Los candidatos moderados demócratas y el trumpismo se imponen en las primarias de Texas para la Cámara de Representantes

Los candidatos moderados demócratas y el trumpismo se imponen en las primarias de Texas para la Cámara de Representantes

Pocas veces unas primarias estatales en Estados Unidos han recibido tanta atención. Este martes, Carolina del Norte, Arkansas y Texas han inaugurado el año electoral de medio mandato con las primeras votaciones para definir los candidatos de cada partido de cara a los comicios de noviembre. Entre estas, a ocho meses de las midterms en las que se renueva la Cámara de Representantes por completo y también un tercio del Senado, las texanas se han llevado la mayor parte de los focos del universo político estadounidense. Varios enfrentamientos en el Estado de más de 30 millones de habitantes se están interpretando como un barómetro ideológico de ambos lados, en previsión de una larga y cruenta campaña que, todo indica, girará en torno al rechazo o apoyo de las políticas del presidente Donald Trump.

Las primarias texanas al Senado han sido de las más costosas de la historia y ambas claramente enfrentan las divisiones ideológicas internas de cada partido. En ellas se enfrentaron los demócratas James Talarico, más moderado, y Jasmine Crockett, del ala más progresista del partido. En la noche del martes, aún no había resultados claros a medida que avanzaba el conteo. Entre los republicanos, Jon Cornyn, senador en Washington desde 2002, un republicano clásico, y Ken Paxton, controvertido fiscal general de Texas y aliado del presidente Trump, se tendrán que volver a enfrentar en una segunda vuelta en mayo, pues ninguno logró superar el 50% del voto.

Sin embargo, varias carreras para elegir candidatos a la Cámara para los 38 distritos electorales de Texas también han suscitado considerable atención. Del lado demócrata, la nominación del cantante de música tejana Bobby Pulido se ha confirmado en el Distrito 15, que va desde San Antonio hasta la frontera con México. El ganador de dos Grammy Latinos venció a Ada Cuéllar por una ventaja de más de 30 puntos, y ahora buscará derrocar en noviembre a Mónica de la Cruz, actual representante de una circunscripción que siempre había votado por demócratas hasta optar por primera vez por el partido republicano en el 2022 sobre una ola trumpista.

Si bien Pulido partía como claro favorito contra la médico de urgencias Cuéllar, en gran parte por su marca personal, la disputa se perfiló como un reflejo indirecto de la contienda al Senado del partido: Talarico había respaldado a Pulido, mientras que Crockett había apoyado a Cuéllar. En esta zona donde alrededor del 90% de la población es hispana, el resultado y la participación también se lee como un termómetro de este electorado, especialmente tras haber apoyado inesperadamente a Trump en las pasadas elecciones presidenciales.

Por otro lado, el rediseño extraordinario de distritos para beneficiar a los republicanos aprobado el año pasado ha dejado a varios actuales congresistas demócratas en las mismas circunscripciones, obligados entonces a batallar entre ellos para presentarse en noviembre. Por ejemplo, en el Distrito 18, en Houston, un enfrentamiento entre el recién electo Christian Menefee, exfiscal del condado de Harris, y el veterano congresista Al Green ha presentado a los votantes la opción de un recambio generacional.

En el Distrito 33, en Dallas y Fort Worth, ha sucedido algo similar. Tras una redistribución radical por parte de los republicanos, dos establecidos políticos demócratas del Estado se han visto obligados a verse cara a cara para ganar la nominación. La contienda ha sido entre la actual congresista Julie Johnson y el exrepresentante y excandidato al Senado —perdió en 2024 ante Ted Cruz— Colin Allred. Tras una campaña que se ha centrado en el financiamiento corporativo de los políticos y en los apoyos pasados de ambos, Allred se ha impuesto por más de 10 puntos en una carrera que también evidenció las mismas tensiones estratégicas dentro del partido entre la moderación y el progresismo más abierto.

Del lado de los republicanos, en el enorme Distrito 23, que abarca cientos de kilómetros desde El Paso hasta San Antonio, el actual representante republicano Tony Gonzales se enfrentó al desafío más turbulento de su carrera, atacado por acusaciones de una presunta relación con una exempleada que posteriormente se suicidó. Su rival, el influencer de armas Brandon Herrera, conocido como “TheAKGuy”, utilizó esa controversia para argumentar que Gonzales sería vulnerable en noviembre.

Y en el área de Houston, en el Distrito 2, el congresista Dan Crenshaw, un ex Navy SEAL que usa un inconfundible parche en el ojo y que ha sido crítico del Gobierno Trump, también se enfrentó a un reto interno en estas primarias. Su oponente, el legislador estatal Steve Toth, respaldado por sectores conservadores y por el senador Ted Cruz, ha intentado retratar a Crenshaw, un halcón en materia de política exterior, como insuficientemente leal a la agenda trumpista. En ese sentido, esta carrera se ha descrito como un pulso a la popularidad del presidente entre su base en un Estado que lo apoyó muy claramente en 2024 y la convincente victoria de Toth indica que por aquí el trumpismo aún goza de buena salud.

De vuelta al Valle del Río Grande, como se le conoce a la región del extremo sureste de Texas, en el Distrito 34, hubo otra competencia apretada entre los conservadores. Eric Flores, exfiscal federal y veterano del ejército respaldado por el presidente Trump, y Mayra Flores, que ocupó el escaño en el Congreso tras unas elecciones especiales celebradas en 2022, compitieron por el derecho a enfrentar al demócrata Vicente Gonzalez, que ha estado en el Congreso desde 2017, aunque en sus primeros periodos fue en representación del Distrito 15. Aquí, también, el candidato que contó con el apoyo de Trump, Eric Flores, ganó por un margen de más de 20 puntos.

En conjunto, estas primarias texanas no solo han definido candidaturas. También ofrecen pistas sobre qué mensajes —desde la lealtad a Trump, la posición frente a su agenda migratoria o debates sobre Israel o el financiamiento corporativo— resuenan con los votantes en un Estado clave rumbo a noviembre.