La cruzada de la FIFA contra el grito de “puto” se ha reactivado e intensificado. La máxima institución del fútbol global ha encontrado una nueva forma para castigar a la afición y a la Federación Mexicana por un cántico peyorativo. Se trata de inhabilitar una zona del estadio, así que todos los asientos de ahí no se ponen a la venta y en su lugar hay una gigantesca manta con la leyenda “Ola sí, grito no”. El primer castigo ocurre este viernes en el Cuauhtémoc de Puebla, donde México jugará contra Ghana en un amistoso.
La FIFA castiga a México por el grito homófobico vetando parte del estadio para el juego contra Ghana








