Muere Christine Ruiz-Picasso, nuera del artista y artífice del Museo de Málaga, a los 97 años | Cultura

Muere Christine Ruiz-Picasso, nuera del artista y artífice del Museo de Málaga, a los 97 años | Cultura

Christine Ruiz-Picasso, nuera del artista malagueño y gran artífice junto a su hijo Bernard de la creación del Museo Picasso de Málaga, ha muerto a los 97 años en su casa de la Provenza (Francia), según informaron fuentes de la pinacoteca.

Era viuda de Paul Ruiz-Picasso, primogénito de Pablo Picasso y de Olga Khokhlova. Christine impulsó el Museo Picasso de Málaga al donar o prestar el grueso de las 204 obras que formaban la colección permanente de la pinacoteca cuando fue inaugurada por los reyes Juan Carlos y Sofía el 27 de octubre de 2003, y que actualmente recibe 800.000 visitantes al año.

Christine, que era presidenta de honor del museo, lo calificó entonces como “una historia de amor” que dedicaba “a la memoria” de su marido, Paul. La apertura suponía la culminación “de un largo proceso que había llegado a su fin gracias al encuentro de lo privado con lo público”, en referencia a la colaboración con la Junta de Andalucía para materializar el proyecto.

En las vísperas de la inauguración, la nuera de Picasso recordó su primer viaje a Málaga, en 1954, junto a Paul, con el objetivo de cumplir el deseo del artista de tener obras en su ciudad natal, aunque en ese momento “no fue posible lo planeado por razones políticas”. “Él sufría mucho por el hecho de que la dictadura impidiera que sus obras volvieran y vivió muy marcado por ello”, desveló Christine en alusión a Pablo Picasso.

El regreso del pintor a su ciudad comenzó a fraguarse en 1992, cuando se expusieron en el Palacio Episcopal de Málaga —dentro de la muestra Picasso Clásico— algunas de las obras que después formarían parte de la colección del Museo. Christine se “entusiasmó” con el “fervor” de los malagueños, lo que le hizo “recordar aquel primer viaje y la necesidad de cumplir el deseo” de su suegro.

Christine Ruiz-Picasso recibió en 2003 la Gran Cruz de Alfonso X El Sabio, y el Auditorio del Museo fue bautizado con su nombre para perpetuar su estrecho vínculo con el Museo.