La cara de Marcelo Gallardo era testimonial. River volvió a perder, una vez más, y la crisis futbolística no parece tener fin. Es cierto que en el segundo tiempo, su equipo tuvo posibilidades para igualar y convirtió a Álvaro Montero en una gran figura. Sin embargo, las derrotas se suceden -ante Vélez fue la tercera en cadena- y las críticas le apuntan, fundamentalmente, al Muñeco.
Además del flojo funcionamiento colectivo, los números son aterradores: River ganó apenas 5 de los últimos 20 partidos. Si se filtran las estadísticas, son peores, ya que perdió 10 de los últimos 15 encuentros en la Liga Profesional.
Se esperaba, claro, su palabra en la conferencia de prensa. Y el entrenador, vestido con el traje negro y la camisa blanca, no compareció.
El silencio es elocuente. Atroz. Por prudencia, tal vez, para no decir algo inconveniente aunque sea un buen declarante, Gallardo decidió no analizar a su equipo ni el partido. Lo había hecho en las dos derrotas anteriores. Tal vez se guardó las palabras para apaciguar los ánimos de los hinchas, que aunque no estuvieron en Liniers, protestaron y mucho en las redes sociales. Tal vez para no echar más leña al fuego.
¿Ciclo cumplido? Sólo él lo sabe. Lo cierto es que después de tres derrotas consecutivas y aunque la de ayer haya merecido ser al menos un empate, tiene una nueva chance el jueves cuando reciba a Banfield en el Monumental. Otra arma de doble filo porque aunque el Taladro venga de un 3-0 ante Newell’s, su campaña es similar a la de River: dos triunfos, un empate y una derrota. Con un elemento no menor: está peleando la permanencia y la necesidad empuja.
No será una semana cualquier hasta el jueves porque además de la derrota River se llevó de Liniers a tres lesionados. Volvió Armani y aguantó un tiempo. La pregunta es, ¿estaba para volver? El cuerpo médico y el técnico calcularon bien?
Las brujas no existen pero que las hay… Quintero, el único jugador capaz de crear algo de juego en un equipo sin rumbo, no llegó a completar el primer tiempo. ¿Cómo se lo reemplaza? Y, para colmo, el debutante Kendry Páez, que tuvo el empate en sus pies, también se fue lesionado, antes de tiempo.
No habló Gallardo. Los jugadores pasaron la zona mixta sin atender a las consultas. Por ahora, en River hay poco para decir.








