La fiscalía pidió 20 años de prisión para siete de los nueve involucrados. Este jueves se conocerá la sentencia.
Por el crimen de Matías Chirino (22) en un batallón del Ejército Argentino en Paso de los Libres, Corrientes, este jueves se conocerá la sentencia. En las horas previas a la audiencia decisiva, aparecieron una serie de mensajes que los acusados se enviaron a través de WhatsApp cuando al joven subteniente lo encontraron muerto.
A lo largo del alegato, el fiscal Carlos Schaefer reprodujo esos audios entre los implicados en dos momentos: pasada la medianoche de aquel “bautismo” mortal y a las 6 de la mañana, cuando la víctima -ya sin signos vitales- fue trasladada al hospital después de la sesión de torturas disfrazada de bienvenida que derivó en su muerte.
La dificultad para obtener pruebas a través de los videos que los exmilitares grabaron aquella noche fue uno de los elementos que atravesaron la investigación. Fuentes de la causa indicaron a TN que nunca pudieron ser recuperados. Los implicados tuvieron un amplio margen para deshacerse de potenciales pruebas. El expediente por la muerte de Chirino se originó a partir de una calificación menor: abuso de autoridad y abandono de persona. Por entonces no hubo imputaciones ni se ordenó el secuestro de los celulares. En marzo de 2023, la carátula fue agravada a un homicidio culposo y abuso de autoridad.
Quince meses después del hecho, recién en septiembre, la Cámara Federal de Corrientes fue más allá en la acusación contra los nueve exmilitares involucrados y pidió la prisión preventiva para siete de ellos por considerarlos coautores de homicidio simple, figura que contempla una pena en expectativa de entre 8 y 25 años de prisión. Allí, muy tarde para encontrar rastros de aquella noche, se dispuso el secuestro de los teléfonos.
De todas maneras, la pericia a los celulares permitió recuperar algunas de los conversaciones entre los acusados. “No se pueden parar y hay uno que no se quiere ir a dormir, imagínese. Hay uno que cayó ahí y ya murió, digamos. El otro también ya está durmiendo y uno no se quiere ir a dormir, así que más que limpiar, va a ser un desastre acá”, dice la transcripción de uno de los audios que el fiscal reprodujo durante el alegato. El “ya murió, digamos” hace referencia a Chirino, que en ese momento de la noche todavía no había sufrido la broncoaspiración -se atragantó con su propio vómito- que le costó la vida.
Estos mensajes recuerdan a las conversaciones entre los rugbiers que asesinaron a Fernando Báez Sosa, cuando entre ellos se comentaban que la víctima había “caducado”. Durante las conversaciones, los exmilitares también hacen alusión a Rufino Ezequiel Meza y Jorge Chaile, los compañeros de Matías que -al igual que él- fueron víctimas en aquel ritual de iniciación y declararon como testigos durante la instrucción y el juicio. Los mensajes tras la noche de abusos que le costó la vida a Matías Chirino: “Entró a urgencias, lo están viendo ahora”.
Asimismo, en otro de los mensajes, también pasada la medianoche, uno de los acusados le dijo a otro: “Pobrecito, mi subteniente. Usted lo está judiando (maltratando), pobre”. Luego de una noche de abusos y descontrol, de ser obligado a beber alcohol en exceso, realizar actividades físicas extenuantes y arrojarse en una pileta con agua helada y sucia cuando la temperatura apenas alcanzaba los 3°C, Chirino fue abandonado a su suerte: lo arrojaron sobre un colchón en el suelo y sin abrigo. Se durmió y ya no despertó.
A eso de las 6 de la mañana del 19 de junio de 2022, se dieron cuenta de que el joven subteniente no reaccionaba, los exmilitares involucrados llamaron a una ambulancia. Mientras Chirino era trasladado al Hospital San José de Paso de los Libres, donde los médicos no pudieron salvarle la vida, los imputados continuaron intercambiando audios. “Sí, no sé, se atragantó con el vómito. Eso que estaba de costado, eh. Apenas lo vi nomás que estaba así medio pálido lo traje para acá al hospital”, dice otro de los mensajes. Y se suma uno más: “Ahí entró a urgencias. Lo están viendo ahora”.
El medio TN también tuvo acceso al mensaje de WhatsApp enviado por el oficial Luis Facundo Acosta -uno de los más comprometidos en la causa-, en el que ordenó la organización del “bautismo” mortal en el Casino de Oficiales del Grupo de Artillería de Monte 3: “Para que tengas en cuenta, yo ahora los voy a agregar a los tres subtenientes al grupo que hicimos. Vos por particular escribiles a los tres huevones y poneles que es tradición que apenas lleguen tienen que invitar una comida a la noche a los oficiales del grupo”, dice Acosta. Y sigue: “A las 18 ya tiene que estar en el grupo el mensaje con la invitación a la cena. Obviamente la invitación es a cargo de ellos”.
function toogleSeachBar() { if ($('#searchBar').is(":visible")) { hideSearchBar(); } else { showSearchBar(); } } function showSearchBar() { $('#searchBar').show(); $('#menu, .header-scrolled-container, .header-scrolled-container2').hide(); } function hideSearchBar() { $('#searchBar').hide(); $('#menu, .header-scrolled-container, .header-scrolled-container2').show(); }
$(document).ready(function () {
setTimeout(() => { window.fbAsyncInit = function () { FB.init({ appId: '2182326781990927', autoLogAppEvents: true, xfbml: true, version: 'v8.0' }); };
(function (d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) { return; } js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "https://connect.facebook.net/es_LA/sdk.js"; fjs.parentNode.insertBefore(js, fjs); }(document, 'script', 'facebook-jssdk')); }, 3000);
});








