El RCDE Stadium necesitaba esto. Lo necesitaba con urgencia, con desesperación, con la angustia de quien lleva cinco meses sin ganar y ve cómo el abismo se acerca jornada tras jornada. Este miércoles por la noche, en una cita que tenía todo el aspecto de final, el Espanyol ha vencido este miércoles al Athletic por 2-0 y ha cortado una racha que rozaba lo histórico: 18 partidos sin ganar, 142 días de sequía en Primera.
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Marko Dmitrovic, Carlos Romero, Clemens Riedel, Leandro Cabrera, Omar El Hilali, Pol Lozano, Urko González de Zárate (Charles Pickel, min. 90), Rubén Sánchez (Jofre Carreras, min. 62), Antoniu Roca (Pere Milla, min. 62), Edu Expósito (Ramon Terrats, min. 83) y Roberto Fernández (Kike García, min. 83)
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Unai Simón, Dani Vivian (Yeray Álvarez, min. 45), Aymeric Laporte, Adama Boiro, Jesús Areso (Andoni Gorosabel, min. 70), Unai Gómez (Nico Serrano, min. 77), Robert Navarro, Alex Berenguer, Alejandro Rego, Íñigo Ruíz de Galarreta (Mikel Jauregizar, min. 62) y Iñaki Williams (Gorka Guruzeta, min. 62)
Goles
1-0 min. 68: Pere Milla. 2-0 min. 91: Kike García
El ambiente en Cornellà no engañaba. Aunque era miércoles laborable, las gradas llegaron volcadas desde el pitido inicial, conscientes de que un tropiezo podía ser letal. El Levante ya había ganado antes de que empezara este partido. Cinco equipos apretados a 39 puntos. El descenso, tan cerca que se podía tocar.
Manolo González apostó por Roca como novedad en el once, cubriendo la baja sancionada de Dolan, y el equipo respondió con determinación desde el arranque. Carlos Romero fue una amenaza constante por la izquierda y tuvo la más clara del primer tiempo: un disparo cruzado que Unai Simón despejó con oficio. Roberto Fernández también obligó al guardameta vasco con un taconazo de bella factura. Edu Expósito, mientras tanto, gobernó el centro del campo con pausa e inteligencia.
Enfrente, el Athletic no tenía prisa. Unai Simón estiraba cada saque de puerta hasta el límite, marcando sus tiempos. Los de Valverde apenas generaron peligro con intención, aunque sí estuvieron a punto de marcar casi sin querer: un intento de despeje de Urko golpeó en la espalda de Laporte y acabó en el palo. Susto en Cornellà. El descanso llegó con el marcador en blanco y los nervios a flor de piel.
La segunda mitad arrancó sin claridad hasta que el técnico gallego metió a Pere Milla y Jofre Carreras, y el partido se transformó. Fue Romero quien abrió el camino: un centro milimétrico al primer palo que Pere Milla resolvió de volea sin contemplaciones. El estadio estalló. Curiosidad del destino: el último gol que había dado la victoria al Espanyol, en San Mamés en diciembre, también lo había firmado Milla.
El Athletic apretó en el tramo final. Dmitrovic respondió con una gran parada ante un remate dentro del área tras un córner, y Guruzeta se encontró con el palo en el 82. Pero el Espanyol ya no soltó la presa. En el descuento, Kike García recibió solo, tras una peinada de Pickel, condujo con velocidad y definió bajo ante Simón. El 2-0 fue el punto final a una noche de catarsis.








