El enorme incendio originado el pasado miércoles en el suroeste de Francia y que ya ha arrasado 42.000 hectáreas ha dado una breve tregua en la madrugada del domingo y presenta “menos focos activos”, pero sigue sin estar estabilizado y está a unos 15 kilómetros de Burdeos. Por primera vez desde el viernes pasado, este lunes no se han producido nuevas evacuaciones, aunque se teme que la situación vuelva a complicarse a partir del martes, cuando empieza una nueva ola de calor en el país.







