La escultora Lucy Mattos cuenta los días que faltan para la preapertura de la 61.ª Bienal de Arte de Venecia, pues participará por primera vez con una instalación que se titula “Desembarco en la ciudad”, en el Palazzo Mora.
Así lo cuenta a un grupo de periodistas, entre los que se cuenta Clarín, en el Museo Lucy Mattos, en San Isidro. La producción del trabajo que la artista ya envió a Venecia quedó registrada en un video que compartió.
El Palacio Mora es uno de los espacios que, al margen de las sedes principales de la Bienal –Arsenale y Giardini–, presentan muestras colaterales, así llamadas porque completan el vasto panorama artístico que se despliega desde el 6 de mayo hasta noviembre próximo, cuando la Bienal de Arte cierra al público hasta dos años después.
Desembarco en la ciudad
En su instalación “Desembarco en la ciudad / Landing in the City”, Mattos presenta una procesión de seres antropomorfos que avanzan con la firmeza de quien no tiene otra opción más que sobrevivir. Una ventana abierta al mar o al océano puede ser una frontera o un obstáculo por superar. También, un portal hacia lo incierto.
Lucy Mattos debuta en la Bienal de Venecia con una instalación de hormigas y agua. Foto: gentileza.La instalación de Lucy Mattos muestra a un grupo de 40 hormigas, en bronce e impresiones en 3D, subiendo por un paño azul que parece una lengua de agua, elemento predominante en Venecia, y que trepa por una ventana abierta, desde la cual se aprecia lo que podría ser el gran canal de la ciudad del Véneto.
El agua representa la vida y sus vicisitudes, y las hormigas, el esfuerzo que todos hacemos para alcanzar nuestras metas. Al lado, un maniquí en patines, sobre el cual se expanden más hormigas, tiene en su palma abierta una hormiga en actitud triunfal, como la de quien ha llegado a su meta.
“Admiro la capacidad de organización que tienen las hormigas para mover obstáculos y para vivir, y también su tenacidad. La obra que llevo a Venecia empieza con ellas”. Se entiende que Lucy Mattos muestre predilección por estos insectos, pues, como explica, nació en Misiones, una tierra conectada con una naturaleza exuberante y generosa, donde el vínculo del hombre con el entorno es totalmente diferente al escenario donde sus hormigas se exhibirán en Venecia.
Y hablando de “claves menores”, nada más pequeño que una hormiga, pero también nada más perseverante y organizado.
Le preguntamos a la artista cómo se le ocurrió poner a dialogar a las hormigas con el agua, cuando se trata de insectos que solo sobreviven en la tierra. Dice que “el agua son todas las dificultades que tenemos que atravesar en la vida. Muchas de las cosas que alcanzamos recién las valoramos cuando dejamos la juventud atrás”.
El Palazzo Mora está gestionado por el European Cultural Centre y también alinea sus eventos colaterales durante la Bienal al lema de esta edición, que es “Minor Keys” (Claves menores), concebido por la curadora artística de este año, Koyo Kouoh, quien falleció en 2025 pero cuya propuesta siguió en pie.
Tradicionalmente, el palacio funciona como sede principal para las exposiciones y tiene ingreso gratuito, lo que no es poco teniendo en cuenta los costos de las entradas a los museos de Venecia y a ambas sedes principales de la Bienal.
El Centro Cultural Europeo es una organización cultural fundada por el artista neerlandés René Rietmeyer en 2002 y recibe un promedio de 600 mil visitantes por año. Suma sus acciones tanto para la Bienal de Arte como para la de Arquitectura.
“Personal Structures” es la plataforma internacional desde la que se convoca a artistas de todas las latitudes e instituciones para participar de la megaexhibición del Palacio Mora, desde donde se proponen reflexiones contemporáneas sobre la relación del individuo, su comunidad y su entorno.
Lucy Mattos debuta en la Bienal de Venecia con una instalación de hormigas y agua. Foto: gentileza.Esculturas con luz
Lucy Mattos presenta en su web a su museo homónimo con estas palabras: “Es la puerta de entrada a este mundo mío que es mi arte, mis obras: mi ser”.
Llevaba acumulada mucha obra en su taller cuando su hijo encontró el inmueble donde actualmente el museo tiene su sede, sobre avenida del Libertador en San Isidro. Las obras que se exhiben no son únicamente las de Mattos, sino también hay trabajos de otros artistas contemporáneos, emergentes y consagrados, en muestras temporarias.
Una recorrida por el Museo permite apreciar los distintos materiales plásticos con los que la escultora ha concebido sus trabajos y se advierte sí una evolución en todos ellos. El Museo tiene una obra principal, una mujer de gran altura en dorado iluminada por dentro, que se luce en un lugar central. La mujer es un elemento central en la obra de Mattos.
Lucy Mattos debuta en la Bienal de Venecia con una instalación de hormigas y agua. Foto: gentileza.Presente en la recorrida, Lucy Mattos dice que cuando las escuelas visitan el museo “los chicos se abrazan a esta obra y todos quieren estar cerca. Se produce algo mágico”. La obra se titula “Mujer árbol”. Hubo intentos de comprar esta obra central del Museo, pero la artista no quiso venderla.
“La mujer árbol” es una de las esculturas iluminadas desde adentro que se lucen en el museo. La técnica que Lucy Mattos patentó en 1995 se llama “poliéster – intraluz”. La luz recorre las esculturas desde el interior y no necesitan ser iluminadas.
Las obras que observamos van desde la escultura monumental hasta la joyería artística. Entre los materiales que la artista trabaja están el bronce, los metales blancos, el mármol y la madera, que transforman su esencia natural al pasar a la escultura.
No solo la mujer está en el centro de sus trabajos artísticos, también el medio ambiente y las problemáticas sociales surgen de los mismos. La artista apoyó financieramente la edificación de una escuela en su provincia natal, la que continúa apoyando, leal a la madre tierra que le brindó la materia prima para su arte.








