Mientras algunos museos y centros culturales reducen su actividad en vacaciones, la ciudad de Buenos Aires ofrece una agenda variada de exposiciones y propuestas artísticas con entrada gratuita para recorrer durante el verano, para quienes se quedan en la ciudad o la visitan durante estos días.
Desde grandes muestras en museos nacionales hasta ciclos escénicos al aire libre y recorridos por espacios patrimoniales, las siguientes opciones combinan arte visuales y entrada gratuita, ideales para descubrir o redescubrir la escena cultural porteña sin gastar un peso.
1. La magia de Egipto en Bellas Artes
En el Museo Nacional de Bellas Artes (Av. del Libertador 1473, Recoleta) se puede visitar durante el verano la exposición “Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina”. La muestra recorre cómo el antiguo Egipto fascinó a artistas, escritores y científicos locales, con piezas arqueológicas, documentos y obras de arte, en el Pabellón de Exposiciones temporarias. Hasta el 1 de marzo, la muestra incluye visitas guiadas y actividades para todas las edades.
Además, se puede visitar la colección permanente, con clásicos como las esculturas de Auguste Rodin, la sala del impresionismo, con nombres como Claude Monet, Camille Pissarro, Edgar Degas, Vincent Van Gogh, Paul Gauguin y Henri Toulouse Lautrec; o el sector de arte argentino con nombres como Prilidiano Pueyrredón o las escenas de batalla de Cándido López, entre muchos otros pintores.
2. Arte, cine y música en el Recoleta
El Centro Cultural Recoleta (Junín 1930) propone una programación de verano con cine y música, donde no faltan las exposiciones de artes visuales, todas con entrada gratuita para residentes argentinos. Entre ellas, se destaca la muestra de Ricardo Cohen -mucho más conocido como Rocambole- quien presenta “Rocambole y El Jardín de los Fantasmas”. La exposición reúne una minuciosa selección de piezas documentales de la producción gráfica y plástica del artista, así como pinturas y acuarelas, mientras que en el pasillo de Sala 13 se exhibirán obras originales que pertenecen a su trabajo artístico para la banda de rock Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
“Rocambole y El Jardín de los Fantasmas” en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza.También se destacan en la sala Cronopios, la muestra colectiva “Políticas del sabor” y la exposición “Artistas y arquitectos. Bedel, Benedit y Testa”, sobre la historia arquitectónica del propio Recoleta.
3. Diseño del bueno en el Decorativo
El Museo Nacional de Arte Decorativo (Av. del Libertador 1902, Recoleta) invita a redescubrir el Palacio Errázuriz y su colección desde la exhibición “El fin es el principio”, de la diseñadora e interiorista Laura Orcoyen. Con curaduría de Wustavo Quiroga, la muestra ocupa distintos ambientes de la residencia, invitando a reflexionar sobre el poder emocional y simbólico de los objetos.
Escenas como el living, el comedor, el jardín o el vestidor se convierten en espacios sensoriales que dialogan con piezas históricas del Museo, hasta el 3 de marzo. La colección del Decorativo abarca desde esculturas romanas hasta creaciones artesanales de platería contemporánea, mobiliario francés, porcelanas, vidrios suecos y miniaturas, así como un óleo sobre tela pintado por El Greco.
4. La memoria de Evita
El Museo Evita (Lafinur 2988) ofrece una inmersión en la vida y el legado de Eva Duarte de Perón, en una casona de 1923 que fue Hogar de Tránsito y hoy es Monumento Histórico Nacional. Su exposición permanente recorre distintos momentos de su historia política y personal, con objetos, documentos y material audiovisual.
Sala Evita del Museo Evita. Foto: gentileza.En verano, la propuesta se completa con visitas guiadas gratuitas y el taller de bordado familiar “Bordar lazos”, todos los sábados de enero y febrero, como parte de la exposición temporaria “El legado que nos habita”, de Gabriela Vinograd, una muestra gráfica y textil que recupera memorias de mujeres bordadoras y la lucha de Evita por el voto femenino.
5. Patrimonio vivo de Corea y Argentina
En pleno Retiro, el Centro Cultural Coreano (Maipú 972) invita a un viaje gratuito por la cultura coreana. Este verano presenta la muestra “Rostros rituales: una lectura contemporánea del patrimonio vivo de Corea y Argentina”, que cruza fiestas populares de ambas naciones, como territorios de memoria, celebración e identidad colectiva. La muestra explora desde el carnaval, las murgas y las comparsas, hasta expresiones emblemáticas de la cultura coreana, entre ellas el talchum (teatro de máscaras), el nongak (arte escénico) y el pungmul (percusión y danza).
La muestra “Rostros rituales: una lectura contemporánea del patrimonio vivo de Corea y Argentina” en el Centro Cultural Coreano. Foto: gentileza.Además, se pueden recorrer las salas permanentes dedicadas a la gastronomía, la indumentaria tradicional o hanbok, la arquitectura tradicional, el alfabeto hangeul y la ola coreana conocida como Hallyu, en Maipú 972, la sede ubicada en el formidable Palacio Bencich.
6. “Temporada alta” en Proa21
Proa21 (Av. Pedro de Mendoza 2073), el laboratorio de experimentación de Fundación Proa, presenta “Temporada alta”, un ciclo de artes escénicas al aire libre con entrada gratuita. Todos los sábados hasta el 28 de marzo, al atardecer, el jardín del espacio se convierte en escenario de teatro, danza, performance, música y literatura.
Esta cuarta edición presenta obras de Estudio QP, José Guerrero, Constanza Feldman y el dúo Ana Iramain & Guido Wertheimer, que trabajaron durante meses en residencia en Proa21. Las funciones se completan con muestras de proceso creativo y actividades que vinculan el programa con el barrio de La Boca.
7. Arte contemporáneo en el Paseo Duhau
En plena Recoleta, el Paseo de las Artes Duhau, la galería subterránea del Palacio Duhau ofrece un recorrido de arte contemporáneo abierto al público las 24 horas, con ingreso libre por Posadas 1350. Este verano presenta “Cosas que hago para ser feliz”, de Andrés Compagnucci.
Paseo de las Artes Duhau, la galería subterránea del Palacio Duhau. Foto: gentileza.Hasta el 1 de marzo, la muestra reúne 55 obras realizadas desde 1989 hasta hoy, en las que el artista revisita escenas, objetos y recuerdos que le devuelven alegría: flores, souvenirs de viaje, personajes del mundo del arte y autorretratos irónicos. El recorrido avanza de sus primeras piezas a las más recientes, en diálogo con la arquitectura de este palacio inspirado en un castillo francés, declarado Monumento Histórico Nacional.








