Vietto abrió el partido a los 25 segundos y Cuello lo cerró con un golazo

Vietto abrió el partido a los 25 segundos y Cuello lo cerró con un golazo


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Para esto fue Luciano Vietto a San Lorenzo. Para tener revancha en un grande. Para sentirse importante de nuevo. Para volver a gritar un gol. En su debut como titular en San Lorenzo, el ex Racing madrugó a todos y gritó a los 25 segundos el gol más rápido del Torneo Apertura para abrir lo que terminó siendo un trabajoso triunfo del Ciclón por 2 a 0 ante un Estudiantes de Río Cuarto que todavía no pudo ganar en Primera.

Un relámpago cruzó el campo de juego de San Lorenzo, partió a la defensa de Estudiantes e iluminó la sonrisa del equipo de Boedo a un puñado de segundos del pitazo inicial. Alexis Cuello, fiel a su esencia, bajó a pelear una pelota a la altura del mediocampo. La ganó. La pelota fluyó para la subida de Mathias De Ritis por la banda derecha y se transformó en un pase al medio.

Vietto viajó a bordo de Rayo McQueen para acelerar a fondo y ocupar el espacio que había dejado Cuello. Pisó el área y definió contra un palo con su pie inhábil, el zurdo. Así, un día, Vietto volvió a sentirse vigente. Todos los visitantes quedaron parados como si estuvieran clavados al césped con estacas. Nadie lo vio venir.

El Ciclón marcó el gol más rápido del campeonato (superó el de Rafael Profini para Unión ante Gimnasia de Mendoza, a los 4 minutos). Y fue el tanto más veloz del club de Boedo desde 1990 hasta ahora. Los otros: Héctor Villalba a los 13 segundos ante Rosario Central en 2015, Fernando Belluschi a los 14 segundos ante Atlético de Rafaela en 2016 y José Chatruc a los 22 segundos ante Boca en 2002.

Vietto mostró toda su jerarquía en 25 segundos.
Foto: Maxi Failla

La tarde parecía pintarse de azul y rojo con ese arranque furioso. Pero el conjunto de Damián Ayude, lejos de aprovechar la ventaja tempranera y hacerse dueño absoluto del partido, le dejó tiempo y espacio a su rival para que manejara la pelota por varios tramos de un primer tiempo que, en definitiva, terminó siendo parejo y sin más llegadas de peligro en ambos arcos.

La postergación de este encuentro del jueves al domingo le permitió a Ayude poder contar nuevamente con Jhohan Romaña ya que tuvo un par de días más para reponerse totalmente de una distensión. Pero el DT de San Lorenzo hizo más cambios en la formación, con la inclusión de varios refuerzos, como el estreno de titular de Vietto.

El funcionamiento no fluyó. La búsqueda para Ayude sigue en ese aspecto. Por eso en el complemento lo sacó a un improductivo Gregorio Rodríguez y puso a Matías Reali. Del otro lado, Iván Delfino hizo tres variantes de un tirón y modificó el sistema: abandonó la línea de cinco defensores y pasó a cuatro hombres.

Las modificaciones funcionaron más en los cordobeses, que no empataron de milagro en el amanecer del segundo tiempo. Por eso explotó antes de los 10 minutos el “movete, Boedo, movete”, desde los cuatro costados.

Las entradas de Leiva, Talpone y Valiente le dieron otro impulso al Pincha de Río Cuarto. Y al local, por su parte, le está faltando el carácter del año pasado, ese que lo ayudó a meterse en la Copa Sudamericana aunque el club se estuviera prendiendo fuego.

Cuello lo liquidó.
Foto: Maxi Failla

Orlando Gill debió volar como Superman para sacar un cabezazo de Juan Antonini que se le metía por arriba tras un tiro de esquina. Pero a los recién ascendidos les faltó profundidad y jerarquía para empatarlo. Y cuando a un equipo grande lo perdonás, lo pagás.

Cuello la luchó, la ganó, edificó una pared con el pibe Facundo Gulli y definió cruzado. Lo liquidó y lo respiró aliviado el Ciclón, que no la pasaba bien pero que volvió al triunfo gracias al poder de definición de sus delanteros.

San Lorenzo vs. Estudiantes de Río Cuarto, por el Torneo Apertura: minuto a minuto