¿Qué hacemos con la pintura que sobró?, se preguntaron los artistas que acababan de restaurar el mural “Reflejos”, pintado por Jaquelina Abraham en 2008 sobre la Escollera Sur del puerto bonaerense de Quequén. La respuesta que encontraron fue crear quince pinturas más, utilizando como soporte las estructuras prefabricadas de hormigón que sirven para disipar la energía de las olas en el extremo de la escollera, llamadas core-locs. El resultado es la Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo.
“La galería comienza cuando termina el mural (que tiene una extensión de mil metros) y ocupa cuatrocientos metros más de muro y de core-locs, con lo cual se convierte en la única de arte público a cielo abierto ubicada a mil cuatrocientos metros de la costa”, dice a Clarín Hernán Ricaldoni, que tuvo a su cargo la coordinación del equipo de artistas plásticos de entre 19 y 50 años, casi todos residentes en Necochea y Quequén, (excepto uno, procedente del conurbano bonaerense), que restauraron el mural y crearon la galería.
Juntos, mural y galería, conforman un paseo cultural único en uno de los puertos cerealeros más importantes del país, por donde el último año transitaron 370 buques trasladando 9.099.768 toneladas de grano, lo que representa el 7% de las agroexportaciones argentinas y el 1% de los cereales transportados en buque a nivel mundial, según los datos que maneja el Consorcio de Gestión de esa estación marítima, que impulsó la iniciativa de la restauración del mural y la creación de la galería.
La fuerza del paisaje
Si bien la consigna con la que encararon su trabajo los artistas que crearon la galería fue la completa libertad en la elección de temas y estilos, la fuerza del paisaje no tardó en imponerse. Es así que la mayoría de las obras plasmadas en los core-locs representan el trabajo del puerto, la fauna marina de la zona y otros elementos del entorno.
Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.Los lobos marinos de dos pelos que suelen concentrarse en el extremo de la escollera donde están las estructuras encargadas de disipar las olas, gaviotas, algas y moluscos aparecen representados en las distintas obras junto a seres míticos como las sirenas y hasta una de las “novedades locales”: las ballenas francas australes, que desde hace poco tiempo también pueden verse en aguas de Necochea y Quequén.
Pero si el contexto aportó los temas y la experiencia de trabajar junto al mar, pronto también reveló sus desafíos.
“El principal elemento que tuvimos que tener en cuenta es que se trata de obras que van a estar expuestas a condiciones climáticas muy adversas: los vientos, la humedad, la salinidad del aire, todo eso atenta contra su conservación”, explica el artista plástico Hernán Ricaldoni.
Y continúa: “Entonces uno de los conceptos fuertes sobre los que trabajamos fue el de lo efímero: las obras en estos contextos necesitan ser restauradas periódicamente: más o menos, cada tres años. Y si bien eso se hace y se va a seguir haciendo con el mural, en el caso de las pinturas de la galería la idea no es restaurarlas, sino reemplazarlas por otras nuevas de otros artistas cuando se vuelva a restaurar `Reflejos´. Queremos que haya un recambio”.
Ricaldoni entiende que esto le suma importancia al registro en fotos o videos que se tomen de estas obras que se sabe que, en un lapso relativamente breve, van a ser reemplazadas por otras.
Si es por eso, pueden estar tranquilos: las primeras respuestas de los visitantes al paseo multiplicaron las imágenes de las distintas obras, que pudieron verse en los últimos días en las redes sociales.
Pero no es la única forma en la que se recurre a la tecnología: otra de las ideas que se manejan es agregar un código QR en cada obra, a través del cual los visitantes puedan acceder a información y otros trabajos de su autor.
Mientras, como se dijo, las obras de la galería van a reemplazase por otras cuando se vean afectadas por la acción del ambiente, la situación es diferente en el caso del mural Reflejos, de Jaquelina Abraham, inaugurado en 2008 y declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2011, que seguirá siendo restaurado, indicó Ricaldoni.
Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.La energía de las olas
Otro de los desafíos que presentó la elaboración de los trabajos se relacionó con la singular forma de los core-locs, estructuras de hormigón de 2,80 metros de alto por dos de ancho y dos de profundidad, creadas para disipar la energía de las olas y mitigar la erosión (de hecho, hicieron posible incrementar sensiblemente la cantidad de días al año que el puerto permanece operativo), pero no para ser soportes de pinturas.
“Los core-locs dispuestos en la escollera tienen formas muy imponentes. La mayoría de los artistas decidió aprovecharlas como un elemento más para potenciar los trabajos. Pero siempre representó un desafío adaptarse”, cuenta Ricaldoni.
Tiara Laluk, una de las artistas que plasmó su obra sobre un core-loc, destacó que “las estructuras de estas defensas costeras son muy locas. Tienen un formato como de nave espacial y, dependiendo de en qué lugar de la escollera se ubican, pintar se hace más o menos difícil. Se plantea un desafío grande, sobre todo para pensar los planos. Para mi ese fue el principal problema, además de la altura”.
En todos los casos, los artistas pintaron con látex acrílico para exteriores y dos manos protectoras de laca. Los mismos materiales que habían sido utilizados para la restauración del mural.
Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.El puerto de Quequén es uno de los pocos del país en los que la escollera se puede recorrer en su totalidad, lo que no solo convierte al mural y la galería “Mar Adentro” en un paseo cultural y permite apreciar desde allí vistas panorámicas únicas de Quequén y Necochea, sino que posibilita un contacto distinto, más próximo, con la obra de arte, según plantea Ricaldoni.
“Permite transitarla y en el caso de los core-locs, la gente los trepa, lo que tiene algo de des-sacralización de la obra plástica”, indica el artista, conocido también por su trabajo pintando en vivo en recitales de bandas como Bersuit Vergarabat, El Plan de la Mariposa o La Bomba de Tiempo.
Nacido en Ramos Mejía y residente desde hace treinta años en Necochea, el lugar que eligió para vivir, Ricaldoni cuenta que el equipo a cargo de los trabajos de restauración del mural Reflejos y los correspondientes a la galería Mar Adentro está integrado mayoritariamente por docentes de artes visuales egresados de la escuela provincial de arte Orillas del Quequén.
La lista incluye a Avril Saibene, Lisandro Álvarez, Karen Álvarez, Tiara Laluk, Lucía Rossi, Agustina Piperata, Marilyn Maidana, D-mian, Héctor Ängel Lynn, Andi Buscalia, Marcelo Verdese, Lis Osma y Rosario Polimeni.
Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.Según Ricaldoni: “la particularidad de que la galería se interne más de mil metros mar adentro combina la producción de los artistas de la zona con la potencia del entorno natural, fortaleciendo la identidad cultural de nuestra comunidad”.
“Es un lugar muy poderoso, con la salida del río de un lado y del otro el mar”, describe por su parte Tiara Laluk, quien no se preocupa porque las condiciones de la galería condenen a una vida efímera a las obras.
“Soy consciente de que el arte es efímero, pero nadie me puede quitar la experiencia de haber estado pintando rodeada de pájaros y lobos marinos en la escollera. Estoy muy agradecida de haber formado parte del proyecto y me encantaría que en tres años otros puedan pasar por la misma experiencia”, dice Laluk.








