un joven fue baleado cuando iba a su trabajo, perdió dos órganos y pelea por su vida

un joven fue baleado cuando iba a su trabajo, perdió dos órganos y pelea por su vida

Otra vez motochorros. Otra vez en el conurbano. Una escena que se repite y que, esta vez, dejó a un joven de 22 años peleando por su vida. Román Escudero se dirigía a su trabajo manejando tranquilo su moto, cuando cuando dos motochorros se le acercaron para robársela y le dispararon en el abdomen. Perdió dos órganos y su estado es delicado.

Las imágenes del violento episodio, ocurrido este martes a las 5.40 de la mañana en la localidad de Isidro Casanova, se viralizaron en las últimas horas.

Todo pasó en el trayecto que la víctima suele hacer siempre para ir a la casa de uno de sus compañeros de trabajo. En las inmediaciones de las calles Zufriategui y Guillermo Marcon, se dio cuenta que dos hombres lo estaban siguiendo en una moto. En el video se puede ver cómo intentó escaparse, pero tuvo que recular porque lo apuntaron con una pistola. Segundos después, le dispararon.

El tiro alcanzó una zona muy riesgosa y tuvieron que operarlo en el Hospital Ballestrini. En la primera intervención perdió el bazo y el riñón, por lo que continuaba internado en estado de gravedad luchando por su vida. Este viernes le iban a realizar otra operación.

Los ladrones lograron escapar después de dispararle. Sorprendentemente, una enfermera que pasaba por el lugar de casualidad, vio el suceso y le hizo compresión sobre la herida mientras esperaban que llegara la ambulancia. La enfermera le salvó la vida ya que impidió que se desangrara en la calle.

“Lo interceptaron, le tiraron sobre la moto y él la soltó. Le dispararon en movimiento. Fue intervenido en el Hospital Ballestrini y perdió los órganos en los que estaba alojada la bala”, contó Gabriela, la madre del joven.

“El martes fue un día crítico porque tuvo transfusiones de sangre y estuvo grave. Ahora está conectado a un respirador, con un coma inducido”, detalló en diálogo con TN.

La mujer dijo también que cuando llegó al lugar del robo estaba la enfermera ayudando a su hijo: “Pude hablar con Rocío, una vecina, que es enfermera y ayudó a Román. Ella le hizo un ‘torniquete’ en el abdomen. Cuando llegué, le estaba apretando el abdomen para que no perdiera más sangre”.

Hasta este viernes se desconocía todavía el paradero de los asaltantes. Investiga el caso la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°1 del Departamento Judicial de la Matanza.