por qué le dijo que no al Inter Miami de Messi y los detalles de un acuerdo exprés

por qué le dijo que no al Inter Miami de Messi y los detalles de un acuerdo exprés


Tiene buen anticipo, es hábil en el juego aéreo, y ambidiestro, por lo que se caracteriza por su capacidad para salir jugando con ambos perfiles y desempeñarse como primer o segundo marcador central. Pero lo que más llama la atención de Tobías Ramírez, el flamante refuerzo de River, que firmó un contrato por cuatro años con una cláusula de 100 millones de euros y ya se entrena con el plantel, es la gran personalidad que tiene, con apenas 19 años.

Y ese temperamento fue el inicio del camino de las negociaciones que lo llevaron a terminar en River. Es que el defensor juvenil primero tuvo a fines de enero una oferta del Inter Miami, que propuso pagar 10 millones de dólares brutos, de los que a Argentinos le quedarían más de 6 millones de la misma moneda y al jugador le darían un contrato suculento. Sin embargo, al momento de encaminar las conversaciones, todo se frenó.

¿El motivo? Ramírez no quiso ir a la MLS. Y se lo dijo en la cara al presidente de Argentinos Juniors, Cristian Malaspina. El jugador consideraba que, más allá de la posibilidad de ser compañero de Lionel Messi, su proyección futbolística estaba para más que la liga de los Estados Unidos y prefería esperar.

Y eso que en Argentinos no tenía lugar, ya que este año jugó apenas dos partidos. En el medio, también hubo un interés del Alavés que, justamente era dirigido por Eduardo Coudet, el que va a ser su nuevo entrenador en River, pero el club español no llegó a un acuerdo económico con la institución de La Paternal.

Decir que no en el fútbol muchas veces puede ser complicado, sobre todo cuando hay bastante dinero en el medio, pero Ramírez no se inmutó por la posibilidad de quedar relegado o apartado en un Argentinos Juniors que proyectó un año con torneo local y Copa Libertadores y rápidamente se quedó afuera del máximo certamen continental al ser eliminado por Barcelona de Ecuador en la fase 2 del repechaje, por lo que tampoco quedó en la Sudamericana. En ese contexto, le quedó un plantel largo. Y Ramírez, con 19 años, siempre confió en sus condiciones y en lo que dictaba su cabeza y su corazón.

Entonces, se intentaron activar los contactos nuevamente con Alavés para reflotar la negociación de cara al próximo mercado de pases pero, en el medio, hubo comunicaciones entre Juan Cruz Oller, representante del jugador y Stefano Di Carlo, presidente de River, y surgió esta situación, de la que también se enteró Coudet. El Chacho dio el visto bueno y el club de Núñez aceleró por Ramírez. Entonces, se armó una reunión entre Di Carlo y Malaspina, mandamás de Argentinos Juniors.

Ese mitin se produjo el viernes pasado al mediodía y, entre sanguchitos de miga y gaseosas, en poco tiempo se pusieron de acuerdo. River pagaría 3,5 millones de dólares por el 80% del pase y Argentinos se quedaría con un 20%, pensando en una futura venta al exterior. Un detalle de color extra: Ramírez se enteró de que sería jugador de River en la Bombonera, mientras veía Argentina-Mauritania. Le llegaban mensajes a celular de gente conocida felicitándolo.

De esa manera, Argentinos pudo hacerse de dinero y River se llevó un jugador que tiene mucho futuro, tal como demostró en las selecciones juveniles, llegando a ser capitán de la Sub-20. De hecho, Coudet cree que se convertirá en un central de Selección mayor y lo preparará para que rápidamente tome el rodaje para jugar en River.

Foto: AP / Esteban Felix

Ramírez, que estará habilitado para disputar tanto el torneo local como la Sudamericana, dado que hubo una extensión del plazo para anotar un futbolista por el pase de Matías Galarza al Atlanta United, jugó más en las selecciones juveniles que en Argentinos. En la Sub 17 jugó 27 veces y otras 20 en la Sub 20, donde además fue capitán en el Mundial de Chile 2025, en el que Argentina fue subcampeón. En total fueron 47 encuentros, mientras que en el Bicho actuó en 43.

El liderazgo de Ramírez es un plus a su capacidad técnica, tal como se consigna en el inicio de esta nota. Con todas esas condiciones debutó en Primera a los 17 años, justamente ante River en el Monumental, el 28 de enero de 2024. Y salió a la cancha como Tobías Palacios, el apellido que llevaba en su DNI y con el que había firmado todas las planillas como juvenil. Ese mismo día supo que había llegado el momento de cumplir la promesa que hizo a los 13.

A su padrastro, siempre le dijo “papá”. Prácticamente no tiene recuerdos sin él, ya que cuando tenía tres años su madre se puso en pareja. Cuando su sueño era únicamente ser futbolista le prometió que si llegaba a Primera División se pondría su apellido. Y así fue, después de aquel empate ante River debió esperar a cumplir 18 años para iniciar el trámite en el registro civil.

“Contarlo me emociona bastante, porque la verdad es que a él lo amo. Me enseñó y me dio todo cuando cuando por ahí él no tenía la obligación. Yo también quería tener algo con él… Yo siempre sentí que él fue mi papá y siempre me gustó la idea de poder tener su apellido. Se dije a mi vieja un poco antes de la pandemia y también me ayudó mucho el cuerpo técnico anterior”, recordó el día que por fin salió a la cancha con una camiseta que llevó el “Ramírez” estampado en la espalda. Le demoró tiempo los trámites, pero no claudicó.

“Mirá si un pibe que se cambió el apellido no iba a plantarse para decidir sobre su carrera”, comentó una persona muy allegada a Ramírez, cuya decisión torció el camino de su trayectoria y rápidamente tuvo los frutos de hacer valer su postura. Este martes tuvo su primer entrenamiento como jugador de River y ya forma parte del plantel que comanda el Chacho Coudet, después de firmar un vínculo que lo une al club hasta 2029, con una cláusula millonaria.