El influencer Xisco Quesada, referente en la lucha contra el cáncer de páncreas, falleció este miércoles en la Clínica Universidad de Navarra a los 28 años. El joven mallorquín compartía su día a día en redes sociales y publicaba mensajes de apoyo para acompañar a todas las personas que atravesaban la misma enfermedad.
Nacido en España, Quesada no solo fue influencer, sino que también estuvo ligado al fútbol desde pequeño. Se desempeñó como jugador amateur en las categorías regionales de su ciudad, donde era reconocido por su compromiso y su pasión por el deporte. Aunque no llegó a competir en las principales ligas del país, mantuvo siempre su vínculo con el fútbol y utilizó su popularidad en redes sociales para transmitir valores positivos y concientizar sobre la enfermedad que padecía.
El perfil de Instagram Xisco Quesada informó de su fallecimiento con el siguiente comunicado: “Sus últimos meses los pasó en la Clínica Universidad de Navarra, en Pamplona, donde luchó hasta el final con valentía y rodeado del amor de su familia. Convirtió el dolor en conciencia, su historia en inspiración y su voz en apoyo para muchas personas que atravesaban momentos difíciles. Recibió cada mensaje, cada muestra de cariño y cada gesto de apoyo con un agradecimiento inmenso. Se ha ido rodeado de amor. Gracias a todos por acompañarlo en este camino. Os pedimos respeto y cariño para nuestra familia en estos momentos tan difíciles. Siempre vivirá en nosotros”.
Xisco era esposo y padre. A los 25 años, el 5 de junio de 2025, fue diagnosticado con cáncer de páncreas en estado IV, con metástasis en el hígado. Se trataba de una enfermedad con muy pocas probabilidades de curación, pero aun así decidió afrontar el proceso con una enorme fortaleza, asumiendo la situación y manteniendo la esperanza de que todo podía mejorar.
Gracias a las donaciones, Xisco recibió la donación de unos 44.600 donantes entre los que aparecen figuras reconocidas en España como el actor Miguel Ángel Silvestre o el futbolista del RCD Mallorca, Antonio Sánchez, y recaudó unos 902.000 euros. A medida que la cuenta fue creciendo, el mallorquín informó que destinaría entre un 60 y un 70 por ciento de lo recaudado a una asociación que investigue curas para su enfermedad.
En uno de sus últimos posteos en Instagram, donde tenía 356.000 seguidores, Xisco contó que había decidido internarse el 1 de enero apostando a una recuperación para reencontrarse con su mujer y sus dos hijos. Finalmente, este miércoles se conoció la noticia de su muerte.
Su historia quedó marcada como un ejemplo de lucha y resiliencia, y su mensaje de fortaleza frente a la enfermedad fue destacado por medios, seguidores y el ambiente del fútbol.
La Federación de Fútbol de las Islas Baleares destacó “su ejemplo de fortaleza y su actitud ejemplar ante la adversidad permanecerán para siempre como inspiración para todas las generaciones venideras del fútbol balea”. Y el ADC San Pedro, su último club, lo despidió a través de sus redes sociales con un emotivo mensaje en honor a su capitán: “Xisco no fue solo un jugador que defendió nuestros colores. Fue una persona que, desde el primer día, se ganó el cariño de todos por su manera de ser: cercano, humilde, con valores, con una sonrisa que se quedaba en el vestuario y con una forma de tratar a la gente que decía mucho de él”.








