Por primera vez, en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA, se realiza una Bienal de Arte Indígena en Argentina. Pese a la relevancia de artistas que han adoptado las estéticas originarias tan bien recibidas en el circuito de arte internacional, nunca se había realizado en el país un encuentro de carácter masivo sobre el tema. Entre el 11 de febrero y el 12 de abril obras de artistas de provincias del norte argentino, paraguayos, peruanos y chilenos se exhibirán como parte de un programa más extenso, que se extiende por otros circuitos de la ciudad.
La bienal comenzó con polémica. A fines de enero, en pleno montaje en el Palacio Libertad, las autoridades nacionales avisaron que la organización no podía avanzar con la muestra Desde el Corazón del Gran Chaco. Arte y Cultura de la Región, un conjunto de obras del colectivo de los artistas pintores de Misión Chaqueña, impulsada por la Fundación Siwok y Tesoros del Gran Chaco, que formaría parte del circuito paralelo de muestras.
“Es un acto de discriminación y censura”, definió en diálogo con Clarín la antropóloga Mercedes Avellaneda, del comité organizador de la bienal.
Finalmente, el Espacio Vitriol, en la calle Juan Domingo Perón 1253, prestó su espacio para que se lleve a cabo la muestra cuyas obras ya estaban en Buenos Aires al momento de darla de baja desde el centro cultural dependiente de la secretaría de Cultura de la Nación.
Países vecinos
De vuelta en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA, se inauguró la bienal con 46 artistas indígenas de Chaco, Formosa, Salta, Jujuy y Tucumán. En tanto, desde países vecinos y más allá se exhiben trabajos de artistas de Perú, Paraguay, Brasil y Chile.
La Bienal de Arte Indígena se desarrollará en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA, en Puerto Madero. Foto: Luciano Thieberger.Sus obras en cerámica, pintura, madera, textil y artes visuales trascienden los formatos tradicionales e interpelan al visitante para hacerlo reflexionar sobre la importancia de las culturas indígenas en la actualidad: cuándo una artesanía trasciende su manufactura para convertirse en obra de arte.
“Los artistas son originarios, son genuinos, no fueron a ninguna academia. Aprendieron de sus abuelos, de sus padres. No se hace un artista de un día para otro”, reflexiona en diálogo con Clarín Mercedes A. de Bocca, miembro del comité organizador.
La organización trabajó durante un año y medio para poder montar la bienal con la colaboración de las provincias y las embajadas de los artistas participantes, además de contar con la ayuda económica de sponsors y de Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires.
Técnicas, materiales y rituales se entremezclan en la exposición. Cuando se afina la vista, se comienzan a distinguir los estilos que los diferencia según su lugar de procedencia. Desde Perú los colores vibrantes de los telares realizados completamente a mano por Olga Mori (comunidad Callería, Ucayali) reflejan las visiones que ella tuvo en un viaje de ayahuasca.
Los colores también resaltan en la tela pintada con acrílico de Denis David Ramírez Nunta, otro peruano, que aborda la contaminación de los ríos, en particular, el Amazonas que representa en su trabajo. En cambio, los artistas paraguayos y algunas zonas del litoral argentino hace tiempo ya que se caracterizan por sus tejidos en chaguar.
La Bienal de Arte Indígena se desarrollará en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA, en Puerto Madero. Foto: Luciano Thieberger.El trabajo en el arte indígena es comunitario. Cada miembro de la familia o de la comunidad tiene asignado un rol, que va desde obtener el material de las plantas, pidiéndole antes permiso a la madre naturaleza, hasta el tratamiento de éste para que luego el artista lo convierta en obra.
Tres premios y menciones
La bienal entrega tres premios y menciones. En esta primera edición la obra ganadora fue la escultura de madera de palo santo “El Pescador” del artista paraguayo Félix Peralta que recibió un premio estímulo de $1.500.000. El jurado encargado de seleccionar los proyectos y artistas participantes y los ganadores fueron la historiadora Teresa Pereda, la antropóloga y gestora cultural Ana María Llamazares y el curador y crítico de arte Julio Sánchez Baroni.
La Bienal de Arte Indígena se desarrollará en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA, en Puerto Madero. Foto: Luciano Thieberger.Para Bocca el arte indígena llegó para renovar el arte contemporáneo. “Cada obra viene a dar un mensaje desde lo más profundo de las comunidades y creo que es muy válido abrirles la puerta al espacio del arte contemporáneo. Es la primera vez que se hace en Buenos Aires, pero hay muchos artistas que ya están circulando en la escena internacional que han tenido la suerte de ser vistos por curadores que los llevan a lugares relevantes y esto es un poco el objetivo de esta bienal: ser una gran vidriera para que estos artistas sean vistos y puedan de alguna manera también reafirmar su arte en nuestro espacio contemporáneo”, afirmó.
“Ninguno de ellos ha pintado para el mercado del arte contemporáneo – recuerda Bocca- han empezado ayudando a sus abuelos, después a sus padres y son los que renuevan hoy por hoy el arte indígena”.
La Bienal de Arte Indígena se desarrollará en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA, en Puerto Madero. Foto: Luciano Thieberger.Uno de los artistas que comenzó a circular en París es el paraguayo Richart Peralta, de la comunidad nivaclé del Gran Chaco. Sus dibujos con birome que toman todo el papel con imágenes tomadas de su vida diaria en la comunidad se exhiben en la muestra con la que la Fundación Cartier abrió su nuevo espacio en la plaza del Palais-Royal, en el centro de la capital francesa.
“Parece un sueño que yo llegue aquí porque nunca viajé en un avión, es la primera vez”, cuenta a Clarín el artista de 30 años que comenzó en pandemia y de forma autodidacta a dibujar.
La Bienal de Arte Indígena se desarrollará en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA, en Puerto Madero. Foto: Luciano Thieberger.La bienal se completa con otras tres exhibiciones, además de la que finalmente se mostrará en el Espacio Vitriol. La Virgen de Guadalupe y la Tonantzin. Sincretismo y textiles de la Cultura Americana, curada por Elena Bortagaray, una colección de textiles mayas y de vírgenes de Guadalupe se puede visitar en la UCA; mientras que Sueños y Visiones estará en la planta baja del Palacio Libertad, en el espacio Mercado Artesanal, con artistas salteños, formoseños y de Santiago del Estero.
La Bienal de Arte Indígena se desarrollará en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA, en Puerto Madero de lunes a lunes de 11 a 19.








