El caso en el que se investiga la muerte del joven militar Rodrigo Gómez (21), el soldado que apareció muerto en la Quinta de Olivos en diciembre pasado, tomó un giro este lunes, cuando el Gobierno anunció que el joven había sido víctima de una red de extorsionadores que se valía de aplicaciones de citas para captar a sus víctimas. La banda le habría pedido dinero a cambio de archivar una supuesta causa penal iniciada a raíz de un intercambio de mensajes con una supuesta menor de edad.
Fuentes de la investigación informaron a Clarín que el soldado habría recibido al menos dos audios en los que lo extorsionaban. En uno de ellos una mujer, a los gritos, con tono indignado y haciéndose pasar por la madre de una supuesta menor de edad, lo acusaba de haberle mandado “cosas” a su hija y le decía que lo iba a denunciar.
El engaño se completaba con otro audio, enviado por un hombre que se hacía pasar por miembro “del servicio de investigaciones contra la pedofilia infantil cibernética y trata de personas”. Con ruido de handys y conversaciones de fondo, como si realmente se tratase de alguien que hablaba desde una comisaría, el supuesto oficial le pedía a su víctima dinero para archivar una causa que una mujer -la madre de la menor- estaba por iniciar.
Según pudo reconstruir la causa, todo iniciaba a partir de un match en una app de citas. De un lado de la pantalla, la víctima. Del otro, tras la falsa foto de una joven que decía ser mayor de edad, se ocultaba una banda operada por presos desde los penales de Olmos y Magdalena. La conversación iniciaba en tono cordial y, eventualmente, el engañado comenzaba a mandar fotos, ilusionado con la posibilidad de una eventual cita. En el caso de Rodrigo, el igual que muchos otros, la ilusión se rompió cuando recibió un mensaje de voz de la supuesta madre de la joven.
“¡Degenerado! ¿Quién te pensás que sos para mandarle eso a mi hija? ¡Ya me estoy yendo a hacerte la denuncia! ¡Ya! ¡Mirá este degenerado las cosas que le está mandando a mi hija! ¡17 años tiene mi hija! ¡Ya me voy a hacerte la denuncia!”, se escuchaba a la mujer en ese primer audio, que era el que habría dado inicio a la estafa.
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El audio del terror con el que extorsionaron al militar que se suicidó en la Quinta de Olivos
En un segundo audio, proveniente de otro número, lo que se escuchaba era una voz masculina, que decía ser Matías Nahuel Conti, “subteniente a cargo del servicio de investigaciones contra la pedofilia infantil cibernética y trata de personas”. Conti es una persona real y forma parte de la fuerza policial. Sin embargo, no era el que envió ese mensaje. Los extorsionadores usurparon su identidad para el engaño.
“Mirá, Gómez, en la oficina de enfrente tengo la madre de una menor de edad, radicándome denuncia en tu contra. Si me tomo la molestia de mandarte este audio, es porque te encuentro bastante complicado en la causa que se te está imputando“, sostenía uno de los extorsionadores en el audio al que pudo acceder Clarín.
Con léxico policial, en forma tranquila y pausada y mientras de fondo se escuchaba el ruido de un handy, el estafador sostenía que tenía en su poder el celular de la menor conectado a una PC. “Se pudo haber recuperado todo tipo de fotos, archivos y conversaciones borradas de tu parte, lo cual te comprometen un montón”, afirmaba.
A continuación, el extorsionador le pedía al soldado que se haga “una ventana horaria” para comunicarse, ya que, de lo contrario, iba a “terminar de escribir la causa y mandarla directamente a la fiscalía que se encuentra de turno”.
Tras ese mensaje, los estafadores le habrían pedido a la víctima distintas sumas de dinero, que habrían sido las que lo llevaron a endeudarse y, posteriormente, a tomar la drástica decisión de quitarse la vida.
Según informaron este lunes desde le ministerio de Seguridad, en una serie de allanamientos realizados durante la noche del 8 de febrero se logró detener siete personas vinculadas a la banda.
Las interacciones con Gómez no fueron las únicas que encontraron los investigadores al intervenir los celulares de los ahora detenidos. En un mensaje, uno de los estafadores le habla a una mujer sobre “un chatGPT que te enseña cosas ilegales”. “Hay uno que te enseña a hacer cosas ilegales, corte que ese me re interesa a mí”, apunta.
En otro de los mensajes recuperados, el joven extorsionador se jactaba del tendal de víctimas que había dejado durante sus estafas y que incluso le habrían dado cierta reputación en algunos grupos en redes sociales. “Eh, Ailén, vos si tenés tiempo buscá ‘estafados por Nahuel Conti’, tengo más de un grupo con 100, 300 damnificados que son todos míos casi, yo puse a todos”, celebraba.
“¿Querés pasar las fiestas en cana?”: otro caso de la banda que extorsionó al soldado
A partir de la apertura de los celulares, los investigadores lograron acceder a la grabación de una conversación completa entre el extorsionador y otra de sus víctimas. Al igual que en el caso de Gómez, la llamada iniciaba con una persona haciéndose pasar por miembro de las Fuerzas de Seguridad. En ese caso, decía ser “Nahuel Conti, subteniente a cargo de la DDI de San Justo”. El motivo del llamado era el mismo. La madre de una menor había ido a denunciar a un hombre mayor de edad que hablaba con su hija.
“Las pruebas son suficientes para que usted quede detenido de uno a 3 años de prisión de cumplimiento efectivo. Lo que se le está acusando es de pedofilia infantil cibernética y trata de personas, denominado grooming. Esto es un delito informático porque fue cometido a través de redes sociales”, sostenía el falso oficial.
A continuación, el estafador sostenía que la mujer quería escalar la cuestión no sólo a través de una denuncia, sino “en redes sociales y medios de televisión”. “Así que decime vos cómo procedemos con esto”, sugería. La víctima intentaba explicar lo sucedido, pero del otro lado lo cortaban.
“Todo lo que digas vos, la verdad que no influye mucho, porque tengo toda las pruebas en este momento frente a mis ojos. Mira, si me quedo con vos y me sigo tomando la molestia, es porque te puedo dar una mano en el caso. Caso contrario como te dije, me desvío, corto el comunicado, mando a toda la fiscalía, en menos de 24 horas mando el personal que te busque y te meto en un calabozo. ¿Querés llegar a esto? ¿Querés pasar las fiestas en cana?“, preguntaba.
A continuación, llegaba la propuesta. “Yo te puedo sacar limpio de esta, pero eso, si lo querés hablar en buenos términos conmigo, va a tener un costo económico. Te lo voy a decir así, ¿Para vos cuánto vale tu libertad?“.
La conversación sigue, a lo largo de siete minutos en los que el supuesto oficial le consulta al joven estafado, un tal Mateo, con cuánto dinero cuenta en sus cuentas bancarias. El joven le responde que tiene $13.000. “¿$13.000 vale tu libertad?”, pregunta el extorsionador y a continuación le pide que solicite un préstamo para conseguir una “suma decente”: $ 500.000.
“Te tendría que estar cobrando millones, pero me estoy disponiendo de mi lado humano y te estoy dando una suma bastante económica porque se que vienen las fiestas”, justificaba con su tono más convincente el extorsionador.








