7 horas encerrados en la tribuna que valieron la pena

7 horas encerrados en la tribuna que valieron la pena

Platense vivió una noche histórica en Uruguay. En su primera participación en la Copa Libertadores, se dio el lujo de vencer a un gigante del continente, cinco veces campeón de América, como Peñarol. Sin embargo, detrás de la epopeya lograda por el equipo de Walter Zunino, los hinchas que cruzaron el charco para acompañar al Calamar padecieron un cuestionado operativo policial que los obligó a quedarse casi siete horas encerrados dentro del estadio.

El conjunto de Vicente López selló una actuación memorable y consiguió los primeros tres puntos de su historia en un torneo internacional ante un rival durísimo. El Calamar le cortó una racha al Manya de 22 partidos -9 años- sin perder por Copa Libertadores en el estadio Campeón del Siglo, siendo el primer equipo argentino en lograrlo en dicha competencia.

Sin embargo, el detrás de escena de un noche de ensueño para el equipo marrón estuvo atravesada por el protocolo de seguridad impuesto por el equipo uruguayo a los fanáticos visitantes que viajaron para acompañar a su equipo por primera vez en un torneo continental; alrededor de 2.000 calamares.

Si bien el partido comenzó a las 21:30, la medida protocolar obligó a los hinchas argentinos a presentarse en el Parque Roosevelt antes de las 15, el punto de encuentro que determinó el Ministerio del Interior. El plazo máximo para llegar era a las 17:00, para ingresar al estadio antes de las 18:30, tres horas antes del comienzo del partido.

“Aquellos hinchas de Platense que no se hayan hecho presentes en el punto de encuentro a las 17hs, y que no hayan ingresado al Campeón del Siglo para las 1830hs, recién podrán ser trasladados desde el punto de encuentro hasta el Estadio una vez comenzado el primer tiempo, a los efectos de evitar encuentros y cruces con la hinchada de Peñarol”, detallaba el comunicado que publicó Peñarol en sus redes sociales.

“Una vez finalizado el partido, deberán permanecer en la tribuna asignada por un espacio de, al menos, dos horas, hasta en tanto se haya evacuado a los hinchas de Peñarol de las inmediaciones del Estadio”.

Teniendo en cuenta las dos horas de encuentro, sumado al temprano ingreso de los calamares al estadio y la demora para poder evacuarlo, se estima que los fanáticos estuvieron encerrados casi siete horas dentro del Campeón del Siglo.

Los hinchas de Racing sufrieron una situación similar en agosto de 2025, tras el encuentro de octavos de final de la Copa Libertadores. En aquella oportunidad, la seguridad dispuso que la parcialidad académica ingresara cuatro horas antes al estadio y se retirara una hora y media después del encuentro, que terminó con victoria del local por 1-0.