Para los pibes de potrero el fútbol se juega con lo que hay. Con una pelota que ya no pica, con zapatillas rotas o descalzos, con el arco dibujado en la pared o en la mente. Ahí nacen los sueños, esos que impulsan a seguir corriendo incluso cuando el cansancio aprieta. Para Tobías Martínez, ese sueño llegó envuelto en un sobre de papel como inesperado regalo de una Navidad inolvidable.
Tobías –Toto para su familia- tiene 14 años y es oriundo de Garín, ciudad del partido de Escobar. A los 9 años, comenzó a jugar a la pelota en Tulipanes, el club de barrio que hasta ahora fue el club de toda su vida. Pero el destino le tenía preparada una sorpresa. En noviembre de 2025, Manchester City, el todopoderoso club de la Premier League de Inglaterra, le otorgó una beca del 100% para vivir la experiencia del campamento oficial de fútbol que la institución realizó por primera vez en Argentina.
Toto se destacó entre cientos de chicos y recibió otra invitación. Esta vez directo a Inglaterra y allí comenzó el verdadero desafío. Con el apoyo de su familia, tomó su bicicleta y comenzó a repartir comida casera hecha por su abuela cada fin de semana con la esperanza de cumplir el sueño que jamás imaginó.
“Cuando Toto tenía nueve años, había un equipo de chicos del barrio que le quedaba cerca y ahí empezó”, cuenta su tía Ana, una de las personas que más lo acompaña junto a Karina, su mamá, y quien lo inscribió en el Camp. “Era muy introvertido y de chico no interactuaba con los otros nenes. Empezó a ir a terapia y nos recomendaron que hiciera actividades grupales para desenvolverse y sacarse la timidez, entonces el papá lo llevó a jugar al fútbol y se fue soltando“, agregó.
“Se fue enfocando un poco más en el fútbol, se dio cuenta de que le gustaba y entró a la escuelita de River. Hay una en Ingeniero Maschwitz y otra en Benavídez. Por una cuestión de tiempos y de costos no pudo seguir ahí”, explica Ana. Mientras tanto, Tobías empezó la secundaria en una escuela técnica y los tiempos se acortaron cada vez más. Pero nunca abandonó el potrero.
Edgardo, su papá, lo acompañó desde siempre, le transmitió la pasión por la pelota y lo llevó a la cancha de Vélez, el club de sus amores, por primera vez. Mientras tanto, la familia seguía buscando oportunidades. “A los chicos de bajos recursos les cuesta muchísimo llegar a un club y progresar. Luchan un montón para algún día ser jugadores profesionales”, remarca su tía. Fue así que, navegando por Internet, se topó con el anuncio del Manchester City.
Tobías Martínez, en el estadio Monumental en su visita junto a la escuelita de River. “Era la primera vez que venían a Argentina. Mandé el link a toda la familia para inscribirlo, sin saber cuánto salía”, contó. Cuando llegó la respuesta, el costo era de 600 dólares y la fecha estaba muy cerca. “Pensé que ya estaba fuera de nuestro alcance”. Sin embargo, el club inglés notó el entusiasmo de la familia y decidió otorgarle una beca del cien por ciento si abonaba únicamente la inscripción.
Así fue como Tobías llegó al Camp. La preparación previa fue intensa y, como todo en su historia, a pulmón. Venía de jugar siempre en canchas del barrio, con botines de futsal, por lo que nunca había usado tapones. Pero no se rindió, buscó, se adaptó y entrenó. Su padrino se sumó a correr con él y apenas salía del colegio -a las cinco y media de la tarde- lo esperaba para llevarlo a entrenar. “Era una motito viejita, todo muy a pulmón”, recuerda Tobías con timidez.
La experiencia de entrenar ‘a lo Manchester City’
Llegó el día y, por la cantidad de chicos, los entrenamientos, se dividieron en etapas. Tobías, lateral derecho, se ofreció a jugar como marcado central con tal de participar. “Recé siempre, fui con toda la fe. Estaba muy nervioso el primer día”, recordó. El idioma fue otro desafío: “No sé nada de inglés. A todo decía ‘yes’. Había un solo chico que sabía y nos traducía a todos”.
Estuvo acompañado los cuatro días. Cuando terminó, les dijeron que el resultado llegaría por mail, pero la espera se hizo eterna. “Todos los días preguntaba si me había llegado algo”, confiesa la tía. Finalmente, el correo llegó en diciembre, pero su Ana y Karina, su mamá, decidieron guardarlo en secreto hasta confirmarlo. No quería jugar con su ilusión.
Tobías Martínez durante los Camps del Manchester City en Argentina.Había sido seleccionado para una segunda etapa de entrenamiento en Manchester, con dos posibles fechas en 2026. El viaje, sin embargo, debía ser costeado por la familia: alrededor de 4.000 dólares, más una seña inicial. “Ellos son muy claros: no quieren generar falsas expectativas. Es una experiencia única, una semana entrenando allá, conociendo la ciudad deportiva y viendo al plantel profesional”, detalla Ana. “Más allá de todo, es una oportunidad que puede abrir muchas puertas”.
Cubrir esa cifra parecía algo imposible, pero la fe estuvo primero y decidieron intentarlo igual. La sorpresa llegó en Navidad. “Le dimos un sobre para que lo leyera. No le dijimos qué era. No se lo imaginaba”, recordó. Entre lágrimas, abrazos y emoción compartida, el sueño ya estaba ahí en marcha. Ahora comenzaba el verdadero desafío: hacerlo posible.
El momento de la sorpresa y una Navidad inolvidable.La otra cara de la oportunidad: cocinar, vender y pedalear
La familia asumió el desafío sin dudar. “Mi hermana -mamá de Tobías- lo está dando todo y siempre lo acompaña, ella es la cabeza de todo esto. Cada uno se fue encargando de lo que sabía hacer”, relata Ana. Cocinar, hacer las compras, grabar y editar videos para redes sociales, armar pedidos, compartir publicaciones. Nadie se quedó afuera. Incluso Tobías Mientras entrena y aprende inglés, sale a entregar los pedidos en su bicicleta.
Los fines de semana se transformaron en jornadas familiares de cocina y mucho trabajo, con un objetivo en común. Las primeras acciones fueron rifas: tuppers, un frigobar que aportó su abuelo, y un viaje a las termas para el feriado de Carnaval.
@ttobias.8 Gracias a toda mi familia por estar siempre conmigo en todo. y gracias a toda la gente que colabora para mi viaje a Inglaterra, manchester ✈️🏴. Para los que no saben, en noviembre participé en el primer camp del Manchester City en Buenos Aires, Arg. en el cual salí seleccionado para viajar a manchester y cumplir mi sueño, pero para eso tengo que juntar mucha plata.
Videos caseros, mostrando la realidad detrás del sueño. “Lo cargamos y le decimos ‘mirá, te hiciste viral vendiendo pollo’”, se divierte su tía. Incluso, Jorgelina Cardoso, esposa de Ángel Di María, comenzó a seguirlos en Instagram. “Nos gustaría que se viralice, pero la idea es hacerlo a pulmón, en familia y trabajando”, subrayan
Choripanes, pollos, milanesas y empanadas salen de la casa de la abuela todos los viernes y sábados en la mochila de Tobías. “La gente es muy solidaria, le dice cosas muy lindas cuando lo ve y esa energía nos impulsa a seguir luchando”, sostiene Ana.
@ttobias.8 Isaías 43:19= nunca pierdas la esperanza, justo cuando crees que todo terminó, dios abrirá un nuevo camino para ti 🍀💪
Un preparador físico de un gimnasio de Garín, Impulso Fit, vio los videos y comenzó a entrenar a Tobías de manera gratuita. Lo mismo ocurrió con una nutricionista y una profesora de inglés, que se ofrecieron a acompañarlo en la preparación. “Sabemos que queda un camino largo hasta septiembre. Vamos a ver con qué innovamos”, agregaron. En los últimos días, Tobías recibió otra buena noticia: fue aceptado nuevamente en la escuelita de River Plate, donde podrá sumarse a la pretemporada.
Mientras tanto, la joven promesa sigue pedaleando por su sueño y la esperanza se mantiene intacta. “Esperamos que la gente no se canse de nuestros sorteos y de nuestros pollos”, concluyó Tobías.








