Los padres de la nieta de Cris Morena, que murió en un accidente en Miami, le harán juicio a la empresa de la barcaza que chocó su velero

Los padres de la nieta de Cris Morena, que murió en un accidente en Miami, le harán juicio a la empresa de la barcaza que chocó su velero

Tomás Yankelevich y Sofía Reca, los padres de Mila Yankelevich, nieta de Cris Morena, demandarán a al empresa dueña de la barcaza a que en julio pasado embistió el velero en el que viajaba su hija Mila causándole la muerte a la niña y a otros dos niños.

La demanda fue presentada el 29 de diciembre pasado contra Waterfront Construction, la empresa dueña de la embarcación que embistió al velero en el que viajaba Mila el 28 de julio de 2025 junto a otros cuatro niños y una coordinadora, durante un campamento de verano.

Los padres de Erin Ko , de 13 años y Arielle “Ari” Buchman, de 10, los otros dos niños que murieron en el accidente, también se sumaron a la demanda contra la compañía. Según trascendió, los padres de los tres chicos alegan “negligencia y contratación irresponsable”.

El accidente en el que murieron los tres chicos ocurrió alrededor de las 11.15 del 28 de julio de 2025, durante un campamento de verano del Miami Yacht Club, cuando el velero en el que se trasportaba por la Bahía de Biscayne, cerca de Miami, se hundió tras ser embestido por una barcaza muy cerca del puerto de la ciudad estadounidense.

Según se indicó, al momento del choque con la barcaza, los niños se encontraban a bordo del velero Hobie Getaway para “aprender los conceptos básicos de la navegación bajo la supervisión y guía de un consejero de campamento”.

Tras el accidente, los equipos de emergencia sacaron a las víctimas del agua y, a pesar de la realización de maniobras de reanimación cardiopulmonar, Mila y otra niña de 13 años perdieron la vida. Días más tarde se conoció que también había muerto Arielle “Ari” Buchman, otra de las niñas que viajaba a bordo del velero.

La instructora, de 19 años, se encontraba estable después del accidente y no fue trasladada al hospital, según declaraciones de los voceros del Departamento de Bomberos y Rescate de Miami. La última nena, de 12 años, también fue atendida en el lugar y no necesitó ser trasladada.

En tanto, en el marco de la investigación principal, en agosto pasado el abogado de la empresa dueña de la barcaza había defendido al capitán de su embarcación. En declaraciones con el Miami Herald, el letrado sostuvo que el capitán de su embarcación llevaba 12 años navegando esas aguas. Además, cuestionó la presencia del velero en el que viajaban los niños.

El abogado apuntó además que la barcaza y el remolcador navegaban a una velocidad segura de 3,5 nudos, y que el segundo del remolcador es un marinero experimentado con ocho años de experiencia.

Sin embargo, según había informado en octubre pasado el programa televisivo El Diario de Mariana, William Cruz, un hombre que se encontraba trabajando como techista en una casa de la isla frente al lugar donde ocurrió el accidente, habría asegurado que vio a la barcaza acercarse a gran velocidad hacia el bote en el que viajaba la niña.

“Yo estaba sentado en el tejado de la casa frente a la bahía. Sabíamos que la barcaza iba a chocar con el bote en menos de un minuto… Vimos a un hombre con una camisa de trabajo verde neón en el costado de la barcaza, a medio camino de donde estaba la grúa. Si el tripulante nos hubiese visto, la barcaza podría haber virado o haberse detenido“, habría sostenido Cruz en el marco de una declaración que formaría parte de la causa.