El PSOE se le queda pequeño a José Luis Rodríguez Zapatero. El expresidente del Gobierno ha sido el gran catalizador de la jornada inaugural de la Cumbre Global Progresista, que por primera vez reúne al completo a las distintas familias de la izquierda democrática, que han orillado sus diferencias en respuesta a un mundo condicionado por una extrema derecha que tiene su máxima expresión en Donald Trump. La simultaneidad de la reunión de alto nivel entre los Gobiernos de España y Brasil ha contribuido a que Zapatero acaparase un protagonismo que ha aprovechado para realizar una defensa tan cerrada como apasionada del feminismo y multilateralismo. Pero ante todo ha ejercido como un animador incansable mientras transmitía un mensaje de esperanza, como hizo en la campaña de las elecciones generales de 2023, ante los últimos reveses de la ultraderecha mundial.
“Acordaros, esta cumbre de Barcelona va a hacer historia, es la más importante en lo que va de siglo de los progresistas en el mundo. Nunca se han reunido tantos de tantos lugares con tanta fuerza y estamos a punto de iniciar un ciclo en el que veamos caerse las piezas del discurso acientífico, negacionista, que no valora la paz, que disfruta con los misiles Tomahawk, con los drones, los portaaviones, las muertes… Los gobiernos de derechas están en caída libre, pero los progresistas tenemos el compromiso ineludible de la unidad, de buscar acuerdos y ser generosos, lo que estamos cimentando aquí. ¡A nosotros nos unen las ideas y a la extrema derecha el poder!“, ha pronosticado, compartiendo su optimismo en dos coloquios en los que ha atraído a un millar de asistentes en los que se mezclaban dirigentes de la Internacional Socialista (IS) –que Sánchez preside desde 2022-, la Alianza Progresista, una escisión de la IS en la década pasada, o del Partido Socialista Europeo.
La coyuntura causada por los varapalos de la ultraderecha en Hungría, donde Viktor Orban ha perdido las elecciones, o las turbulencias en la relación de Giorgia Meloni con Trump tras las críticas del presidente estadounidense al Papa y la negativa de la primera ministra italiana a participar en la guerra de Irán, han abierto unas fisuras en la galaxia ultra que Zapatero ha explotado para elevar el ánimo en el cónclave. “Por los años tengo ya cierta experiencia y esta efervescencia que hierve va a psssshh”, ha augurado imitando el sonido de un balón desinflándose, “esto ya tiene en sí mismo todos los atributos de que va a ir hacia abajo. Y no va a ser menor”, ha insistido Zapatero, que en la segunda de sus charlas, sobre los retos para Europa y Latinoamérica, ha tenido una entrada triunfal, entre los vítores del público, al ritmo de It´s the Final Countdown, la canción más reconocible de Europe.
El expresidente también ha reivindicado las políticas públicas del Gobierno y medidas como la regularización de personas extranjeras en situación irregular. El PP se ha comprometido con Vox a reformar la ley de extranjería para acabar con la prohibición de discriminar a los inmigrantes. “Yo me siento orgulloso del partido que cuando gobierna regulariza a los inmigrantes, que les da derechos. Creo que todo América debe hablar de esto. ¿Qué piensa el Gobierno de Argentina -por Javier Milei- cuando vea a todos los argentinos que se van a regularizar y se les va a dar derechos?”, ha sentenciado Zapatero en el panel sobre América Latina.
“No estamos aquí para quejarnos. Los progresistas no ganamos quejándonos de lo que hace la derecha. Ganamos convenciendo con nuestras acciones y nuestros valores, así que tengamos firmeza en nuestras convicciones. La gente se aleja de nosotros cuando nos ve dubitativos”, ha remachado el expresidente, que ha resaltado que piensa ir a todas las campañas del PSOE y tendrá un papel activo en las andaluzas que se deciden el 17 de mayo. En marzo reapareció en la campaña de Castilla y León tras no asistir a las de Extremadura y Aragón. Su regreso a la primera línea se produjo después de su comparecencia en el Senado, donde reconoció cobros de 463.000 euros repartidos en seis años por consultorías escritas y orales a la empresa Análisis Relevante, propiedad de Julio Martínez, empresario imputado en el caso Plus Ultra. El icono socialista negó haber cometido ninguna irregularidad ni ilegalidad.
Zapatero ha dedicado el primer panel, en el que se ha debatido sobre cómo asegurar el acceso a la justicia a las mujeres y niñas, a reivindicar al feminismo como la “palanca transformadora más poderosa que tiene el mundo” y como una de las principales señas de distinción del progresismo frente a la ultraderecha y la derecha tradicional que asume sus postulados. “Los que menos aprecian y defienden la democracia son los que más combaten la igualdad de género y el feminismo”, ha aseverado Zapatero en otra andanada a Vox. Su secretario general, Ignacio Garriga, ha convocado a las puertas de la Fira de Barcelona, donde se celebra la Global, con el lema “fuera narcos y corruptos”, en alusión a Sánchez y los presidentes de Colombia, Gustavo Petro; la mexicana Claudia Sheinbaum y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. “Pedro Sánchez es un presidente del Gobierno que lidera el coraje, la determinación y los objetivos progresistas”, ha esgrimido Zapatero levantando más ovaciones y calentando a la grada para un evento que se prevé que reúna a más de 5.000 personas.








