concurso que desafía al mail y revive el placer de escribir cartas

el concurso que desafía al mail y revive el placer de escribir cartas

Hay concursos de novela, de cuento, de poesía y ¡de cartas! Por tercer año consecutivo, la escritora Agustina Caride, narradora y ganadora del Premio Clarín Novela en 2021, y la gestora cultural Soledad Vignolo convocan a una nueva edición de la Maratón Epistolar, un certamen que invita a intercambiar correspondencia postal (nada de correos electrónicos) durante todo el mes de junio, en un certamen singular que gana adeptos año tras año.

“El año pasado hubo gente que participó desde Salta hasta Río Gallegos, pasando por Mendoza, Balcarce, San Luis, Corrientes, Santa Fe, Rosario, San Juan, San Martín de los Andes, La Pampa y desde distintos barrios y ciudades de Buenos Aires. Durante un mes, escribieron cartas y recibieron cartas, en un sobre y en sus buzones, escritas por los demás participantes”, recuerdan Agustina Caride y Soledad Vignolo días antes de esta nueva edición.

Además del placer propio de la escritura que va y que viene, hay, por supuesto, otra clase de gratificaciones. Por un lado, las mejores cartas forman parte de una antología: “Se elegirán 100 cartas finalistas que serán publicadas en una nueva antología, pero al ser una maratón, sólo 42 cartas tendrán el privilegio de subir a un podio como ganadoras y recibirán un premio”, prometen las organizadoras.

Pero además, entre los autores puede encontrarse a un escritor profesional. En las ediciones previas se sumaron autores como Mariano Quirós, Luis Mey e Inés Garland, que les dieron a los maratonistas una sorpresa.

“El año pasado, también, generamos un puente entre mujeres privadas de su libertad en el Penal de San Martín. Los maratonistas les escribieron a ellas y ellas, desde el encierro, pudieron contactarse con el mundo exterior”, recordaron Caride y Vignolo.

Para las organizadoras, el objetivo de este concurso maratónico es el de conectar un país y, a través de la escritura y del juego, “revalorizar un género perdido por la tecnología y la velocidad de la vida actual”, detallaron.

Para ambas, “el correo electrónico ha eliminado las relaciones epistolares, aunque no las ha sustituido. Tiene tan poco que ver un email y una carta. La primera gran diferencia es que uno pierde el mensaje que envía y, por lo tanto, eventualmente pierde también la memoria de lo que ha dicho, de lo que ha contado y de lo que ha preguntado: las cartas pasan a ser documentos que pertenecen a otra persona”, dicen citando la novela Los días perfectos, del español Jacobo Bergareche.

Prometen que en esta tercera edición habrá nuevas sorpresas, figuras y nombres que se suman y “quedan en la sorpresa hasta el día de la largada, cuando se manden las 19 consignas (una carta por cada día hábil del mes de junio)”.

El año pasado, Caride contó a Clarín sobre el origen de esta singular iniciativa: “Yo soy de la época de las cartas, y en mi infancia, adolescencia y juventud nos escribíamos y recibíamos cartas. El verano se pasaba escribiendo cartas con amigas que de pronto te llegaban de Miramar o de Córdoba y uno respondía. De esta forma, el verano se te acortaba, porque no existía el WhatsApp ni el mail, así que imaginate el placer de que llegara un sobre a tu nombre, abrirlo y desplegar el papel. Coleccionar las hojas también era parte de la diversión. Cuando les contaba a mis hijos, pensaba qué pena que los chicos no hayan vivido esto, entonces hay algo de querer recuperar esa instancia y ese placer”.

Sobre la mecánica, Caride explicó: “El día que empiezan, los participantes reciben por mail las consignas. A nosotros no nos importa si escriben las 20 cartas juntas o si van escribiendo diariamente, pero sí tienen que entregar una por día. En cuanto a la extensión, las cartas tienen un límite de 3.000 caracteres y tienen que llevar el número de la consigna y el número de pechera. Como es imposible retirar las cartas en cada domicilio, las mandan por mail, nosotros imprimimos, ensobramos y enviamos”.

¿Cuáles son las características de una buena carta? Responde Agustina Caride: “Para elegir ganadores, primero se chequea que sea una carta, porque muchos escribían muy bien, pero era un cuento en el que se olvidaban de que había un destinatario. Al ser el género epistolar, hay que recordar que hay alguien a quien le estás escribiendo, y no es un lector sino alguien que vos conocés o que deberías conocer o no”.

Y completa: “Algunas consignas fueron, por ejemplo, la de escribirle a Dios desde el infierno o a tu yo en el futuro, por ejemplo. Se notaba que había cartas inventadas, mientras que otras estaban contando algo personal, algún recuerdo con un abuelo o con un amigo, por ejemplo. Siempre es importante que las cartas ganadoras sean originales”.

Solo resta afilar el lápiz y anotarse antes del 29 de mayo por correo a maratonepistolar@gmail.com enviando el comprobante de pago y los datos personales. El costo de inscripción será $22.000.