Mecheras cordobesas utilizaban a su hija para robar ropa, perfumes y bijouterie

Mecheras cordobesas utilizaban a su hija para robar ropa, perfumes y bijouterie

Una banda de mecheros utilizó a su hija para robar ropa, perfumes y bijouterie en el negocio de un comerciante senegalés en Córdoba. Toda la secuencia en la que se ve cómo los ladrones guardaban mercadería en la mochila de la nena quedó registrada por las cámaras del local.

El robo ocurrió este lunes cerca de las 20.30 en un comercio ubicado sobre avenida Alem al 3300, en el barrio Villa Azalais, al norte de la capital cordobesa. Las imágenes captadas por el circuito de vigilancia muestran una primera secuencia que parece ensayada en la que cada uno de los delincuentes parecía tener un rol asignado en el robo.

En el video, difundido por ElDoceTV, se puede ver cómo una de las mujeres se acerca a la nena, le abre el cierre de la mochila y se aleja. Otra mujer revisa que no haya nadie viendo, mete adentro una prenda y la cierra. Más tarde se acerca un hombre. Sin mirar, toma un manojo de ropa con sus perchas de uno de los mostradores, las enrolla y también las guarda.

Pero el robo no terminó ahí. Otra de las cámaras del local captó el momento en el que una de las mujeres se llevó a la niña adentro de un probador. La otra se acerca y le pasa algunas prendas. Nuevamente, mira que no haya nadie viendo. Y, también sin revisar, agarra una pila de remeras para hombre y se las pasa a la niña en el probador.

“Se llevaron ropa, cadenitas, perfumes, short deportivos, un montón de cosas, ropa de mujer deportiva también”, sostuvo Bamba, el senegalés dueño del local en diálogo con en diálogo con Canal 12 de Córdoba. El hombre estimó además que el valor de lo robado ascendería a unos 600 mil pesos.

Por otro lado, la empleada que estaba a cargo del negocio contó que, mientras una de las mujeres robaba, otra preguntaba los precios de la ropa para distraerla. “Me hablaban de mucha mercadería”, contó.

“Como tenía dos clientes más entraron al probador con la nena chiquita que llevaba su mochila, empezaron a cargar mercadería de todos lados. No me di cuenta”, agregó.

La mujer contó que su jefe logró advertir la situación, pero que de todos modos no pudieron evitar el robo. Según relató, ante el aviso de que la nena tenía cadenitas en los bolsillos, confrontó a la mujer que aún seguía en el local. Aunque la niña inicialmente negó la situación, cuando la vendedora insistió su madre se ofreció a pagarlas. En ese momento, la vendedora recibió otro llamado de su jefe, que le avisaba que el hombre que había ingresado con la mujer y la niña se estaba yendo con remeras que no había pagado con varios nenes de la mano. No pudieron detenerlo.