Ariadna Montiel ha sido ungida este domingo como nueva presidenta nacional de Morena. Por la mañana, la exsecretaria del Bienestar arribó al Congreso Nacional de su partido como una militante más, y en apenas una hora, los 1.830 congresistas presentes la han nombrado, primero, consejera nacional del partido y, posteriormente, presidenta del Comité Ejecutivo Nacional. El trámite que confirma la toma de control de Morena por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum se ha cumplimentado conforme a lo programado, y también ha sido elegido un nuevo secretario de Finanzas del partido: Óscar del Cueto García, extitular de la Unidad de Vinculación Interinstitucional de la Secretaría del Bienestar.
En su primer mensaje a la militancia, Montiel ha advertido de que la nueva dirigencia no va a tolerar la corrupción ni va a promover candidaturas de personas que tengan expedientes manchados por antecedentes dudosos. “Esta dirigencia no tolerará la corrupción en ningún Gobierno de Morena; es momento de hacer conciencia”, ha dicho, antes de señalar que si alguien tiene casos de corrupción no será candidato, aun ganando las encuestas que se harán este año para definir a los coordinadores de la defensa de la transformación.
Montiel ha llamado a la unidad del partido-movimiento, y ha convocado a respaldar sin regateos a la presidenta Claudia Sheinbaum en un contexto internacional complejo. Montiel ha dicho que la derecha ataca al gobierno que encabeza Sheinbaum para alentar el intervencionismo de Estados Unidos en el país, y ha hecho una breve mención a “hechos recientes”, en clara referencia a las investigaciones iniciadas por la Fiscalía estadounidense en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien acaba de solicitar licencia al cargo. “Estamos siempre del lado de la justicia y la honestidad, pero rechazamos la hipocresía de quienes hacen acusaciones para abrirle la puerta al intervencionismo extranjero”, ha dicho.
Sin sorpresas, el Congreso Nacional de Morena ha despedido a su hoy expresidenta, Luisa María Alcalde, en medio de vítores y aplausos, y con la presencia de la plana mayor del partido: la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, y los 22 gobernadores emanados de Morena, con excepción del sinaloense Rubén Rocha; los coordinadores parlamentarios, presidentes municipales y miembros del gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum. “Cambio de trinchera, pero nunca de causa”, ha dicho Alcalde, quien ocupará desde el lunes la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República. La expresidenta de Morena también ha aprovechado su último discurso ante el partido para arremeter contra una oposición que “quiere ver a México arrodillado” y que “se dedica a difundir mentiras en el extranjero para promover la injerencia”.
A la despedida de Alcalde ha seguido la “deliberación” del Congreso Nacional, que aprobó en una sesión de una hora el nombramiento de Montiel y Cueto como nuevos integrantes del Consejo Nacional (trámite indispensable para poder ser electos en sus nuevos cargos); una reforma estatutaria para fortalecer a la Comisión de Elecciones, y la elección de la nueva presidenta y su tesorero. Todo bajo la mirada de Andrés Manuel López Beltrán, quien seguirá ocupando la Secretaría de Organización del partido, pues su cargo, como el del resto de los integrantes del Comité electo en 2024, se renovará hasta 2027. A menos de que renuncie, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador seguirá siendo uno de los personajes fuertes en la dirigencia.

Con los cambios aprobados en el Congreso Nacional, también se confirma la preponderancia de Citlalli Hernández en la dirección de Morena. En medio de una crisis interna, la exsecretaria de las Mujeres fue enviada por Sheinbaum desde marzo para presidir la Comisión Nacional de Elecciones, un órgano clave para la designación de candidaturas y la construcción de alianzas electorales con otros partidos. Juntas, Montiel y Hernández tendrán la responsabilidad de guiar a Morena en las elecciones de 2027, en las que se renovarán la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas y miles de ayuntamientos y diputaciones locales.
Mientras los congresistas de Morena deliberaban en un salón del World Trade Center, al sur de la Ciudad de México, a las afueras del centro de convenciones se repartían folletos y revistas con las fotos de Ariadna Montiel y Citlalli Hernández. “Van por carro completo en 2027″, se lee en los panfletos, como una evidencia de la responsabilidad que ha caído sobre sus hombros y las expectativas de su militancia.








