La decisión de la Justicia de prorrogar por doce meses la prisión preventiva de Konstantin Rudnev, acusado de liderar una organización vinculada a la trata de personas, reavivó la polémica en torno al caso y generó una fuerte reacción de su pareja, Tamara Rudneva, quien habló de una “injusticia evidente” y cuestionó la falta de resultados en la investigación.
“Después de todo un año de investigación, no han podido presentar ni una sola prueba concreta, ni una”, afirmó en una entrevista, al expresar su “decepción e indignación” por la resolución. En esa línea, sostuvo que la extensión de la medida se basa en demoras del propio sistema judicial. “Reconocen que no han avanzado porque no han podido, y por eso pagamos nosotros: con otro año de cárcel”, planteó.
Rudneva, quien respondió por escrito un cuestionario enviado por PERFIL a su abogado, también hizo foco en el impacto personal de la detención prolongada. “Están jugando con la vida de una persona”, señaló, y aseguró que su pareja “ya lleva más de un año en prisión” sin que, según su visión, se hayan acreditado los hechos. Además, advirtió sobre su estado de salud: “Perdió 50 kilos, su inmunidad se ha debilitado muchísimo. Está muy débil”.
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La mujer insistió en que el caso carece de sustento. “No hay pruebas, no hay víctimas, no hay indicios, no hay nada”, dijo, y remarcó que incluso la persona señalada como víctima habría declarado que no lo es. “Eso debería haber cerrado el caso ahí mismo”, sostuvo.
En paralelo, el abogado defensor Martín Saru-bbi cuestionó la prórroga y apuntó contra la falta de avances concretos. “¿Cómo puede ser que en un año no pudieron analizar aunque sea un muestreo de medicamentos? Lo que hemos escuchado son excusas, no fundamentos jurídicos válidos”, afirmó. También advirtió que “no puede alegarse la falta de recursos para restringir derechos” y calificó la medida como desproporcionada.
Desde la fiscalía, en cambio, fundamentaron la extensión en la complejidad del expediente. Según se detalló, aún restan peritajes clave sobre dispositivos electrónicos y la traducción de un volumen significativo de información, además de la producción de testimonios en el exterior. En ese marco, el juez de Garantías subrogante Gustavo Zapata resolvió extender tanto la investigación como la prisión preventiva hasta abril de 2027.
El caso se inició en marzo de 2025 en Bariloche, a partir de la situación de una joven embarazada que habría sido captada en Rusia y trasladada a la Argentina con fines de explotación. Por estos hechos, Rudnev permanece detenido mientras avanza una causa que, a más de un año de su inicio, sigue abierta y bajo fuerte discusión.








