Piastri se lleva la ‘pole’ en Zandvoort; Hadjar, los vítores | Fórmula 1 | Deportes

Piastri se lleva la ‘pole’ en Zandvoort; Hadjar, los vítores | Fórmula 1 | Deportes


Hablar de Isack Hadjar es hacerlo de Melbourne, de la prueba que puso en marcha este Mundial de Fórmula 1, y de aquel calamitoso trastazo que se dio el francés contra el muro, en la vuelta de formación de la primera carrera de su vida. Y más que de eso, de las lágrimas que soltó después ese pobre chico, al volver andando al ‘paddock’ del circuito de Albert Park, donde recibió el abrazo consolador de Anthony Hamilton, el padre de Lewis, y el navajazo de Helmut Marko, su jefe y una de las piezas con más influencia dentro del organigrama de Red Bull. “Fue un espectáculo lacrimógeno. Un poco vergonzoso”, soltó el expiloto austríaco sobre el debutante de Racing Bulls. Cada vez que abre la boca, Marko constata que está completamente trasnochado. Él procede de aquella escuela que promulga que a la consagración se llega a través del miedo en vez del estímulo, y que ya hace tiempo caducó. La prueba está en la metamorfosis de este parisino de 20 años, que en unos meses ha convertido esa teórica fragilidad en el mayor de los impulsos. Un cambio que ha llevado al propio Marko a rendirse ante él –“es la revelación de la primera mitad del curso”, dijo–, y ante un coche puede estar más afilado que el Red Bull, su hermano mayor, en según qué escenarios.

En Zandvoort, donde este domingo (15:00 horas, Dazn) se retoma la temporada después del parón veraniego, Hadjar arrancará el cuarto, su mejor posición hasta la fecha; en la segunda línea de la parrilla y al lado de Max Verstappen (tercero). Por delante solo formarán los dos McLaren, que volvieron de vacaciones igual de arrolladores que se fueron. Oscar Piastri, el líder de la tabla general, saldrá por quinta vez desde la ‘pole’, algo que no lograba desde Montmeló, a principios de junio. El australiano dio un paso al frente en el momento clave, en la tercera criba de la cronometrada (Q3), en la que dio un último golpe de riñón que le permitió colocarse justo delante de Lando Norris. Al británico, que había sido el más veloz en las tres prácticas previas, le faltaron 12 milésimas para lograr el pleno. Su mayor porcentaje de opciones de encadenar su cuarta victoria de las últimas cinco decrecerán dramáticamente más allá de la primera curva del trazado holandés. Carlos Sainz, por su parte, comenzará el noveno, mientras que Fernando Alonso lo hará el décimo.

La recuperación de Hadjar a lo largo del curso ha sido notable. Su momentazo llegó en Mónaco, donde cruzó la meta el sexto, en el que hasta ahora ha sido su mejor resultado en la F1. Una machada casi tan bestial como la de este sábado. El muchacho ni siquiera pudo rodar en el segundo ensayo libre del viernes, debido a una avería en la unidad de potencia de su monoplaza. Sin embargo, tanto el novato como su escudería se arremangaron, en el garaje y también en el simulador, ubicado en Milton Keynes (Gran Bretaña), en el cuartel general del búfalo rojo. Nadie atina a adivinar cómo le dieron la vuelta a la tortilla y colocaron los dos Racing Bulls en la eliminatoria decisiva –Liam Lawson partirá el octavo–. “Ni siquiera esperaba pasar a al Q3, porque esta mañana no pintaba nada bien la cosa (fue el noveno). Ha sido mi mejor vuelta en todo el año. Este es un resultado extraordinario, sobre todo, si tenemos en cuenta lo que pasó ayer”, convino Hadjar, en referencia a los problemas de fiabilidad que le dejaron en el taller durante el entrenamiento de la tarde.