Pilar del Río reivindicó el legado de Saramago y aseguró que el futuro estaba en el Atlántico Sur

Pilar del Río reivindicó el legado de Saramago y aseguró que el futuro estaba en el Atlántico Sur


La presidenta de la Fundación Saramago, Pilar del Río, viuda del escritor portugués y Nobel de literatura José Saramago, defendió que, en ese momento, “el futuro pasaba por la cuenca cultural y económica del Atlántico Sur“.

En México, donde recibió en la Universidad de Tabasco el Premio Nacional Malinalli a la promoción de las artes, los derechos humanos y la diversidad cultural, Del Río reflexionó en una entrevista sobre la vigencia de algunas de las cuestiones que ocupaban a Saramago (Azinhaga, Portugal, 1922).

En la isla canaria de Lanzarote, en Tías, la vivienda y biblioteca que compartió con el escritor portugués hasta su muerte en 2010 cumplió 15 años como Casa Museo, ‘A Casa’.

“Nunca había oído a unas paredes hablar tanto”, dijo tras visitarla el presidente del Colegio de Arquitectos de Andalucía, y Del Río creyó que dio con la clave: “Resumía nuestra pretensión, que las personas se encontraran con su propia voz“, aseguró.

Del Río, periodista y traductora española, dijo que la casa la visitaban lectores, “por eso viene tan poca gente”, bromeó. Pero, a pesar de ello, “hay guías y se hacen las visitas en distintos idiomas con todo el respeto del mundo, con el silencio que se necesita para poder pensar y sentir“.

Sigue abierta porque es un proyecto de mucha gente que valora lo que significa la obra de José Saramago, que desde Lanzarote alcanzó una nueva dimensión”, dijo. “Saramago hizo su trabajo, los libros están ahí e invertimos lo que sigue ganando con sus libros en mantener su casa abierta“, explicó.

Por otra parte, afirmó que la obra del literato pasa por un estado de salud “estupendo”. Ensayo sobre la ceguera (1995) fue uno de los libros más leídos durante la pandemia (2020) y saldrá una edición ilustrada en España.

Pilar del Río, durante la entrevista. EFE/Adriel Perdomo

La obra está viva, y lo más sorprendente, José Saramago también está vivo”, aseguró la presidenta de su Fundación.

Defender la cultura de la paz

En esos momentos, “la presencia de la cultura de paz sobre la cultura de la guerra” es uno de sus principales objetivos.

“Cuando Saramago recibió el Nobel (1998) se cumplían 50 años de la firma de la Declaración Universal de Derechos Humanos y él decía: ¿se habían cumplido los derechos? No. ¿Podíamos echarle la culpa a los Estados? Sí, pero ¿qué habíamos hecho los ciudadanos? Entonces lanzó la idea de la Declaración Universal de Deberes Humanos. Teníamos el deber de exigir que se cumplieran“, defendió.

“Nos han aletargado”, añadió, “recibimos mensajes que nos frenan. Saramago también decía: nos quieren indiferentes, amedrentados o sumisos. Pues no queremos ser nada de eso. Si somos activos tenemos que decir no a la guerra, como decimos no al bloqueo de Cuba, ni queremos que se bombardee ni que se construya un ‘resort’ de lujo en Gaza, y que no se olvide la guerra de Ucrania. Queremos la paz””.

Millones de votos a Trump

Consideró Del Río, respecto a la presidencia del estadounidense Donald Trump, que el problema es que ha recibido millones de votos. “Ese es el drama. ¿Cómo se descabeza eso?”, se preguntó.

Sobre la polémica por el reconocimiento de abusos por parte del rey Felipe VI hacia el pueblo de México, recordó la obra de Saramago La balsa de piedra, en la que ve una Península Ibérica caminando hacia América sin ánimo colonizador, de igual a igual.

Pilar del Río, durante la entrevista. EFE/Adriel Perdomo

“Después de ese libro desarrolló la idea de la cuenca cultural y económica del Atlántico Sur, desde el sur de Estados Unidos, con dos idiomas oficiales y otras muchas lenguas”, dijo.

Una cuenca con juventud, pueblos, culturas, tierras raras, petróleo, capacidad de expresión… Somos el futuro y no nos estamos dando cuenta. Creemos que el futuro es China, pero es esta cuenca, con países de África también, y con un entendimiento con Europa”, señaló.

Del Río tiene esperanza en la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en España: “Debemos insistir en esto, somos una cuenca de cultura y economía que puede hacer mucho bien al mundo. Y en medio de todo eso, Lanzarote, como un puente de comunicación entre continentes”.